Un juez condenó a un ex fiscal y dos abogados por plantar pruebas falsas en la causa del robo a la casa de Sergio Massa en 2013


El exfiscal Carlos Washington Palacios, los abogados Tomás ángel Pérez Bodria y Esteban Mauricio Español, y el testigo César Emiliano Jaunarena fueron condenados por su participación en un ardid destinado a plantar falsas pruebas y, de esta manera, alterar la investigación sobre el asalto a la casa de Sergio Massa y du esposa, Malena Galmarini, que ocurrió en 2013, en Tigre, provincia de Buenos Aires.

El Juzgado en lo Correccional N°6, del Departamento Judicial de San Isidro, sentenció a de seis años de prisión y doce de inhabilitación especial para ejercer cargos públicos para Palacios; cinco años de cárcel y cinco de inhabilitación profesional para Pérez Bodria y Español; y cuatro años de prisión para Jaunarena.

El juez bonaerense Hernán Sergio Archelli consideró que no hubo atenuantes y, como agravantes, la gravedad institucional de los hechos, el uso del aparato judicial para fines ilícitos, la participación de más de tres personas, entre otros, cuando Massa era candidato a diputado por afuera de la estructura del kirchnerismo. El fiscal que acusó fue Matías López Vidal.

La participación, relación y coordinación entre los involucrados se certificó a través de los registros de llamadas telefónicas y, además, grabaciones de conversaciones entre Graciela Garate, esposa de Díaz, el propio condenado y el fiscal Palacios. Asimismo, el comisario Gabriel Natiello, quien participó en los procedimientos, confesó que Palacios y Pérez Bodria le solicitaron modificar su declaración antes del juicio oral.

El caso tuvo su inicio en la madrugada del 21 de julio de 2013, cuando la vivienda de la familia Massa fue escenario de un violento robo por parte de un oficial de la Prefectura. Luego, se comprobó en sede judicial que, en realidad, fue un acto de amedrentamiento político.

Después, se realizaron dos allanamientos en propiedades vinculadas a Alcides Gorgonio Díaz, integrante de la división de inteligencia de la Prefectura Naval Argentina y principal sospechoso. Allí se detuvo al acusado e incautaron armas, dinero y elementos sustraídos durante el asalto.

A raíz de esos elementos probatorios, Gorgonio Díaz fue condenado a trece años de prisión efectiva, por el Tribunal en lo Criminal N°7 de San Isidro. Este fallo fue ratificado por Tribunal de Casación.

Sin embargo, entre noviembre de 2014 y marzo de 2015, se gestó un plan para desacreditar las actuaciones de las fuerzas de seguridad y la fiscalía, con el objetivo de favorecer al condenado.

La Justicia determinó que, en ese período, el entonces fiscal Palacios, los letrados Pérez Bodria y Español, y el testigo Jaunarena trabajaron “en conjunto e instalar una versión falsa de los acontecimientos”. El objetivo era generar dudas, debilitar la causa y favorecer al condenado.

La investigación reconstruyó cómo, al recibir la denuncia de Jaunarena el 25 de noviembre de 2014, Palacios “desvió deliberadamente el curso de la investigación, con el fin de desacreditar las actuaciones policiales en perjuicio de la familia Massa”.

El fiscal, en vez de profundizar sobre las supuestas amenazas, “direccionó la instrucción para favorecer la situación procesal del principal implicado en el asalto”, siempre según el juez.

Para concretar la maniobra, los abogados Pérez Bodria y Español asesoraron a Jaunarena en la construcción de “un relato falaz”. El testigo, quien siguió las directrices de los letrados, “mintió deliberadamente ante la fiscalía de Pilar y el tribunal oral: afirmó que durante los allanamientos se había secuestrado más dinero que el consignado en las actas”. Además, que una persona no identificada ingresó con un bolso al domicilio allanado.

El 29 de noviembre de 2019, Palacios fue destituido como fiscal, por decisión unánime del el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados y Funcionarios de la Provincia de Buenos Aires, quienes consideraron probado que Palacios había incurrido en conductas irregulares y contrarias a los deberes de su cargo y que participó activamente en la maniobra ilícita.

El juez Hernán Sergio Archelli, en su fallo condenatorio, dio por probado que, entre fines de 2014 y marzo de 2015, Palacios, los abogados Pérez Bodria y Español y Jaunarena actuaron en conjunto y de forma coordinada, para ayudar a Díaz a evadir su condena por el robo.

Para lograr este fin, produjeron “prueba inexistente, prestaron falsas declaraciones e intentaron influir en otros testigos; todo esto con el fin de modificar el resultado del juicio”.

Tras la resolución judicial, Malena Galmarini, esposa de Massa y ex funcionaria nacional, expresó en redes sociales: “Intentaron ensuciar la verdad y terminaron CONDENADOS. La justicia tarda pero llega. 13 años de mentiras, operaciones, ventajas políticas y corrupción llegaron a su fin”.

Fuente: www.clarin.com

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