Los materiales que reemplazan a los azulejos en la cocina y facilitan la limpieza


Durante años, los azulejos fueron protagonistas casi obligados en las cocinas. Sin embargo, las nuevas tendencias en diseño e interiorismo comenzaron a dejar atrás las superficies llenas de juntas y relieves para apostar por materiales continuos, más modernos y mucho más fáciles de limpiar.

Las superficies sin uniones visibles ayudan a evitar la acumulación de grasa, humedad y suciedad, además de aportar una estética más minimalista y amplia.

La tendencia actual apunta a espacios más funcionales, fáciles de limpiar y visualmente amplios.

Además del diseño, muchos de estos materiales también ayudan a mejorar el aislamiento térmico y permiten remodelaciones rápidas sin necesidad de demoler paredes.

El microcemento se convirtió en uno de los materiales más utilizados para renovar cocinas sin necesidad de romper paredes ni levantar escombros.

Se aplica directamente sobre revestimientos existentes y genera una superficie continua, impermeable y sin juntas.

Entre sus ventajas aparecen:

Materiales como Dekton, Neolith o Silestone también ganaron protagonismo en las cocinas actuales.

Estas superficies de alta tecnología permiten unificar mesada y pared en una sola pieza continua, eliminando prácticamente todas las juntas.

Además, ofrecen gran resistencia al calor, protección frente a manchas, alta durabilidad y mantenimiento sencillo.

Para quienes buscan una opción más económica y rápida, los vinilos impermeables adhesivos aparecen como una alternativa cada vez más popular.

Estas láminas se colocan directamente sobre los azulejos existentes y permiten renovar completamente la cocina sin obras.

Sus principales ventajas son:

El vidrio templado se utiliza especialmente en las zonas de salpicaduras detrás de hornallas y mesadas.

Al tratarse de una superficie totalmente lisa, evita que la grasa quede incrustada entre juntas.

Aunque puede requerir limpieza frecuente por marcas de dedos o vapor, sigue siendo una de las opciones más higiénicas y fáciles de mantener.

Uno de los mayores problemas de este materia tradicional aparece en las juntas, donde suele acumularse grasa, humedad y moho con el paso del tiempo.

Las superficies continuas permiten reducir considerablemente el mantenimiento diario y generan ambientes visualmente más limpios y modernos.

Este tipo de materiales puede disminuir hasta un 40% el tiempo destinado a limpieza y mantenimiento dentro de la cocina.

Por eso es que las cocinas modernas están empezando a dejar atrás a los azulejos tradicionales para apostar por superficies continuas, resistentes y mucho más prácticas para el día a día.

Fuente: www.clarin.com

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