Vinod Khosla, inversor de OpenAI: “Los niños que hoy tienen 5 años no tendrán que trabajar jamás”


Vinod Khosla fue el primer gran inversor de OpenAI en 2019. Desde entonces, sus predicciones sobre el futuro de la inteligencia artificial se convirtieron en referencia obligada en Silicon Valley.
Su última declaración, en el podcast Titans and Disruptors of Industry de Fortune, vuelve a sacudir el debate: los niños que hoy tienen menos de cinco años no tendrán que trabajar el día de mañana. Lo harán solo si quieren, por pasión.
La pregunta es si los datos le dan la razón.
Khosla no es un tecnólogo más. Es uno de los inversores que más acertó en sus apuestas sobre el futuro tecnológico. Su entrada temprana en OpenAI, antes de que ChatGPT existiera, es el ejemplo más citado. Eso le da un peso particular cuando habla de lo que viene.
Su argumento es simple: para 2030, el 80% de todos los trabajos podrán ser realizados por una inteligencia artificial. El costo de la mano de obra caerá tanto que el PIB aportado por el trabajo humano desaparecerá en su mayor parte. Y lo que viene después, según él, no es una catástrofe sino una era de abundancia.
La lógica de Khosla es la siguiente: si producir bienes y servicios tiende a un costo cero, los precios se desploman. Quienes hoy ganan 30.000 o incluso 10.000 dólares al año podrán acceder a bienes que hoy solo están al alcance de quienes ganan 100.000. “La parte de sobrevivir desaparecerá y le dirás a cada niño de cinco años: sigue tu pasión“, dijo en el podcast.
Es el mismo mensaje que repiten otros tecnócratas de Silicon Valley desde hace años. Que lo diga Khosla, con su historial de aciertos, le da más peso que nunca.
Pero los números cuentan otra historia. Más del 90% de los directivos que adoptaron la IA en sus empresas dicen que la tecnología no tuvo ningún impacto ni en el empleo ni en la productividad durante los últimos tres años. Las previsiones más optimistas hablan de un crecimiento en la productividad del 1,4% y del 0,8% en producción, pero recién para 2029.
Sin embargo, varios economistas advierten que las ganancias en productividad no se trasladan automáticamente a precios más bajos para los consumidores.
Sin políticas claras de distribución, el beneficio podría concentrarse en quienes ya tienen capital, profundizando la desigualdad en lugar de reducirla.
Fuente: www.clarin.com



