De azotes a la matrícula para las palomas mensajeras: qué es la Ley Hojarasca que aprobó Diputados y qué leyes insólitas busca eliminar


Desde una ley que castigaba a quienes ordenaran aplicar azotes hasta otra que regulaba las competencias de palomas mensajeras, pasando por el carnet obligatorio para mochileros, la llamada “Ley del Lobizón” o los descuentos en pasajes para artistas teatrales, el proyecto denominado Ley de Hojarasca impulsado por el Gobierno —y que este miércoles obtuvo media sanción en Diputados— propone eliminar decenas de normas que el oficialismo considera obsoletas, inútiles o que quedaron desactualizadas.
El proyecto ya había sido presentado en 2024, en ese momento con las firmas del presidente Javier Milei, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, y el entonces jefe de Gabinete Guillermo Francos. En ese momento, la iniciativa no llegó a ser tratada en el Congreso, pero el 25 de marzo de este año desde el Gobierno la volvieron a presentar, esta vez con la firma del nuevo ministro coordinador, Manuel Adorni.
Este miércoles, en medio de acusaciones de la oposición hacia el oficialismo de haber utilizado el proyecto para bloquear el tratamiento de otro que buscaba interpelar al jefe de Gabinete por las causas en las que se lo investiga por un supuesto enriquecimiento ilícito, y tras dejar algunas “desregulaciones” en el camino -como la Ley 20.959 que otorga a senadores, diputados, secretarios y prosecretarios de ambas Cámaras una credencial personal que los habilita para la libre circulación y el libre estacionamiento-, este miércoles la Cámara Baja logró aprobar la propuesta con 138 votos a favor, 96 en contra y 9 abstenciones.
Según sostiene el Gobierno el proyecto que se trató en Diputados y que pasó al Senado para su tratamiento y posible sanción, “apunta a eliminar legislación obsoleta, inútil, superada por normativas posteriores o claramente violatoria de los principios constitucionales”. “Como dice el viejo adagio: ‘cuantas más leyes menos Justicia, proverbio que pesa mucho más cuando las leyes no cumplen objetivos útiles para la sociedad”, destacan en el mismo texto.
Fuente: www.clarin.com



