El Eternauta, un tesoro argentino recién descubierto en China: cómo la historieta llegó a ser “furor” en ese país

¿Conocés este libro?, le pregunto a la responsable de una librería cercana a la Plaza de Tiananmén, en Beijing, al mismo tiempo que le muestro una foto de la portada de la edición china de El Eternauta.

Yo no, pero un amigo sí.

La respuesta promedio de cualquier lector avezado chino deja a entrever que la historieta de Héctor Oesterheld y Francisco Solano López sobrevuela el mundillo intelectual pekinés.

¿Qué tan famoso es El Eternauta en China? Días atrás de la consulta a la empleada de la librería, una colega china me hizo saber que El Eternauta es parte de un top 10 de novelas gráficas en Douban, una de las redes sociales de consumos culturales más consultadas por los chinos. Un IMDb oriental, pero con libros y música además de películas y series. “Si un libro o película está en el top list de Douban significa que muchos lo han leído, les gusta y les parece recomendable”, confirma Mar.

En Douban, “el mejor cómic de la historia de Argentina”, según la editorial que lo tradujo al chino, tiene un 8,6/10 de promedio de acuerdo a los votos de los usuarios del sitio y se ubica en el puesto 10 en la lista de “los mejores libros ilustrados y cómics de 2023”.

Muchísimos de los casi 600 comentarios de la ficha técnica de El Eternauta son halagos. “Es la Watchmen del hemisferio Sur”; “Trasciende los tiempos”; “No es inferior a los dramas estadounidenses”.

El perfil de El Eternauta en Douban. Foto: ClarínEl perfil de El Eternauta en Douban. Foto: Clarín

A esta altura usted quizás se pregunte dos cosas: 1) ¿No es El Eternauta una novela gráfica publicada entre 1957 y 1959? 2) ¿No son 600 comentarios en la página web más famosa de reseñas en China muy pocos en comparación con los 1,4 millones de habitantes que tiene el país? Veamos.

Un (mini) fenómeno de culto

Casi toda obra de culto adquiere tal estatus por dos motivos principales: es adorada por un casi siempre pequeño grupo de consumidores y es transversal al tiempo.

Para responder el punto 1 hay que comenzar con la aclaración de que El Eternauta tuvo su primera versión asiática recién a finales de 2022. Se podría decir que fue posible gracias al “milagro chino”. La editorial Lucida, con sede en Shanghai y fundada en 2020, tuvo como primer gran proyecto editar el clásico argentino en chino.

En ese entonces, el embajador de Argentina en China, Sabino Vaca Narvaja, se mostró muy entusiasmado con la concreción del proyecto y Fan Ye -una exótica celebridad en el mundo de la literatura china, ya que se trata de un traductor- estaba buscando qué próxima obra traducir luego de llevar al chino las titánicas novelas latinoamericanas Cien años de soledad y 2666.

Un flyer de la edición china de El Eternauta. Foto: LucidaUn flyer de la edición china de El Eternauta. Foto: Lucida

La edición que sacó Lucida es probablemente la más espectacular que existe de El Eternauta fuera de Argentina. De tapa dura, tamaño considerable (280 x 215) y diseño renovado, tiene en su edición limitada “de lujo” merchandising oficial capaz de deleitar cualquier fanático de Juan Salvo: una insignia de metal, una taza de acero inoxidable, una totebag, estampillas. Todo con motivo de la obra de Oesterheld y Solano López.

Clarín, que pudo acceder a un ejemplar de “El navegador eterno” (como le dicen los chinos a El Eternauta), da fe de la altísima calidad del producto (tarea fácil en China, teniendo en cuenta que el costo del papel es muy bajo en comparación con Argentina) en relación a su precio sugerido, que es de 188 RMB (26,5 dólares).

Nos quedó pendiente el segundo punto. 600 personas son muy pocas, sí, pero es relativo. Lucida imprimió 6.000 ejemplares de El Eternauta y vendió unos 4.000. Mil Gotas, la primera y única librería latinoamericana en el país asiático, lleva vendidos 28 ejemplares de la historieta en chino y 11 en español en lo que va de 2024. ¿Un número bajo? Sí.

Los dibujos originales tuvieron que ser modificados para que entrasen los caracteres chinos. Foto: LucidaLos dibujos originales tuvieron que ser modificados para que entrasen los caracteres chinos. Foto: Lucida

Sin embargo, esto lleva a pensar que, por motivos lógicos, todo lo referido a Latinoamérica en China no puede medirse con los estándares de popularidad de los productos chinos. Un verdadero bestseller para ellos supera el millón de ventas (el caso de la trilogía de los Tres Cuerpos, por ejemplo), pero el éxito para un libro argentino en China se mide con una vara muchísimo más baja. Por eso, cien personas viendo una película argentina en un centro cultural o que Mafalda sea expuesta en la librería más céntrica de Beijing es considerado todo un logro.

Cómo llegó El Eternauta a China

El Eternauta apareció abruptamente frente al editor en jefe de Lucida el 8 de octubre de 2020.

Zhao Lei, el editor en jefe de la editorial, había abierto la compañía el 10 de septiembre y el primer mail que mandó desde la cuenta oficial de la misma fue relacionado al clásico argentino.

Lei había leído un artículo de Fan Ye titulado “Lectura: los cómics no olvidan”, y eso lo llevó a estudiar la triste y cautivante historia de Oesterheld y Solano López. El primero, desaparecido y asesinado por la última dictadura militar; el segundo, exiliado en España por el mismo motivo. Ye, además, le recomendó que leyera El Eternauta a sabiendas de que es fan de las novelas gráficas.

El merchandising oficial de su lanzamiento especial en China. Foto: LucidaEl merchandising oficial de su lanzamiento especial en China. Foto: Lucida

Cautivado por el tema y el trasfondo de la historieta, Lei se vistió de Ulises y emprendió su propia Odisea para editarla en chino. Tras varios idas y vueltas -y con la ayuda clave de la embajada argentina- el editor recibió un guiño del milagro chino: tras más de medio siglo de disputas, los derechos de El Eternauta hacía nada más que dos años habían sido otorgados a los descendientes de los autores. Solo bastaba con rezarle a quien fuera para que Marina, la hija de López, se los cediera.

Todo cerraba. “Entonces contacté a la hija del señor López. Se escribieron y la embajada de Argentina en China estaba justo hablando con Fan Ye para traducir un libro”, cuenta Lei a Clarín con ayuda idiomática de su editor a cargo, Yan.

Una postal coleccionable de la historieta argentina en su versión china. Foto: LucidaUna postal coleccionable de la historieta argentina en su versión china. Foto: Lucida

El siguiente paso fue adaptar la historieta al chino manteniendo la esencia de la obra de la dupla argentina. La tipografía china requirió una nueva versión del dibujo que demoró dos meses en ser completada. Cada carácter tuvo que ser escrito a mano, lo que para Lei significó “una dulce molestia”.

A Lei y Yan El Eternauta les interesa particularmente por su importancia histórica y porque consideran que su carga metafórica “es muy importante”. Lo encontraron “muy actual” debido a que justo cuando lo leyeron estaban en plena época de pandemia. Recordemos que la historia de El Eternauta se desarrolla en un contexto en el que una nieve tóxica -la pandemia- acaba con buena parte de la población.

Muchos lectores chinos se enteraron de la existencia de El Eternauta a finales de 2022 y 2023, cuando el libro fue lanzado vía pre-venta y en librerías. Para venderlo, Lei utilizó frases como estas: “(El Eternauta) Lleva la fuerza espiritual de su creador y la memoria colectiva de toda la nación argentina, fuerza indestructible (…) Recuerda a la gente: no ceder, no olvidar”. Destaca, además, “el coraje, la lucha inquebrantable y el espíritu colectivo inmortal de una generación en medio de la adversidad”.

Los responsables de Lucida creen que su moderada recepción se debe a que es una historia poco conocida y extranjera, más allá de que está bajando la espuma por la ciencia ficción tras los años de gloria de El problema de los tres cuerpos,publicado en 2006. “Para los que quieren leer tiene más interés. Es muy importante para el resto del mundo y ellos lo saben”, dice Lei.

Consultada por su interés por El Eternauta, X deslizó una teoría interesante que da lugar a la reflexión: “Cuando lo de astronautas y viajes espaciales ya no es algo tan lejano de la vida cotidiana, a la gente le vuelve a atraer un cómic en el que algunos elementos entonces futuristas y atractivos ahora ya son algo normales y reales. Yo diría que debe ser el espíritu y la lógica profunda lo que atrae a los lectores. Algo que coincide con la necesidad emocional colectiva de todo el mundo en una era de tantos ‘rinocerontes grises’ y ‘cisnes negros’, como el covid 9 y los conflictos regionales cada vez más frecuentes”.

Ricardo Darín es Juan Salvo en la serie de Netflix de El Eternauta. Foto de prensa gentileza Netflix.Ricardo Darín es Juan Salvo en la serie de Netflix de El Eternauta. Foto de prensa gentileza Netflix.

¿Y vos por qué leíste El Eternauta?

Fuente: www.clarin.com

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