Varios intendentes planean sus sucesiones con esposas y hermanos mientras esperan retocar la ley de reelecciones indefinidas en la Provincia


Muchos dirigentes políticos marcaron la finalización del Mundial como plazo para empezar a definir cuestiones electorales, pero el intendente de Avellaneda, Jorge Ferraresi, se adelantó. Como parte de su precandidatura a gobernador renunció al municipio y asumió su esposa, Magdalena Sierra, probable candidata el año que viene. Este plan de sucesiones con un familiar se repite en varios distritos, mientras esperan el cambio de la ley de reelecciones.
Desde la “Capital Nacional del Fútbol”, Ferraresi fue el primero en dar el puntapié para la carrera electoral bonaerense. Tiene varios competidores dentro del peronismo pero el conflicto de fondo es que hoy una ley le impide a 82 intendentes presentarse a un nuevo mandato en 2027. A la lista se suman varios legisladores y decenas y decenas de concejales y consejeros escolares.
La posibilidad del cambio en esa ley entró en la interna del peronismo que aparece muy trabada. En el Movimiento Derecho al Futuro, del gobernador Axel Kicillof insisten de manera pública en que quieren modificar la ley y confían en que lo lograrán. Del otro lado, en La Cámpora, no están en contra de modificar la ley pero quieren una discusión amplia, que incluya el posible desdoblamiento electoral entre otros puntos.
La discusión está trabada y como parte de la pelea entre el kirchnerismo más duro y el “kicillofismo”, la vicegobernadora Verónica Magario ubicó a Malena Galmarini como presidenta de la comisión de “Reforma Política y Régimen Electoral”. La senadora de Tigre integra el Frente Renovador que impulsó el límite a las reelecciones junto con la ex gobernadora María Eugenia Vidal en 2016.
os intendentes creen a Kicillof logrará aprobar la reforma de la ley, pero por las dudas arman la sucesión. Y en el plan hereditario, no solo los peronistas preparan a familiares para postularlos en sus cargos.
Además de Ferraresi, otra intendenta también empezó a recorrer la provincia. Mariel Fernández, jefa comunal de Moreno, camina el territorio bonaerense. Mientras, en el municipio afloran los carteles con su foto y la de su hermano Emmanuel, actual presidente del Concejo Deliberante. Falta menos de un año para el cierre de listas, y si no se modifica la ley, ahí podría estar la sucesión.
En Campana, el intendente macrista y corredor del Turismo Carretera, Sebastián Abella acumula once años como intendente. Más allá del retoque o no de la ley, anunció que no irá por un nuevo mandato. La candidata será su hermana Elisa, la actual secretaria de Inclusión, Educación y Cultura del municipio.
En el oeste del GBA, un intendente hace tiempo dejó en claro la línea sucesoria a su equipo. “Después de mí, la que más mide es Karina”, dijo. No habla de Karina Milei, sino Karina Menéndez, hermana de Gustavo Menéndez, intendente peronista de Merlo. Ya alternó el poder con su hermana cuando en 2021 fue designado para presidir el Grupo Bapro.
Entre los 82 intendentes que no se pueden presentar a un nuevo mandato hay 53 peronistas y 17 radicales, pero la lista también incluye libertarios y del PRO.
Varios prefieren esperar a ver qué sucede con la ley para definir, pero en los pasillos de sus municipios empezaron los comentarios. En Tigre, crece la posibilidad de que el peronista Julio Zamora postule a su esposa Gisela Zamora.
En Tres de Febrero, asoma la posibilidad de que Daniela Reich, esposa del ahora libertario Diego Valenzuela sea candidata a la intendencia. Algo similar en Esteban Echeverría donde Magui Gray, esposa del intendente peronista Fernando Gray podría intentar retener el municipio.
Fuente: www.clarin.com



