El pueblo español que enamoró a Hemingway y que hoy sigue destacando por sus playas: “Es como todo era en los viejos tiempos antes de que lo estropearan”


El vínculo entre Ernest Hemingway y el sur de España dejó huellas en distintos rincones del país. Uno de ellos fue Conil de la Frontera, un pueblo costero de la provincia de Cádiz.

Dicho lugar fue conocido por el escritor estadounidense a fines de la década de 1950. Hemingway destacó su autenticidad, sus pescadores y la belleza de su playa.

El ganador del Premio Nobel describió al lugar como un pueblo que conservaba el espíritu de otros tiempos. Lo hizo en una carta dirigida a su hijo Patrick, después de visitar la localidad acompañado por el torero Antonio Ordóñez, con quien compartió jornadas junto al mar y la vida cotidiana del pueblo.

Es como todo era en los viejos tiempos antes de que lo estropearan. Maravillosa playa, buena gente, verdadero pueblo y buenos pescadores como en Cojimar (el pueblo cubano)“, rezaba parte de la carta del escritor de Estados Unidos hacía su hijo.

Más de seis décadas después, Conil mantiene muchos de los rasgos que cautivaron al autor de El viejo y el mar. Sus playas, el patrimonio heredado de la época andalusí y una gastronomía estrechamente ligada al atún rojo continúan siendo algunos de sus principales atractivos.

Conil de la Frontera combina naturaleza, tradición e historia en un mismo escenario. Su litoral supera los 14 kilómetros y alterna extensas playas de arena dorada con pequeñas calas que permiten disfrutar del paisaje desde una perspectiva diferente.

Entre los sectores más conocidos aparecen La Fontanilla, Los Bateles y la Cala de Roche, mientras que otras playas, como la del Aceite o la Áspera, ofrecen un entorno más tranquilo y cercano a la naturaleza.

También destacan Fuente del Gallo, ubicada al pie de acantilados, y Castilnovo, un amplio espacio donde el viento y el oleaje favorecen la práctica de deportes acuáticos.

El Faro de Roche se convirtió, además, en uno de los puntos elegidos para contemplar la puesta de sol sobre el Atlántico, una postal que cada año atrae a visitantes de distintos lugares.

Más allá de la costa, el centro histórico de este pueblo se caracteriza por sus casas blancas, patios floridos y la influencia andalusí que forman parte de una identidad que todavía permanece en el trazado urbano.

La visita del escritor continúa formando parte de la memoria colectiva de Conil. En 2023, la localidad organizó actividades para conmemorar el centenario de la primera llegada de Hemingway a España, con conferencias, exposiciones y proyecciones dedicadas a su figura.

Otro de los lugares asociados a aquella época es el restaurante El Pasaje. Fundado en 1929 frente a la playa de Los Bateles, el establecimiento recibió, además de Hemingway, a otras personalidades como Orson Wells.

Con el paso de los años fue adaptándose a nuevos tiempos sin perder su especialidad en pescados, arroces, tapeo y platos elaborados con atún.

Esa combinación de tradición marinera, patrimonio histórico y paisajes naturales explica por qué Conil de la Frontera sigue siendo uno de los destinos más reconocidos de la costa gaditana.

Fuente: www.clarin.com

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