Nada es fácil hoy en San Lorenzo :: Olé

En medio de una descomposición institucional, camino hacia la búsqueda de una estabilización que normalice un poco el club para llamar a elecciones y que se elija algún proyecto o a alguna persona que genere un mínimo de confianza, nada es fácil hoy por hoy en San Lorenzo.
No es fácil retener a los jugadores que mejor estén; no es fácil ir a buscar refuerzos que quieran ir a un club con esos problemas (y saltear las inhibiciones para poder incorporarlo si convencen a uno); no es fácil para el plantel el día a día con promesas inciertas, ni es fácil salir a la cancha y responder a la lógica, legítima, natural exigencia del hincha, que quiere ganar.
Si en algo había conseguido más o menos zafar, era en el DT. Era un hombre del club, empapado de la problemática, que sabía que no podía andarse con exigencias desmedidas, que salía barato y había encabezado varias prestaciones conmovedoras del equipo, que entró a la Copa Sudamericana. Parecía un milagro al estilo de otros históricos del club.
Esa sensación duró lo que un fósforo; a Damián Ayude le renovaron justo antes del clásico con Huracán y lo pusieron en la mira justo después, cuando el equipo no dio la talla y lo perdió. La goleada que le propinó Defensa en el propio Nuevo Gasómetro fue demasiado para seguir evaluando: lo rajaron, de una, sin tener un plan B.
Y quizá sin pensar que tampoco es fácil conseguir un DT hoy en San Lorenzo. Ramón Díaz y Hernán Crespo salieron corriendo; Pablo Guede iba y se arrepintió, a Martín Palermo le jugaron en contra su identificación y su pasado con Boca.
La elección final recayó en Gustavo Álvarez, que en el país tuvo sus mejores días en el Ascenso y luego sus mejores días como DT en Chile.
Nadie sabe si estará a la altura del desafío San Lorenzo. Pero es lo que hay.
Fuente: www.ole.com.ar







