Te transfieren plata y piden que la devuelvas: alerta por la nueva estafa triangular que puede meterte en un delito

Una transferencia inesperada, un mensaje urgente para devolverla y un CBU distinto al de origen: esa combinación es la base de la “estafa triangular”, una modalidad de fraude que se expande y que motivó una advertencia oficial en TikTok.
La cuenta del ministro de Seguridad bonaerense, Javier Alonso, difundió un video (protagonizado por un policía) en el que se alerta sobre este mecanismo y se indica cómo actuar para no quedar involucrado.
“¿Te cayó una transferencia de quinientas lucas y te piden que la devuelvas? No es un error, es una estafa triangular”, señala el agente en la grabación. ¿Cómo funciona? El delincuente engaña a una persona para que envíe dinero, pero lo hace llegar a la cuenta de un tercero (la víctima), a quien luego presiona para que lo transfiera a otra cuenta.
“La plata te llega a vos, pero no es tuya. Después te apura para que lo mandes a otro CBU. Si lo hacés, te usa para lavar dinero”, agrega.
El punto crítico es ese segundo paso. Si quien recibe la transferencia accede a reenviarla por su cuenta, queda en el medio de la maniobra. Por eso, la recomendación oficial es no devolver el dinero de forma directa: “Contactá a tu banco y pedí la reversión oficial”.
Estafa triangular: cómo funciona la modalidad en la que te transfieren dinero y te piden devolverlo
@ejavieralonso Estafa triangular: te llega plata, te piden que la devuelvas a otra persona… pero en realidad te están usando como intermediario para mover dinero de una maniobra fraudulenta. Te contamos qué hacer si te pasa. Estate atento, no transfieras sin verificar y compartí este video para prevenir a más personas. @kicillofok @provinciaba #fuerzabuenosaires #fyp ♬ sonido original – Javier Alonso
En diálogo con Clarín, el analista de malware independiente Agustín Merlo explicó que este tipo de estafa “es cada vez más común” por una razón central: se apoya en una situación que puede parecer legítima. La persona que recibe el dinero “estaría manipulando dinero que no era suyo”, lo que puede generar confianza suficiente para ejecutar la transferencia sin sospechar.
A diferencia de otras maniobras, como el “cuento del tío”, donde el engaño requiere persuadir a la víctima durante varios minutos hasta que entregue datos sensibles, la estafa triangular reduce ese margen de duda.
“La cúspide de otras estafas es que la víctima dé de manera voluntaria credenciales o hasta el token bancario, lo cual es muy sospechoso y puede hacer caer toda la operación del delincuente”, indicó Merlo. En este caso, en cambio, la operatoria “es más rápida, sencilla y aleatoria”, ya que los estafadores pueden apuntar a alias generados al azar, que no son difíciles de adivinar.
En esta modalidad, además, la persona que recibe el dinero no siempre es la víctima principal, sino que puede ser utilizada como intermediaria involuntaria. “En una estafa tradicional con transferencias, el delincuente busca que la víctima le envíe dinero directamente. En esta modalidad, en cambio, el atacante introduce una tercera cuenta”, explicó Mario Micucci, especialista en seguridad informática de ESET Latinoamérica.
En ese esquema, los fondos pueden provenir de otra víctima, de una operación fraudulenta o incluso de una cuenta comprometida, y luego se presiona al receptor para que los “devuelva”, pero hacia un destino distinto.
Desde el punto de vista del fraude, esto rompe la trazabilidad directa entre el origen y el beneficiario final. “El receptor queda en el medio de la operación, como una especie de ‘mula bancaria’ no profesionalizada”, señaló Micucci, ya que su cuenta se utiliza para mover dinero de posible origen ilícito, aun sin intención.
El crecimiento reciente de esta maniobra se explica por varios factores. “Las transferencias inmediatas y las billeteras virtuales redujeron muchísimo la fricción para mover dinero”, indicó Micucci. A la vez, herramientas como alias, CBU y CVU permiten operar con rapidez, pero también facilitan errores o maniobras de ingeniería social si no se verifica el titular. A eso se suma un componente clave: la reacción automática de quien recibe dinero inesperado y busca devolverlo rápido para evitar problemas, una urgencia que el atacante explota.
Los riesgos para quien reenvía el dinero son concretos. Según Merlo, la persona no debe “utilizar el dinero que recibió ni transferirlo, ni al emisor, ni a cuentas de terceros ni a cuentas propias”. Si lo hace, puede quedar involucrada en delitos como estafa, lavado de activos o apropiación indebida.
El principal problema es que, al reenviar el dinero manualmente, la persona queda registrada como un eslabón dentro del circuito financiero de la maniobra. “Aunque haya actuado de buena fe, en los sistemas bancarios aparecerá que recibió fondos y luego los transfirió a otra cuenta”, advirtió Micucci. Eso puede derivar en bloqueos preventivos, pedidos de explicación, reportes de operación inusual o incluso en una investigación si el origen está vinculado a un delito.
En ese sentido, no se trata solo de “devolver” el dinero, sino de cómo y a quién. “Si alguien dice ‘me equivoqué, mandámelo a este otro alias’, esa instrucción ya es una señal de alerta”, remarcó el especialista, y subrayó que cualquier reversión debe gestionarse por canales formales.
Qué hacer si recibís una transferencia desconocida: paso a paso para no quedar involucrado
Foto ilustrativa: CanvaAdemás, los delincuentes suelen jugar con la urgencia. El reclamo para devolver el dinero suele llegar con presión o insistencia, lo que empuja a actuar sin verificar. Frente a eso, Merlo recomienda no ceder al apuro: la forma correcta de proceder es informar la situación a la entidad financiera por canales oficiales.
“Siguiendo el procedimiento formal quedaría documentada su buena fe y predisposición de esclarecer el hecho”, explicó.
En cuanto a las señales de alerta, el criterio es amplio: cualquier transferencia proveniente de una fuente desconocida debe ser considerada sospechosa. En esos casos, los bancos cuentan con protocolos específicos y es clave reportar la situación lo antes posible, idealmente dentro de las 48 horas.
Entre los indicios más claros de una maniobra fraudulenta aparecen patrones repetidos. “El dinero llega de una persona, pero piden devolverlo a otra cuenta; el supuesto remitente presiona con frases como ‘te voy a denunciar’ o ‘lo necesito ya’; o el contacto se da por WhatsApp o redes desde números no verificables”, enumeró Micucci. También pueden aparecer montos inusuales, pedidos de dividir la devolución en varias transferencias o reclamos que llegan casi inmediatamente después de la acreditación.
El paso a paso ante una situación así es claro: no usar el dinero, no reenviarlo por cuenta propia, no responder bajo presión y contactar de inmediato al banco o billetera desde canales oficiales.
También se recomienda guardar comprobantes, capturas, alias, CBU o CVU, mensajes y horarios, y solicitar que cualquier reversión se gestione formalmente entre entidades. “No hay que aceptar presiones ni resolverlo por fuera del sistema”, insistió Micucci. Si hay amenazas o sospecha de fraude, corresponde además realizar la denuncia.
Fuente: www.clarin.com



