Xuejiang Gu, endocrinólogo: “Las siestas largas pueden ser una señal de riesgo para el hígado en personas con diabetes”


Las siestas largas pueden ser una señal de riesgo para el hígado en personas con diabetes, según Xuejiang Gu, endocrinólogo de la Universidad Médica de Wenzhou, en China.
El investigador afirma que “nuestro trabajo sugiere que las siestas largas aumentan de forma independiente la probabilidad de MASLD en personas con diabetes tipo 2“.
El trabajo fue presentado en ENDO 2026, la reunión anual de la Endocrine Society, en Chicago. No apunta contra la siesta como hábito, sino contra dormir mucho durante el día, sobre todo cuando el descanso a la noche también es malo.
El estudio se centró en la enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica, conocida como MASLD por sus siglas en inglés. Es el nombre actual de lo que antes se llamaba hígado graso no alcohólico.
La MASLD se produce cuando se acumula demasiada grasa en el hígado. Puede relacionarse con obesidad, diabetes tipo 2 y otros trastornos metabólicos, y no siempre da síntomas evidentes al comienzo.
Según Gu y su equipo, las siestas de más de 30 minutos al día se asociaron con un mayor riesgo de MASLD en adultos con diabetes tipo 2. La relación se mantuvo incluso al considerar los patrones de sueño nocturno.
El dato más fuerte apareció en quienes combinaban mal descanso durante la noche con siestas largas durante el día. En ese grupo, el riesgo de MASLD fue más de tres veces mayor que en quienes dormían bien de noche y hacían siestas cortas.
Gu, director ejecutivo del Departamento de Endocrinología del Primer Hospital Afiliado de la Universidad Médica de Wenzhou, resumió, “nuestro mensaje de salud pública para ellos es que duerman la siesta con sensatez“
Para la investigación, el equipo recopiló datos de sueño mediante cuestionarios realizados a 1.900 adultos con diabetes tipo 2. Los participantes tenían entre 18 y 85 años y fueron evaluados entre 2017 y 2024.
Luego fueron divididos en cuatro grupos: buen sueño nocturno con siesta corta, buen sueño nocturno con siesta larga, mal sueño nocturno con siesta corta y mal sueño nocturno con siesta larga.
Durante un seguimiento promedio de poco más de tres años, se registraron 379 nuevos casos de MASLD. Frente al grupo con buen sueño nocturno y siesta corta, las otras tres categorías mostraron mayor riesgo.
Una siesta corta puede ser parte de una rutina normal. El problema aparece cuando dormir más de 30 minutos durante el día se vuelve frecuente y, al mismo tiempo, el descanso nocturno es deficiente.
En personas con diabetes tipo 2, ese patrón puede mezclarse con cansancio, menor actividad física, dificultades para controlar la glucemia y otros factores que pesan sobre el metabolismo.
El estudio no demuestra que una siesta larga cause hígado graso por sí sola. Lo que muestra es una asociación relevante en un grupo que ya tiene mayor riesgo metabólico. Por eso, ante siestas prolongadas todos los días, sueño nocturno pobre o controles alterados, conviene llevar el tema a la consulta médica.
Fuente: www.clarin.com



