Un hallazgo clave: descubren la tortuga ancestral que habría dado origen a especies asiáticas


El reciente hallazgo de una tortuga ancestral en el continente europeo le permitió a los científicos reconstruir una parte crucial de la historia evolutiva de estos reptiles.

El descubrimiento también les permite plantear que varias de las especies asiáticas modernas podrían llegar a tener su origen en un linaje proveniente de Europa y que sería mucho más antiguo de lo que se creía originalmente.

De este modo, y basados en el análisis de fósiles excepcionalmente conservados, los investigadores ofrecen nuevas pistas sobre las migraciones, adaptaciones y transformaciones que marcaron la evolución de las tortugas a lo largo de millones de años.

El hallazgo se produjo a partir del estudio de restos fósiles encontrados en Europa central, correspondientes a una tortuga que vivió hace decenas de millones de años.

Según los investigadores, este ejemplar presenta una combinación única de rasgos anatómicos que lo ubican en una posición clave dentro del árbol evolutivo de las tortugas. Hasta ahora, la mayoría de los científicos sostenía que muchas de las especies asiáticas se habían originado exclusivamente en ese continente.

Sin embargo, este nuevo hallazgo sugiere que el linaje pudo haberse desarrollado primero en Europa y luego haberse dispersado hacia Asia a través de antiguos corredores terrestres, cuando la configuración de los continentes era muy distinta a la actual.

La tortuga identificada muestra características intermedias entre formas primitivas y especies más modernas, especialmente en la estructura del caparazón y del cráneo.

Estos detalles anatómicos fueron fundamentales para establecer que se trata de un ancestro directo o muy cercano de varias tortugas asiáticas actuales, lo que convierte al descubrimiento en una pieza clave para entender su evolución.

El hallazgo cobra aún más relevancia al analizar el contexto geográfico y climático de la época en la que vivió esta tortuga ancestral. Durante ese período, Europa y Asia estaban conectadas por extensas masas de tierra que permitían el desplazamiento de animales y plantas. Este escenario facilitó la expansión de distintas especies, incluidas las tortugas, hacia nuevos territorios.

Los científicos explican que la tortuga descubierta habría sido parte de una ola migratoria temprana, adaptándose progresivamente a diferentes ambientes.

Con el paso del tiempo, estas poblaciones se diversificaron, dando origen a especies que hoy se consideran típicamente asiáticas.

Este hallazgo refuerza la idea de que la evolución no ocurre de manera aislada en un solo continente, sino como resultado de intercambios constantes entre regiones.

Además, el estudio de este fósil permitió comparar rasgos con tortugas actuales de Asia, confirmando similitudes que hasta ahora no tenían una explicación clara.

De este modo, el hallazgo actúa como un puente entre el pasado remoto y la biodiversidad contemporánea.

Fuente: www.clarin.com

Artículos Relacionados

Volver al botón superior