Alexis Cuello con Olé: la infancia en Dock Sud, su presente en el equipo de Álvarez y el día que vendió hamburguesas en la Libertadores 2014 :: Olé

De aquel agosto de hace 12 años atrás los hinchas de San Lorenzo deben recordar muchas cosas. Muchísimas. Hasta detalles ínfimos de la noche de gloria en la que el club de sus amores conquistó su primera Copa Libertadores. Sin embargo, difícil que alguno se acuerde del pibe que le vendió la hamburguesa en los alrededores de la calle y muchísimo menos que vincule esa cara con la del actual goleador del equipo. Sí, es que Alexis Cuello, aquel al que en el último mercado varios se quisieron llevar, tuvo que pelearla mucho para llegar a lo que hoy es: de la infancia en la Isla Maciel y vender patys en las canchas pasando por el debut que nunca llegó en Racing, los años a préstamo y la revancha de conseguir mostrarse en un grande de nuestro fútbol como lo está haciendo ahora.

El goleador de San Lorenzo y una charla mano a mano con Olé sobre sus inicios, su presente, el equipo de Álvarez y anécdotas imperdibles. (Diego Paulich – Diario Olé)

-¿Es el mejor momento de tu carrera?

-(Piensa). Creo que siempre se puede dar más, siempre se puede seguir corrigiendo cosas para seguir creciendo y espero que este sea el principio, que lo pueda sostener y que pueda ir por más. No sé si será el mejor momento, pero sí que lo estoy disfrutando mucho y quiero que siga siendo así por mucho tiempo…

En su primera respuesta de la charla que mantuvo con Olé, aparece una palabra que va a repetir varias veces y que tiene un responsable de que el concepto esté siempre rondando en su cabeza: “Disfrutar”. Fue el Chacho Coudet, aquel entrenador que lo subió a Primera y varias veces lo llevó al banco el que le dijo que tenía que tratar de disfrutar cada vez que pisara la cancha. “Creo que la cabeza es fundamental, el proceso que tuve que pasar antes de llegar a San Lorenzo también fue muy importante para poder entender que necesito sostener el ritmo y el nivel para que el día que me tocara estar en un grande, como pasa ahora, pudiera disfrutarlo”, remarca sobre esa escuela que tuvo en sus pasos por Barracas Central, Instituto y Almagro.

-Apenas llegaste en 2024 al principio no tenías lugar, ¿pensaste que te podía pasar lo mismo que en Racing de no poder jugar?

-Pensás muchas cosas y como le pasa a todos, cuando no jugaba mis pensamientos eran malos… Pero como dije antes, todo el proceso anterior me fortaleció y entendí que si yo había llegado a una institución tan grande, por algo era. Cuando llegué no me sentía mal ni inferior a mis compañeros, siempre me entrené a la par y demostré estar a la altura… Dios acomodó todo y entendí que en algún momento él me iba a dar la oportunidad, así que me preparé para poder hacerlo de la mejor manera cuando me tocara.

-¿Que hay de aquel pibe de la Maciel en el jugador de Primera que sos hoy?

-Mucho, porque jugaba en el barrio y miraba los partidos por la tele diciendo “el día de mañana quiero estar ahí”… Hoy las ganas, la garra, la actitud son todas cosas que adquirí ahí porque siempre me tocaba de chico enfrentar a otros más grandes y ahí no podía sacar la pata. ¡Tenía que meter! Y hoy tengo ese juego…

-¿Tus comienzos son jugando al baby en Isla Maciel?

Sí, en realidad en el club Las Torres de Dock Sud y después con siete años fui a Racing porque jugaba mi primo que era un año más grande. Jugaba con una categoría más porque la mía no existía todavía, je.

-¿Al Perrito Barrios lo conocías del Docke o lo conociste al llegar acá?

-¡Del barrio! Él también jugó en el mismo club pero después se fue a otro, pero nos conocíamos porque desde muy chico ya se veía que tenía mucha proyección y además solíamos jugar él con sus hermanos y sus amigos y yo con los míos, teníamos buena relación… Es más, previo a llegar a San Lorenzo cruzamos mensajes, me dijo que viniera, que me esperaba, me contó lo hermoso que era el club y desde el primer día me brindó lo mejor.

-Ah, bien. Pese a los desafíos de chicos quedó buena onda…

-Sí, siempre fuimos muy competitivos. Él dice que me ganaba y yo digo que le ganaba yo, pero son cosas de hace mucho tiempo. Habría que ir a buscar el historial, je.

-Vos seguís cerca del Docke hasta el día de hoy, ¿no?

-Sí, ya hace un tiempo que no vivo ahí pero con mi pareja estamos todos los días porque ahí está mi mamá, mis hermanos, mis sobrinos y somos muy familieros.

-Además pusiste una barbería en el barrio, ¿Es así?

-Sí, tengo varios amigos que son barberos y siempre nos juntábamos ahí. Es lindo porque es un lugar de encuentro, compartís un momento con los clientes, con la familia, con los amigos y entonces nos pareció que estaba bueno. Pero ojo, yo no corto eh. No se cortar el pelo, je.

-Siempre comerciante: de pibe vendías hamburguesas en las canchas, ¿no?

-Sí, yo jugaba en Séptima y vendíamos con mi prima, estábamos los dos y hacíamos de todo: bajábamos las cosas, cocinábamos, cobrábamos… Nos repartíamos las tareas. Íbamos mucho a Independiente, Boca y Racing, a veces a River y acá vine algunas veces. No éramos de venir mucho pero una fue en 2014 el día que San Lorenzo ganó la Libertadores… Estuvimos vendiendo ahí donde está Inferiores, cerca de la entrada de Varela.

-¿O sea que puede que haya hinchas de San Lorenzo que ese día tan importante le compraron una hamburguesa al actual goleador del equipo?

-(Sonríe) Sí, puede ser.

Con su mujer Camila se conocen de adolescentes: “Ella hacía hockey en Arsenal y yo estaba en las Inferiores de Racing, pero nos conocimos porque iba al mismo colegio que mi prima y una vez que me invitó a la reunión de jóvenes de la iglesia nos conocimos, pegamos amistad por Facebook y empezamos a charlar”. Con 16 años Cuello y 15 la que hoy es su compañera, el delantero entre risas reconoce que no fue fácil conquistarla: “Remé bastante, je”.

-Van a ser padres. Lo hiciste público en la primera fecha con festejo de gol especial. ¿Es cierto que tus compañeros no sabían nada?

-(Risas). Sí, solo sabía Mati Reali porque habíamos compartido las vacaciones y ella estaba con náuseas y se dieron cuenta. La familia sabía porque se lo dijimos para Año Nuevo, pero después los demás, acá en el vestuario, no sabían… Ya había pensado en sorprenderlos de esa manera.

El festejo de Alexis, en la primera fecha, anunciando que será papá en poco tiempo. (Fotobaires). El festejo de Alexis, en la primera fecha, anunciando que será papá en poco tiempo. (Fotobaires).

-Sí, después del partido me felicitaron más porque iba a tener familia que por los goles. Además no se lo esperaban porque yo siempre fui de joder y decir que no quería ahora, que más cerca de los 30, que ahora estábamos disfrutando… Pero bueno, estamos bien, lo charlamos con ella y creímos que era el momento de buscarlo.

-Te llevo al fútbol de nuevo: ¿Qué significa volver a jugar una competencia internacional?

-¡Es hermoso! También es un desgaste, un compromiso importante porque en todos los partidos hay que dar el 200% y tenés que estar al máximo para sascar los mejores resultados, pero es un sueño… Cuando uno es chico sueña con llegar a Primera y también con jugar torneos internacionales, entonces estoy muy feliz de poder volver a competir internacionalmente con esta camiseta.

-¿Te gustó el grupo que le tocó a San Lorenzo en la Sudamericana?

-Sí, todos teníamos muchas ganas de que tocara Santos.

-¿Querían jugar contra Neymar?

-Y sí, es un jugador de nivel mundial, lo queremos enfrentar y tenerlo dentro de la cancha, pero ganar nosotros, je.

-¿Viste el posteo de Ney en redes?

-Sí y eso te dan más ganas de enfrentarlo porque ya sabés que va a estar enchufado y va a querer dejar una buena imagen ante un equipo grande como es San Lorenzo.

El posteo de Neymar luego de enterarse que enfrentaría a San Lorenzo en la fase de grupos de la Sudamericana.El posteo de Neymar luego de enterarse que enfrentaría a San Lorenzo en la fase de grupos de la Sudamericana.

-¿Se le pide la camiseta?

-Yo tengo muchísimas, me gusta. Pero bueno, creo que todos vamos a querer la suya, todos van a ir acercándose de a poquito y se la van a pedir. Después, él decidirá a quién se la da, je.

-¿Fue difícil de sobrellevar todo lo que se habló los últimos meses cuando te querían varios clubes?

-Sí, fue un toque jodido porque estoy en San Lorenzo, un club muy grande, y no me quiero ir de mala manera. En su momento apostaron por mí y quiero dejarle algo al club. Por lo general trato de no consumir mucho redes sociales y no mirar mucho de lo que se dice para que no se me vuele la cabeza y estar siempre enfocado, con los pies sobre la tierra. Dejaba que mis representantes se encargaran y por ahí les preguntaba si había novedades como para más o menos estar al tanto, pero siempre dejando todo en manos de Dios. Si era su voluntad, que abriera las puertas; sino que las cerrara, pero que a mí me dé paz y tranquilidad.

-Los últimos tiempos de San Lorenzo no fueron fáciles, hubo muchos problemas pero el equipo consiguió mantenerse al margen de todo eso…

-Creo que el grupo tuvo mucha valentía para sobreponerse a las adversidades, que no es fácil. Gracias a Dios nos acompañaron los resultados porque a veces la pelota pega en el palo y entra y otras veces se va afuera. Lo importante es que sabemos que afuera hay un quilombo terrible pero depende de nosotros: si nos dejamos caer, perdemos… Siempre tuvimos claro que si nosotros entrábamos pensando en lo que pasaba afuera, nos iba a perjudicar y la idea siempre fue abstraernos de todo y tratar de sacar resultados para venir cada mañana y disfrutar del entrenamiento a pesar de que afuera era un caos. Había que ponerle onda básicamente…

-Explicame a Gustavo Álvarez: enseguida instaló su idea y ustedes parecen ir agarrándola…

-Gustavo llegó y entendió que hay un grupo muy noble que está a disposición del trabajo siempre, que venimos cada mañana con el propósito de mejorar cada día y su plan fue muy importante. Llegó y dijo: “Muchachos, no hay que pensar más allá, nuestro próximo objetivo es el partido que viene y así va a ser siempre”. Entonces nos preparamos para eso y disfrutamos, pero con el compromiso de que nuestro arco tiene que estar en cero y así es…

-¿Y el tema del esquema? ¿Es una fantasía de los que no jugamos que pasar a jugar con línea de tres requiere de tiempo, trabajo y ese tipo de cosas?

-(Piensa). Es bastante complejo porque nosotros teníamos otra idea de juego, con línea de cuatro; pero tenemos compañeros que se adaptan rápido a todas las ideas de juego, como dije hay siempre una gran disposición al trabajo y eso ayuda muchísimo a que todo se plasme muy rápidamente.

-¿Para qué está este San Lorenzo?

-Para ir paso a paso, nuestro objetivo es el partido que sigue como nos dijo el técnico y ahí se va a ir encaminando todo. Eso sí, vamos a buscar la victoria y a plasmar nuestra idea en todas las canchas porque tenemos que demostrar que representamos a una institución muy grande.

-Vuelvo al principio: ¿Lográs disfrutar cada vez que entrás a la cancha?

-(Hace unos segundos de silencio). Sí. Hay veces que cuesta, eh. Depende de los partidos y de las circunstancias, pero en principio busco siempre disfrutar cada vez que salgo a la cancha.

Cámara: Camila Corrales / Edición: Nicolás La Rocca Narvaez.

Fuente: www.ole.com.ar

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