Llamó al 911 para decir que su esposa se había quitado la vida y meses después lo acusan de ser el asesino


La relación junto a su esposo debía terminar. Así lo sentía Rachel Long, de tan solo 32 años y madre de dos hijas. Pero su voluntad de divorciarse y el deseo por comenzar “una nueva etapa” como madre soltera no llegaron a hacerse realidad.

Quien fuera amante de los tatuajes y los animales murió de forma dramática, en un caso que conmovió a una pequeña comunidad de Estados Unidos. No solo por su final sangriento, sino por el giro que tomó la causa, siendo el denunciante ahora el principal sospechoso.

Cuatro meses después de que la joven apareciera fatalmente apuñalada en su casa, su esposo –con quien estuvo en pareja durante diez años- quedó acusado de asesinato. Por esta razón es que Kyle Long, de 35 años, está arrestado, indicó el último miércoles 4 de marzo la Oficina del Sheriff del Condado de Madison.

Este hombre es el mismo que en la vivienda de la ciudad estadounidense de London, en el estado de Ohio, realizó el llamado de emergencias por un supuesto suicidio. Sin embargo, la autopsia del cuerpo fenecido dio otra versión del trágico escenario.

El 23 de octubre de 2025, Long llamó al 911 para informar -afirmó- “un suicidio”, según documentos judiciales a los que accedió el medio estadounidense People. Allí están descritos escalofriantes detalles que, según la versión del joven, su esposa “se habría hecho a sí misma”.

El hombre dijo que Rachel Long, luego de regresar de su trabajo como peluquera de perros, se metió al baño principal de la residencia. Fue entonces cuando escuchó “lo que pensó que eran risas seguidas de gritos”. Al acercarse a ver, se encontró con la joven “apuñalándose varias veces en la cara y el cuello”.

O al menos eso fue lo que contó el hoy detenido. En el fatídico día, los policías que acudieron al lugar efectivamente encontraron a la muchacha en el mencionado sitio. La treintañera estaba tendida en el piso en un charco de sangre que tiñó casi toda su ropa de rojo bordó.

Por otro costado, los efectivos policiales se comunicaron con Madison Myers, una amiga de la fallecida, quien fue la última persona con la que la joven intercambió mensajes de texto. Luego de un detallado análisis de aquel chat, los investigadores no encontraron “indicios de enojo” o que hicieran referencia a actos autolesivos.

Lejos de ello, las amigas conversaron sobre la ropa que elegirían para ir a un concierto que tenían al día siguiente de la escabrosa escena. Incluso se preguntaron qué accesorios necesitaban para lucir mejor sus atuendos, detalló People según los documentos judiciales citados.

Es que a la joven -nacida en la ciudad de Columbus en 1992- le encantaban los shows de rock. Además, era una “ávida lectora” y tenía una empresa de cuidado y hospedaje de perros, contó su obituario.

Por su parte, otra mejor amiga de la víctima, Brittany Mattox, aseguró que “siempre tuvo sus sospechas” sobre el escenario que planteó Kyle Long.

La misma dio a conocer la intención de Rachel Long de iniciar “una nueva aventura como madre soltera”. “Sabíamos que estaba emocionada de irse”, dijo conmocionada al medio 4 WWL.

La joven murió por “múltiples heridas por fuerza cortante”, según la autopsia recientemente revelada.

En su cuerpo encontraron 17 heridas y una de ellas resultó clave para la averiguación del perpetrador: en una de sus manos tenía un corte de arma blanca que fue calificado como parte de “heridas defensivas”.

De esta manera, se demostró que la víctima intentó protegerse del despiadado ataque. Asimismo, las autoridades fueron enfáticas en cuanto a la ausencia total de indicios de suicidio.

Semejante giro se dio luego de que, en el obituario de Rachel Long, se destacara que la misma “murió inesperadamente” y que, entre otros, “dejó atrás a su marido de diez años”.

Fuente: www.clarin.com

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