Quiso vender réplicas como arte del Bronce a una casa de subastas, lo delató un error tipográfico y terminó preso


Un hombre de 45 años intentó estafar a una casa de subastas en Londres con tres figuras de piedra que presentó como antigüedades griegas de más de 3.000 años supuestamente valuadas en 500.000 libras esterlinas. La trampa se desarmó porque los documentos que supuestamente databan de 1976 usaban una fuente tipográfica que recién fue diseñada en 2001.
Andrew Crowley, de Longwell Green, Gloucestershire, fue condenado el viernes 22 de mayo en el Tribunal de la Corona de Southwark a dos años de cárcel en suspenso. En febrero pasado había admitido su culpabilidad por fraude mediante representación falsa, según detalló la Policía Metropolitana de Londres en un comunicado.
El caso comenzó en octubre de 2022, cuando Crowley contactó a Sotheby’s para vender tres figuras cicládicas de piedra, de unos 30 centímetros de altura y aproximadamente un kilo de peso cada una. Las figuras cicládicas son esculturas abstractas producidas en las islas Cícladas —en la Grecia actual— durante la Edad de Bronce, y constituyen piezas de alto valor arqueológico y comercial. Crowley aseguró que las tres piezas tenían al menos 3.000 años de antigüedad.
Para darles legitimidad, presentó facturas que supuestamente demostraban que su abuelo, un hombre adinerado que habría hecho fortuna en Estados Unidos antes de retirarse en Inglaterra, las había comprado en 1976 a un anticuario de Nueva York. Los documentos estaban diseñados para parecer escritos a máquina en papel con el membrete en relieve del comerciante.
Los especialistas de Sotheby’s detectaron inconsistencias en las esculturas y sospecharon que la documentación era falsa. El departamento legal de la casa de subastas alertó a la policía, cuyos detectives confirmaron las sospechas mediante análisis forenses. Las cartas no habían sido escritas a máquina: eran impresiones con tecnología moderna, incompatible con los años setenta.
Los investigadores identificaron al diseñador estadounidense de la tipografía utilizada en los documentos y, con la colaboración del FBI, obtuvieron una declaración que certificaba que esa fuente no existía antes de 2001, es decir, un cuarto de siglo después de la fecha que figuraba en las facturas. Además, el membrete en relieve del anticuario, que a simple vista parecía auténtico, había sido trazado a mano con un lapicera o herramienta de artista, no con un sello.
Crowley fue arrestado el 27 de julio de 2023 en la puerta de la sede de Sotheby’s en New Bond Street, Mayfair. Había sido citado con el pretexto de una reunión con expertos de la casa de subastas. Las tres figuras, que la policía considera réplicas modernas, fueron incautadas en el momento.
El detective Ray Swan, que lideró la investigación, sostuvo que se trató de “un fraude sofisticado que requirió una planificación considerable” y destacó el papel de los especialistas del mercado. “El personal de Sotheby’s actuó de forma responsable y rápida al plantear sus inquietudes, y su cooperación fue fundamental para prevenir un fraude significativo”, señaló.
Desde Sotheby’s también se refirieron al episodio. “En el curso de nuestros procesos habituales de diligencia debida, se identificaron preocupaciones que se compartieron de inmediato con la Policía Metropolitana”, indicó un vocero de la casa de subastas, quien calificó la investigación de “meticulosa y magníficamente ejecutada”.
El caso involucró trabajo coordinado entre la Met, el FBI y peritos forenses en documentología y tipografía, con evidencia reunida en varios países. De no haberse detectado el engaño, las réplicas podrían haber ingresado al mercado internacional de arte como piezas arqueológicas auténticas y alcanzado un precio de hasta medio millón de libras.
Fuente: www.clarin.com



