Muchos no lo saben: por qué la NASA no descenderá en la Luna con Artemis II


Después de más de 50 años, la misión Artemis II de la NASA marca el regreso de los vuelos tripulados hacia la Luna. Sin embargo, hay una diferencia clave con Apolo 11: en esta oportunidad, la nave no está diseñada para alunizar, sino que realizará maniobras para optimizar futuras misiones.
La salvedad respecto del histórico transbordador se basa en que el utilizado en esta nueva incursión fue pensado como instrumento de prueba para futuros vuelos con destino lunar. Otra de las razones es que no cuenta con una vía de descenso.
“Los astronautas, en su primer vuelo a bordo de la nave espacial Orion de la NASA, confirmarán que todos los sistemas de la nave funcionan según lo previsto con tripulación a bordo en el entorno real del espacio profundo”, informó la agencia espacial estadounidense en su página web.
Según explicaron, “esta misión demostrará que los sistemas críticos de soporte vital de Orion están preparados para mantener a los astronautas en misiones de mayor duración y permitirá a la tripulación practicar las operaciones esenciales para el éxito de Artemis III y futuras misiones”.
Así, la nave realizará una maniobra en U, llamada “trayectoria de retorno libre”, alrededor del satélite natural. Esta operatoria permitirá, señalan los expertos, que la nave vuelva de forma automática a partir de la utilización de la gravedad lunar, incluso en caso de fallas técnicas.
La misión que parte este 1° de abril tiene por objetivo “probar en condiciones reales todos los sistemas fundamentales: soporte vital, navegación en el espacio profundo, comunicaciones y maniobras manuales”. Esta es la primera vez, después de varias décadas, que un grupo de humanos viajará más allá de la órbita terrestre, por lo que cada detalle debe ser evaluado con precisión.
En este contexto, si los planes salen como están previstos, Artemis II será un punto clave para Artemis III y Artemis IV.
Artemis III será otro ensayo previo. Está programado para mediados de 2027, con un vuelo en órbita terrestre baja. Más allá llega la misión más esperada. Se trata de Artemis IV, que -según está previsto desde mediados de 2025- llevará al ser humano a la superficie lunar a principios de 2028.
Los miembros de la tripulación incluyen a los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y el integrante de la CSA (Agencia Espacial Canadiense) Jeremy Hansen, quienes se embarcarán en una misión de aproximadamente 10 días.
En tanto, la nave espacial Orión fue diseñada exclusivamente para ser capaz de enviar astronautas a la Luna. De acuerdo con la definición de la Nasa en su sitio web, “representa un paso crucial hacia el eventual envío de tripulaciones a Marte“.
En este caso, a bordo del cohete SLS, funcionará “como vehículo de exploración para transportar y abastecer a la tripulación en las misiones Artemis a la Luna y traerlos de regreso a la Tierra sanos y salvos”.
Fuente: www.clarin.com



