Un influencer denunció discriminación: un gimnasio le negó la membresía por ser “demasiado gordo”


Júlio Otávio Miranda da Silva, un influencer brasileño más conocido como Júlio Mamute, denunció formalmente a un gimnasio en la región de São Paulo. Según él, le negaron la membresía por “ser demasiado gordo”.

El conflicto comenzó el pasado 22 de enero, cuando el creador de contenido asistió a una clase de prueba de natación en la Academia Horizon, ubicada en el barrio Campestre. Poco después de la sesión, los encargados del lugar contactaron a Silva para informarle que su solicitud de membresía fue rechazada.

De acuerdo con su testimonio, compartido en sus redes y recogido por The Sun, el personal del gimnasio justificó la medida bajo el argumento de que sus instalaciones actuales no son aptas para personas de su complexión física.

Silva, quien pesa 208 kilos (460 libras), calificó el trato como un acto de discriminación.

En un comunicado, el centro deportivo indicó que, tras la clase de prueba del influencer, “quedó claro que había dificultades que podían comprometer la seguridad”.

“Después de la clase, mantuvimos una conversación abierta y explicamos que, dadas las condiciones actuales de nuestras instalaciones, no era posible continuar con la inscripción sin poner en riesgo la seguridad de los participantes”, afirmó Academia Horizon.

El gimnasio aseguró que el rechazo no tuvo su origen “en prejuicios”, sino que se fundamentó “en la responsabilidad, la cautela y la preocupación por la salud y el bienestar” de Silva.

Sin embargo, Silva negó que existieran impedimentos reales para su desempeño en la piscina y minimizó los retos físicos de la sesión.

El influencer, quien utiliza el nombre @mamuteofficial en redes sociales, relató que el único inconveniente fue la salida de la piscina. “Les dejé claro que no era un problema. Me puse muy triste”, afirmó el joven en declaraciones a medios locales brasileños.

Tras el rechazo, el influencer denunció el hecho ante la policía, que registró el caso como un hecho “no criminal”, aunque advirtió que la conducta del gimnasio podría representar una práctica abusiva bajo la ley de protección al consumidor.

Los oficiales que atendieron su reclamo señalaron que la legislación prohíbe el trato discriminatorio y el rechazo de servicios que coloquen al cliente en una desventaja excesiva. Por ello, aconsejaron a Silva que inicie una acción civil para que la justicia determine las responsabilidades pertinentes.

Este caso ocurre en un contexto donde la obesidad entre los adultos en Brasil se duplicó en las últimas dos décadas. Actualmente, la condición afecta a casi un tercio de la población.

La normativa brasileña clasifica la obesidad como una discapacidad y existen leyes estatales que protegen los derechos de este grupo de ciudadanos.

Júlio Otávio Miranda da Silva tiene 1.7 millones de seguidores en Instagram y documenta su proceso de transformación física a diario. Hasta el momento, el influencer logró la pérdida de más de 99 kilos (220 libras) y recibe el apoyo constante de su comunidad.

“Más que nunca, necesitamos empatía, amor y dar a los demás. Evolucionar como sociedad no es solo cumplir la ley, es cuidar a las personas, mirarse unos a otros con humanidad y responsabilidad social”, escribió Carlos Secco, otro influencer, en apoyo a Silva.

Fuente: www.clarin.com

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