Tomy Riguera, el segundo eliminado de Gran Hermano Generación Dorada y por la placa planta: “Quedé devastado, sentía que podía dar más”

La casa de Gran Hermano Generación Dorada ya tuvo su segunda salida y no pasó inadvertida. Tomás Riguera, influencer y uno de los participantes más jóvenes de la temporada, quedó eliminado tras caer en el mano a mano frente a Titi Tcherkaski.
Pero la despedida tuvo un condimento particular: una “planta” entró con una carretilla para llevarse su valija y marcar simbólicamente su salida del reality.
El joven de 18 años se convirtió así en el segundo eliminado del ciclo y el primero en toda la historia del programa en perder una placa destinada a los jugadores considerados “pasivos”. En la votación del público, obtuvo el 59,2% de los votos para abandonar la casa.
Cuando sus pertenencias ya habían sido retiradas frente a las cámaras, Tomy se largó a llorar, abrazó con fuerza a Titi y se despidió del resto de sus compañeros entre lágrimas antes de salir por una pequeña puerta roja ubicada en el patio, guiado por la misma planta que había anunciado su eliminación.
A dos días de salir de la casa, el impacto todavía sigue fresco. En diálogo con Clarín, Tomy reconoce que el golpe fue fuerte. “Fue un shock. Quedé devastado porque sentía que podía dar más”, admite.
Sin embargo, aclara que la particular puesta en escena de su salida no le afectó. “La forma en la que me fui, con la planta como protagonista, la verdad es que no me afectó”.
Tomás Riguera fue el segundo eliminado de la casa de GH Generación Dorada por el 59,2% de los votos. Foto: Adrian DiazCon pocos momentos afuera, el joven confiesa que todavía le cuesta despegarse mentalmente del juego. “Me costó dormir estás dos noches y agarré muy poquito el celular, porque no dejo de pensar en lo que están haciendo dentro de la casa. Pensar que ellos siguen ahí todavía me duele”, dice.
Pero rápidamente transforma esa sensación en impulso: “Lo voy a usar de motivación para poder volver a entrar, porque siento que corresponde que esté dentro de la casa”.
Su experiencia dentro de la casa
Antes de ingresar al reality, Tomy ya tenía claro que la convivencia podía ser un desafío. “Sentía temor de no encajar por mi edad. Afuera hago amigos muy fácil, hablo con todo el mundo, pero pensaba que adentro iba a ser diferente”, cuenta. Con el correr de los días, asegura que logró adaptarse y generar vínculos con algunos compañeros.
El momento de la despedida fue uno de los más intensos. “Nunca pensé que iba a llorar así, menos en la tele. Cuando Santi nombró a mi familia, a mis amigos, a los valores… me tocó algo y no pude hacer otra cosa que abrazarlos”, recuerda.
El primer momento de Tomás fuera de la casa de Gran Hermano. Foto: Adrian DiazIncluso ahora, ya fuera del reality, le cuesta explicar la intensidad de su estadía: “Ayer intenté contarle a mi familia cómo fue todo y es muy difícil transmitirlo”.
El análisis tras su eliminación
Aunque su paso por la casa fue breve, Tomy siguió con atención la dinámica del juego y ya tiene su propio análisis. Para él, la casa está marcada por alianzas frágiles y grupos muy divididos.
“Cada momento, cada tensión, cada mirada armaba y desarmaba los grupos. Todo puede cambiar en medio segundo”, sostiene.
También tiene opiniones sobre algunos de los jugadores. Sobre Solange Abraham, por ejemplo, reconoce que fue la más difícil de leer dentro de la estrategia.
“Al principio eligió jugar con la casa bastante en contra y eso le dio protagonismo. En general a los demás les sacás la ficha, pero con Sol nunca pude hacerlo. Fue la que más me costó entender”.
Respecto al futuro del juego, se anima a proyectar posibles finalistas. Entre ellos menciona a Pincoya Torres. “Es buena jugadora, ya vivió la experiencia y tiene una personalidad increíble. No sé si va a ganar, pero creo que va a llegar lejos”, asegura.
Cómo sigue el futuro de Tomás Riguera tras su paso por la casa más famosa del país
Tomás Riguera tiene 18 años, es influencer y futbolista. Foto: Adrian DiazMientras tanto, Tomy empieza a acomodarse a la vida fuera de la casa. En su presentación antes de entrar había contado que el fútbol fue siempre su gran pasión, y ahora no descarta retomar y profesionalizar su carrera deportiva.
En paralelo, su presente también pasa por el mundo de las redes sociales donde ya generaba contenido para sus más de 600 mil seguidores en TikTok antes de entrar al reality y donde busca seguir creciendo.
De hecho, uno de los rasgos que más llamó la atención del público fue el contenido que hace con su mamá en redes sociales.
Para él, no tiene nada de extraño. “Con ella hago contenido como puedo hacerlo con mis amigos. Compartimos cosas del día a día. Hay gente que piensa que porque grabamos ciertas situaciones no es una mamá normal, pero nuestra relación es lo más normal del mundo”, explica.
Ahora se prepara para recorrer distintos programas de televisión y hablar de su experiencia. Y aunque recién salió, ya piensa en una posible segunda oportunidad en el próximo repechaje.
Porque, si algo le quedó claro tras su paso por la casa más famosa del país, es que su historia con Gran Hermano todavía no siente que esté terminada.
Fuente: www.clarin.com



