Por qué se recomienda tirar cáscaras de papa sobre las brasas del asado


El asado, uno de las tradiciones más arraigadas en la cultura argentina, tiene trucos y prácticas que pasan de generación en generación. Algunas son más conocidas, como usar sal gruesa o limpiar la parrilla con una cebolla.
Otras, en cambio, son menos difundidas pero pueden resultar útiles en situaciones puntuales, como tirar cáscaras de papa sobre las brasas.
Las cáscaras de papa contienen humedad y almidón, dos componentes que generan un efecto particular al entrar en contacto con las brasas. A diferencia de otros residuos como el papel o ramas secas, no se consumen de inmediato, sino que se queman de forma lenta.
Esto ayuda a mantener una combustión más estable, sin alterar de forma drástica la temperatura del fuego, generar un humo más suave y disminuir las llamas que se generan cuando la grasa cae sobre el carbón, que a veces pueden quemar la carne por fuera y arruinar el asado.
De esta forma, aunque no hacen milagros ni reemplazan una buena técnica, las cáscaras de papa pueden funcionar como un recurso útil para controlar el fuego. Así, además de mejorar el resultado final del asado, se aprovechan desperdicios que muchas veces terminan en la basura.
El mejor momento para implementar este truco es cuando el fuego ya está en su nivel ideal y la carne se está cocinando, con las brasas bien formadas y un calor parejo en la parrilla.
A partir de ese punto, si la grasa empieza a caer y genera pequeñas llamas, se pueden arrojar algunas cáscaras directamente sobre las brasas para controlarlas sin mover la carne ni enfriar la parrilla.
No es recomendable hacerlo al principio, cuando el fuego todavía está fuerte, ya que las cáscaras se consumen rápido y el truco pierde su efecto.
Fuente: www.clarin.com



