Artemis II: qué secretos busca revelar la NASA en el lado oculto de la Luna

Más de medio siglo después, la humanidad está a punto de volver a la Luna, pero esta vez con un objetivo mucho más ambicioso: entender los misterios del lado oculto del satélite.
La misión Artemis II, impulsada por la NASA, marcará un hito histórico no solo por ser el primer vuelo tripulado hacia la Luna desde 1972 sino, también, por lo que intentará descubrir en una región que sigue siendo, en gran parte, desconocida.
A diferencia de las misiones del programa Apolo, Artemis II no aterrizará. En cambio, enviará a cuatro astronautas a orbitar a nuestro satélite natural y pasar por su cara oculta, una zona que nunca se ve desde la Tierra y que es clave para futuras exploraciones.
Descubrir el gran misterio del lado oculto de la Luna
El llamado “lado oscuro” —aunque en realidad recibe luz solar— es uno de los territorios más intrigantes del sistema solar cercano. Allí, la corteza lunar es más gruesa, el terreno está mucho más “craterizado” y presenta diferencias geológicas notables respecto a la cara visible.
Uno de los principales objetivos de Artemis II es obtener datos que permitan entender mejor la formación de la Luna. Los científicos creen que estudiar esta región puede ayudar a reconstruir cómo se originó el satélite tras el impacto de un objeto del tamaño de Marte contra la Tierra hace miles de millones de años.
Además, el lado oculto ofrece condiciones únicas para la investigación científica. Al estar protegido de las interferencias de radio provenientes de la Tierra, se considera un lugar ideal para instalar en el futuro radiotelescopios capaces de estudiar el universo profundo con mayor precisión.
Uno de los principales objetivos de la misión es investigar el lado oscuro de la Luna. Foto: ShutterstockCómo será la campaña de observación lunar
De acuerdo a lo publicado por la NASA, la tripulación de Artemis II aprovechará su posición en el espacio para explorar la Luna desde lo alto, a diferencia de las ocasiones anteriores. Así, los miembros de esta tripulación serán los primeros seres humanos en ver la superficie lunar de cerca desde 1972.
Por ello, documentarán sus observaciones mediante fotografías y grabaciones de audio para informar a los científicos acerca de la Luna y compartir su experiencia de estar lejos de la Tierra.
En este sentido, es posible que la tripulación sea la primera en ver ciertas regiones del lado lejano -o desconocido- de la Luna, aunque esto dependerá de la hora y la fecha de lanzamiento, lo que influirá en qué regiones de la Luna estarán iluminadas y, por lo tanto, serán visibles cuando la nave espacial haga su sobrevuelo, describe la agencia espacial norteamericana.
Nueva tecnología y pruebas clave para la vida en el espacio
Aunque el componente científico es fundamental, Artemis II también tiene un fuerte enfoque tecnológico. Sucede que esta misión servirá como prueba para todos los sistemas necesarios para llevar humanos al espacio, algo que no ocurre desde la era Apolo.
Durante el viaje, la nave Orion y el cohete SLS serán sometidos a condiciones extremas para evaluar su rendimiento. Entre los aspectos más importantes que se pondrán a prueba se encuentran los sistemas de soporte vital para la tripulación, la navegación en el espacio profundo, la exposición a radiación fuera de la órbita terrestre y las comunicaciones en zonas sin contacto directo con la Tierra.
Y este último punto es clave ya que cuando la nave pase por el lado oculto, perderá comunicación temporal con nuestro planeta, un desafío crítico para futuras misiones.
Los cuatro tripulantes orbitarán la Luna para investigar sus características. Foto: REUTERSEl viaje más lejano de la historia
Artemis II llevará a los astronautas a más de 400.000 kilómetros de la Tierra, convirtiéndose en la misión tripulada que más lejos ha llegado en la historia.
El recorrido tendrá una duración aproximada de 10 días, incluyendo el sobrevuelo por la cara oculta, donde -como adelantamos- la tripulación podrá observar zonas nunca vistas directamente por humanos.
Y además de su valor científico, este viaje tiene un fuerte componente simbólico en tanto marca el inicio de una nueva era de exploración espacial en la que la Luna vuelve a ser protagonista.
El paso previo a volver a pisar la Luna
Aunque Artemis II no incluirá un alunizaje, es una pieza clave dentro del plan más amplio de la NASA. La misión servirá como ensayo general para Artemis III, que sí buscará llevar astronautas nuevamente a la superficie lunar en los próximos años.
El objetivo final es establecer una presencia humana sostenida en la Luna, con bases que permitan realizar investigaciones científicas, explotar recursos y preparar futuras misiones a Marte.
En ese contexto, el lado oculto cobra una relevancia estratégica pues podría convertirse en un punto clave para la instalación de infraestructura científica y tecnológica en el futuro.
Una nueva era en la carrera espacial
El regreso a la Luna no ocurre en un vacío geopolítico. Artemis forma parte de una nueva carrera espacial en la que participan potencias como Estados Unidos y China, ambas interesadas en establecer presencia en el satélite.
En este escenario, comprender el lado oculto no es solo una cuestión científica, sino también estratégica. Los conocimientos que se obtengan podrían definir el futuro de la exploración espacial en las próximas décadas.
Fuente: www.clarin.com



