Dormidas por una década: las lluvias inusuales despertaron miles de flores en el desierto más seco del mundo


Las lluvias inusuales registradas en el desierto de Atacama (uno de los más secos del mundo), permitió que más de 200 especies botánicas florecieran simultáneamente tras una década de sequía extrema en el norte chileno.
Este evento biológico ocurre cuando las lluvias invernales alcanzan un umbral crítico de humedad en el suelo, rompiendo la dormancia de semillas que permanecen enterradas en la arena.
La intensidad de las precipitaciones durante el último bimestre de 2025 superó los registros históricos necesarios para esta transformación radical. Las semillas de especies como la “pata de guanaco” y el “suspiro de campo” poseen cubiertas protectoras que solo se degradan con una cantidad específica de agua.
Una vez que el líquido penetra las capas profundas, el metabolismo vegetal se activa en cuestión de días para cubrir grandes extensiones de terreno con mantos púrpuras y blancos. Los botánicos locales explican que este mecanismo de supervivencia asegura la descendencia de las plantas en entornos con aridez severa.
La fauna local también presenta cambios significativos debido a la disponibilidad repentina de polen y néctar en zonas antes desoladas. El regreso de polinizadores, como las avispas solitarias y diversas especies de mariposas, es un indicador de la salud del ecosistema que se recupera temporalmente.
Según un estudio del Instituto de Ecología y Biodiversidad, la floración masiva actúa como un reservorio genético vital para la conservación de la flora endémica. La investigación destaca que muchas de estas plantas no existen en ninguna otra parte del planeta, lo que aumenta la relevancia científica del evento actual.
La captura de carbono también se incrementa de forma notable durante las semanas que dura la vegetación activa sobre la superficie de la zona desértica. El gobierno chileno ha implementado perímetros de exclusión para evitar que el tránsito de vehículos dañe los bulbos que se encuentran en pleno proceso de crecimiento.
Los especialistas advierten que la compactación del suelo es el principal enemigo de este fenómeno natural, ya que impide que los brotes rompan la superficie. El control estricto de las rutas turísticas busca equilibrar el interés del público con la protección necesaria del frágil ecosistema de Atacama.
La duración de este paisaje floral se extendió desde la tercera semana de septiembre y hasta noviembre, con su mayor esplendor durante octubre del 2025.
La comunidad científica utilizó drones de alta resolución para mapear la densidad de la cobertura vegetal sin intervenir físicamente en el terreno. Estos datos permiten comparar la magnitud de la floración del 2025 con eventos registrados en 2015 y 2017, proporcionando información valiosa sobre el cambio climático.
Fuente: www.clarin.com



