Uno de los jueces que condenó a Cristina Kirchner en “Vialidad” se excusó de juzgarla en el caso “Los Sauces-Hotesur”


Un juez federal se excusó de integrar el Tribunal Oral que deberá juzgar a la ex presidenta Cristina Kirchner, a su hijo y diputado nacional, Máximo Kirchner, y a otros acusados en el caso “Los Sauces-Hotesur”. Lo hizo porque fue uno de los magistrados que condenó a la ex mandataria a seis años de prisión en la causa “Vialidad” y en ese juicio valoró prueba que se va a tratar en el nuevo proceso.
Se trata de Rodrigo Giménez Uriburu quien fue sorteado para completar el Tribunal Oral Federal 5 de Comodoro Py que tiene el caso “Los Sauces-Hotesur” y el 30 de diciembre pasado presentó su excusación. Por los mismos motivos por los que pidió apartarse, la defensa de Cristina Kirchner lo recusó para que no intervenga.
El planteo de excusación del juez deberá ser resuelta por Adriana Palliotti y José Michilini, los otros dos integrantes del TOF 5 para este juicio. Si aceptan que Giménez Uriburu se aparte del caso se deberá sortear otro magistrado que complete el tribunal.
Giménez Uriburu es juez del TOF 2 de Comodoro Py que en diciembre de 2022 concluyó el juicio de “Vialidad” y junto a sus colegas Jorge Gorini y Andrés Basso condenaron a Cristina Kirchner a seis años de prisión en el caso “Vialidad” por administración fraudulenta. El tribunal consideró que hubo delito en las obras públicas que durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner recibió el empresario Lázaro Báez para Santa Cruz. También fueron condenados Báez, el ex secretario de Obras Públicas José López y el ex titular de la Dirección Nacional de Vialidad Nelson Periotti, entre otros.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación confirmó el año pasado todas las condenas y los acusados fueron detenidos para comenzar a cumplir las penas. Cristina Kirchner, bajo detención domiciliaria.
En paralelo a la causa Vialidad, el TOF 5 tiene el expediente “Los Sauces-Hotesur”. Se trata de un presunto lavado de dinero y asociación ilícita de parte de esas empresas, propiedad de la familia Kirchner, que alquilaba sus hoteles y propiedades a los empresarios Báez, Cristóbal López y Fabián De Sousa. La acusación que será juzgada es que los alquileres se hicieron como contraprestación a las obras públicas que sus empresas recibieron durante el kirchnerismo.
El tribunal sobreseyó en 2021 a la treintena de acusados, lo que luego fue revocado por la Cámara Federal de Casación Penal y por la Corte Suprema que en 2024 ordenó que se haga el juicio oral. La única imputada que quedó definitivamente desvinculada del caso fue Florencia Kirchner.
En todo ese tiempo, el TOF 5 sufrió modificaciones en su composición por la vacante que tiene y porque uno de sus titulares –Daniel Obligado– fue apartado de la causa porque ya opinó cuando sobreseyó a Cristina Kirchner y al resto de los imputados.
Así, el 26 de diciembre pasado Giménez Uriburu salió sorteado para integrar el tribunal oral de “Los Sauces-Hotesur”. Pero pocos días después presentó su excusación para intervenir. “Motiva esta decisión, por un lado, la circunstancia de haber juzgado y condenado a dos de las personas aquí imputadas (Cristina Elisabet Fernández de Kirchner y Lázaro Antonio Báez) por el delito considerado precedente a los lavados de activos que son objeto de las presentes. Pero, principalmente, por el hecho de ya haber evaluado y valorado -en contra de los nombrados- parte del plexo probatorio aunado en estos procesos”, sostuvo el juez en su presentación.
El magistrado sostuvo que en el caso “Los Sauces-Hotesur” la acusación de la Fiscalía es que el delito precedente del lavado de dinero fueron las irregularidades en la obra pública sobre las que ya dijo que hubo delito. “Se añade otra causal aún más contundente, como es la profusa evaluación y valoración que en la sentencia `Vialidad` hemos hecho de numerosos elementos de prueba de las causas `Los Sauces` y `Hotesur`, íntimamente vinculadas a aquélla, con el propósito de demostrar el vínculo comercial y societario existente entre los imputados Cristina Fernández de Kirchner y Lázaro Antonio Báez”, agregó.
Así, entendió que hay “una situación de prejuzgamiento que compromete el principio de imparcialidad” como magistrado.
A eso se suma que la defensa de Cristina Kirchner lo recusó para que no intervenga y lo mismo pueden hacer otros acusados ya que tienen plazo hasta el 2 de febrero para que hagan eventuales presentaciones.
Para apartarse del caso, el juez citó un antecedente. Es el del integrante de la Cámara Federal de Casación Penal Javier Carbajo que se excusó de intervenir en el caso “Vialidad” porque cuando confirmó la condena de Báez por lavado de dinero había dicho que el delito precedente era la obra pública. Sus colegas de Casación le aceptaron el apartamiento.
Hubo otro caso. El juez Basso, quien también condenó a Cristina Kirchner, fue sorteado para ser el juez integrante del Tribunal Oral del caso de los cuadernos de la corrupción. También se excusó y la ex presidenta lo recusó.
El planteo de Giménez Uriburu para apartarse de “Los Sauces-Hotesur” deberá ser resuelto por sus colegas del Tribunal Oral. Pero el magistrado seguirá vinculado a expedientes de la ex presidenta.
Este 2026, Giménez Uriburu es el presidente del TOF 2 y en ese rol será el magistrado a cargo de la ejecución de la condena de la ex presidenta. Por lo tanto, resolverá todos los planteos vinculados a su prisión domiciliaria. También con Gorini y Basso hará la ejecución de los bienes de la ex mandataria. Y por otra parte, integra el Tribunal Oral Federal 8 para juzgar a Cristina Kirchner en el caso de la firma del memorándum con Irán.
Cristina Kirchner, quien el fin de semana fue dada de alta tras una operación de apendicitis, tendrá un 2026 con una cargada agenda judicial. Cumple su condena en Vialidad en prisión domiciliaria y este miércoles la justicia rechazó un pedido para habilitar la feria judicial para que se traten durante el receso de enero una serie de restricciones que se le impusieron en su detención. También tiene en trámite la ejecución de sus bienes.
En noviembre pasado, la ex presidenta comenzó a ser juzgada por el caso de los cuadernos de la corrupción junto a ex funcionarios de su gobierno y los principales empresarios de la construcción del país. Por videoconferencia escuchó la acusación en su contra y en febrero se retomará el juicio con la expectativa de su indagatoria.
La ex presidenta también tiene elevados a juicio oral los casos “Los Sauces-Hotesur” y la firma del memorándum con Irán. En esas causas los tribunales deben fijar la fecha para que comiencen los procesos.
Fuente: www.clarin.com



