El pueblo donde nació William Shakespeare: una escapada histórica para visitar en vacaciones


Antes de crear obras como Hamlet, Macbeth o Romeo y Julieta, y de convertirse en el dramaturgo más célebre de la lengua inglesa, William Shakespeare fue un niño que creció en Stratford-upon-Avon, una pequeña localidad rodeada por la campiña inglesa.
Ese entorno, en el sureste de Birmingham, marcó el inicio de una de las trayectorias literarias más relevantes de la historia y el origen del dramaturgo más célebre de la lengua inglesa.
Más de cuatro siglos después, ese paisaje atravesado por el río Avon todavía conserva gran parte de la atmósfera que acompañó los primeros años del escritor, y permite al visitante acercarse no solo a su obra, sino también al universo que dio forma a sus personajes.
Stratford-upon-Avon se encuentra en el condado de Warwickshire, en la región de West Midlands, en el centro de Inglaterra. Fundada en la Edad Media, creció como una ciudad mercado y, entre los siglos XV y XVI, prosperó gracias al comercio agrícola y a su ubicación estratégica.
En esa época se construyeron las tradicionales casas de estilo Tudor, con fachadas de madera y yeso, que todavía caracterizan el paisaje urbano.
Una de esas casas pasó a la historia por ser el lugar donde nació en 1564 William Shakespeare. Hijo del comerciante John Shakespeare y de Mary Arden, creció en Stratford-upon-Avon antes de alcanzar la fama en Londres.
Los paisajes y la vida cotidiana de esta localidad marcaron su imaginación y sentaron las bases de una obra que daría vida a algunos de los personajes más célebres de la literatura occidental.
Tras la muerte del dramaturgo la casa fue pasando a sus descendientes hasta que en 1847 fue adquirida por la fundación Shakespeare Birthplace Trust. Con el paso de los siglos, la vivienda fue preservada hasta convertirse en el principal museo dedicado a William Shakespeare.
Sus salas permiten recorrer el hogar donde transcurrieron sus primeros años y conocer cómo era la vida cotidiana en la Inglaterra del siglo XVI.
El recorrido incluye la exposición “Becoming Shakespeare”, que combina imágenes, recursos audiovisuales y fragmentos de la obra del autor para reconstruir su vida y mostrar cómo Stratford-upon-Avon y el contexto social de la época influyeron en su formación, su identidad y el desarrollo de su universo creativo.
Lejos de ser solamente un destino histórico, Stratford-upon-Avon mantiene una intensa vida cultural. Su centro conserva numerosas construcciones de estilo Tudor, calles peatonales, librerías, cafés y comercios inspirados en la figura de Shakespeare.
A pocos metros de la casa natal se levanta el Royal Shakespeare Theatre, sede de la Royal Shakespeare Company, donde cada año se representan obras del dramaturgo y de otros autores clásicos y contemporáneos. La posibilidad de combinar el patrimonio histórico con funciones teatrales convierte a la ciudad en uno de los principales destinos culturales de Inglaterra.
Fuente: www.clarin.com



