Murió Totó la Momposina a los 85 años: la voz que llevó el folclore colombiano al mundo

La música latinoamericana perdió el último domingo 17 de mayo a una de sus figuras más emblemáticas. Sonia Bazanta Vides, más conocida como Totó la Momposina, murió a los 85 años.
La representante de las raíces afroindígenas del Caribe colombiano falleció en la ciudad de Celaya, México. Su mánager Carolina Gotok comunicó que el deceso fue a causa de un infarto al miocardio, según declaraciones al medio El Tiempo.
“Totó fue una mujer que con su voz y entrega extraordinaria llevó la cultura y la memoria del pueblo colombiano a los rincones del mundo. Su alegría, luz, sabiduría, talento, generosidad y muchas otras virtudes marcaron la vida de innumerables personas”, transmitieron con sumo pesar.
El adiós a un símbolo de la música tradicional colombiana
Con una energía arrolladora y su voz potente y afinada, Totó se dedicó durante más de seis décadas a preservar y difundir sonidos tradicionales y cantos populares. Su última aparición fue en 2022, en el Festival Cordillera de su país. Luego de ello se retiró de los escenarios por un diagnóstico de afasia.
La cantante falleció a los 85 años. Sus hijos encabezaron el triste anuncio. “Anunciamos el fallecimiento de nuestra madre Sonia Bazanta Vides, más conocida como Totó la Momposina, rodeada de su familia en Celaya, México, el domingo 17 de mayo”, indicaron en un comunicado.
El traslado de su cuerpo a Bogotá está programado para el próximo 27 de mayo, señaló Gotok. Por su parte, las declaraciones de los familiares concluyeron de la siguiente manera: “Gracias, Totico, por todo lo que nos regalaste, por tu ejemplo, tu entrega y tu inmenso legado“.
Quién era Totó la Momposina
Nacida el 15 de agosto de 1940 en Talaigua, Bolívar -un territorio que por entonces pertenecía a la región de Mompox- Totó creció rodeada de música.
Provenía de una familia que mantuvo un fuerte vínculo con sus raíces caribeñas, por lo que desde muy joven quedó marcada por aquellos ritmos.
La artista inició su carrera con su familia.De hecho, en su adolescencia conformó un grupo musical con sus familiares. Luego de hacerse conocidos en la comunidad, participaron del programa de televisión nacional Acuarelas costeñas.
Como resultado de sus giras por el mundo, se convirtió en una de las principales guardianas de expresiones culturales afrocolombianas como la cumbia, el bullerengue y la chalupa.
Descalza sobre el escenario, con vestidos amplios y una presencia magnética, construyó una imagen artística imborrable para muchos.
“Cuando ando en zapatos, me siento rara. A lo sumo me pongo la babucha (el zapato de la gente del campo). A las alfombras rojas las recorro con mi babucha. El tacón es un invento del hombre”, dijo en 2011 a Clarín, cuando se presentó en el teatro Gran Rex, en Buenos Aires.
La artista que llevó la música colombiana al mundo
En la década de los 70, Totó la Momposina interpretó ritmos como cumbias, porros, mapalés y bullerengues en numerosos países.
Pero su proyección creció especialmente desde fines de los años 80 y principios de los 90. Su música llegó a Europa y Estados Unidos, donde fue celebrada por la crítica y por públicos que descubrían, a través de ella, una sonoridad diferente.
Uno de los momentos decisivos de su larga trayectoria ocurrió 1982. En ese año formó parte de la delegación de músicos presentes en la ceremonia de entrega del Premio Nobel de Literatura a Gabriel García Márquez. Es que el gran escritor había manifestado su deseo de recibir el galardón en medio de cumbias y vallenatos.
Posteriormente se destacó su participación en el WOMAD, el festival ideado por Peter Gabriel. Aquel cantautor británico fue el mismo que publicó el disco La candela viva (1992) a través del sello Real World.
Finalizado el evento, Totó se radicó en París para estudiar en la Universidad de la Sorbona. Durante cinco años se formó en Historia de la música, Organización de espectáculos, Coreografía y ritmo.
Obtuvo múltiples premios: en 2013 ganó el premio Grammy Latino a la Excelencia Musical, mientras que dos años antes recibió el Premio Vida y Obra por parte del Ministerio de Cultura de Colombia.
Además, colaboró con artistas como el argentino Gustavo Santaolalla, la banda puertorriqueña Calle 13, el brasileño Gilberto Gil, y el cubano Pablo Milanés, entre otros.
Totó la Momposina, algo más que una estrella
Con el paso del tiempo, Totó la Momposina se transformó en una referente para distintas generaciones de artistas latinoamericanos.
Su figura trascendió el ámbito musical y pasó a representar una identidad cultural ligada a las raíces afrodescendientes y campesinas de Colombia.
En la mencionada entrevista a este diario, la artista rehuyó la idea de “estrella”. “Si bien me presenté 365 veces en el Radio City Music Hall de Nueva York, no me considero una estrella”, señaló.
Prefería hablar de comunidad, tradición y memoria colectiva antes que de fama. “Ese lugar es para la música. En esta profesión uno tiene que tener el corazón y su mente abierta para cualquier circunstancia”, indicó.
Fuente: www.clarin.com



