“Tu dinero está maldito”, el engaño gitano que terminó con la drástica muerte de una peluquera

Las paredes son rosas. El tacho de basura, los adornos y una pantufla que quedó tirada, también. La persiana está baja y en la puerta hay un cartel: “Cerrado por duelo“, dice. La peluquería que montó Merlín Díaz Silva (30) tenía plantas que decoraban los rincones y un espejo con luces que ahora está a la venta. Todo quedó en pausa. No era solo un centro de estética que funcionaba de 8 a 20 en la avenida Olimpo, de Ingeniero Budge, era también un proyecto que prometía un futuro mejor.
Merlín migró desde Perú en 2014 y empezó de a poco. Primero abrió una barbería con su hermano y compartían el espacio. Después logró alquilar su local y lo decoró con esmero. Merlín quería ayudar a su mamá, que trabaja en el campo, en Cajamarca, al norte de su país. Todo hasta que se cruzó con María Silvia Mitrovich (78), Nancy Marina Yovanovich (52) y Marta Mitrovich (72), alias “La Paraka”.
La avenida Olimpo está una zona comercial de Ingeniero Budge, en Lomas de Zamora, donde dos veces por semana funciona una feria muy popular en el sur del Conurbano, a solo cinco minutos de La Salada. Los negocios abren todos los días y se benefician de la circulación de clientes del paseo comercial.
Merlín Díaz Suárez tenía 30 años y había migrado de Perú en 2014.Los vecinos ya habían visto a estas mujeres de la comunidad gitana deambulando por ahí, incluso recordaron a María Silvia Mitrovich ingresando a la peluquería de Merlín “para refrescarse con el aire acondicionado”.
Creen que así empezó la inteligencia de un engaño que terminaría haciéndole perder 14 millones de pesos y, después, la vida, de manera autoprovocada. No está claro si la joven dijo algo o si la escucharon conversar con alguna clienta.
“A partir del 15 de enero llegaron al local, fueron al menos tres veces y el 20 pasó todo. Mi hermana estaba trabajando mucho, tenía muchos turnos en el centro de estética y había terminado un curso para dar capacitaciones en su local. Ella siempre estaba capacitándose. Por lo que escuché en los mensajes, primero le pide un turno y se ve que empezaron”, contó Alexander Díaz Silva (34), el hermano de Merlín, a Clarín.
Alex, el hermano de la víctima, desarmando la peluquería de su hermana. Foto Maxi Failla.“Avisame si ya están viniendo porfa, así yo voy alistándome, ahí tengo la vela y todo eso“, le dijo la joven para coordinar lo que, se presume, fue una “limpieza”. Es que todo consistió en hacerle creer a la víctima que estaba “maldita” y que todos los problemas se debían a esta maldición y que ellas podrían ayudarlas.
En la peluquería encontraron un amuleto rojo y sospechan que eso fue lo primero. “Un día antes me dijo que estaba descansando porque había trabajado muchísimo. Tenía muchos proyectos, tenía muchas metas, somos de una familia que desde niños siempre nos gustó ganar el peso con el sudor de la frente”, recordó “Alex” sobre aquellos días.
Lo que se sabe de lo que pasó se reconstruyó a través de los mensajes de WhatsApp que encontraron en el teléfono de la víctima porque Merlín no le había contado a nadie sobre estas “limpiezas” ni sobre los engaños de las gitanas.
La fiscalía pidió la detención por estafa de María Silvia Mitrovich (78), Nancy Marina Yovanovich (52) y Marta Mitrovich, alias “La Paraka” (72).En las cámaras de seguridad, las mujeres quedaron registradas ingresando el 20 de enero a las 9 de la mañana. Ayudan a la dueña a sacar los carteles a la calle y una de ellas se tiñó el pelo.
Una empleada llegó a las 10 de la mañana y fue entones que la víctima guía a las gitanas al fondo del local, donde funcionaban los gabinetes para tratamientos estéticos y donde las cámaras de seguridad no llegan. Prendieron la radio y subieron el volumen para que nadie escuchara nada.
Creen que ahí ocurrió la “limpieza”. Fue entonces que Merlín agarró su bicicleta, pedaleó hasta su casa y regresó 20 minutos después con una mochila: adentro estaban los ahorros de toda su vida.
El hermano de la víctima contó a Clarín que tuvieron que cerrar el local donde ella trabajaba. Foto Maxi Failla.Según los audios, la joven quería “terminar todo” antes de las 12.30, la hora en la que su pareja regresaba a la casa. No quería que notara que faltaba el dinero porque él no creía en esta versión de la maldición y la convencieron de que no contara nada.
“Le dijeron que su dinero estaba maldito, salen las señoras y se van. Lo que yo entiendo por mirar el teléfono es que quedaron que antes de 12.30 volvieran para abrir la mochila y limpiar el dinero. Pero no volvían y mi hermana les empieza a pedir que regresen, hasta creo que se da cuenta del engaño y les dice que tiene 6 millones más para limpiar, supongo que como excusa para que regresen”, repasó Alex sobre lo que pudo encontrar en el teléfono de su hermana después de que falleció.
“Las empieza a llamar y mandarles mensajes, algunos le contestan. Hasta les pide la dirección para mandarles un remís”, añadió.
La víctima les rogó a las mujeres que le devolvieran el dinero, pero se burlaron de ella.A medida que pasaban las horas, la desesperación de Merlín empezó a crecer. Las llamadas, los mensajes, daban cuenta de una situación de angustia y miedo. Contaron 47 llamadas telefónicas y casi todas sin respuesta.
Es que Merlín notó que adentro de la mochila en la que estaba su dinero habían colocado billetes falsos: le habían robado todo. La mujer no tenía antecedentes psiquiátricos conocidos por su familia, tampoco les contó lo que había pasado ni pidió ayuda al descubrir la estafa que activó en ella una crisis que la llevó a autolesionarse.
“Yo les espero hasta las 19, si no vuelven van a cargar con mi vida. Son las responsables de todo lo que me pase, ustedes son las culpables. Mi familia las va a buscar y las va a encontrar adonde estén, tengo las cámaras, tengo todo grabado“, les suplicó Merlín.
Con fotos y videos, les advirtió a sus estafadoras lo que estaba por hacer y la respuesta fue todavía más cruel: “Me extraña que por tan poca cosa querés hacer eso. Es tu problema. Me extraña, eh. No te pongas así porque lo que estás haciendo Dios te va a castigar si no te quitás esa palabra de la boca, yo te voy a llevar la plata, no seas pelotuda“, le respondió una de las mujeres. De fondo se escuchaban los altoparlantes del subte en la estación Scalabrini Ortiz.
El desalojo del comercio se concretó este martes 10 de marzo. Foto Maxi Failla.Con una hemorragia interna que empezaba a producirle un dolor feroz, la mujer pidió ayuda a su novio, Lewis Joel Celestino Lupa (32), que alrededor de las 20 corrió desesperado a intentar ayudarla, pero ya era demasiado tarde.
“A eso de las 19.57 ella le escribe un mensaje a su novio en el que le dice ‘amor, perdoname, te prometí estar juntos toda la vida y no cumplí. Te escondí muchas cosas‘. Le deja una carta de despedida”, recordó el hermano de la víctima.
Y explicó: “Él no entendió, pensó que era una letra de una canción o algo así. Estaba preparándose para salir a buscarla porque todos los días la acompañaba a cerrar el local y volvían juntos. Cuando revisa el teléfono, tenía una llamada de ella que no se escuchaba bien, ella le mandó audios pidiéndole ayuda, decía ‘¡Me duele mucho!‘ Y cuando llega la puerta estaba cerrada desde adentro y ella no podía abrirle, hasta que con ayuda de un vendedor ambulante logra entrar y la vio llena de sangre”, recordó Alexander sobre ese día.
El marido la llevó al Hospital Alende, donde la estabilizaron y la derivaron al Hospital Gandulfo. Merlín finalmente falleció a las tres de la madrugada del 21 de enero.
Las estafas, un delito que crece
Según las estadísticas oficiales, las estafas son el delito que más creció en los últimos años. Desde la pandemia, esta modalidad delictiva se incrementó por distintos motivos, entre ellos porque las penas son bajas: van de 1 a 6 años de cárcel.
En un informe publicado por la Unidad Fiscal Especializada en Ciberdelincuencia (UFECI) en 2024, el 56% correspondió a operaciones de compraventa de bienes o servicios a través de Internet, un 18% son fraudes a través de las plataformas de homebanking, un 10% a esquemas Ponzi o estafas piramidales y el 16% restante a otras modalidades.
Según datos del Ministerio Público Fiscal (MPF) de la provincia de Buenos Aires, en 2024 hubo 29.802 causas vinculadas a este tipo de delitos.
Qué pasó con las tres gitanas
La investigación de la estafa que sufrió Merlín quedó en manos de la fiscalía N° 19 de Lomas de Zamora, a cargo de Ignacio Torrigino.
La fiscalía logró identificar a las sospechosas y le pidió al juzgado los allanamientos para detenerlas. Las mujeres no estaban en sus domicilios del barrio La Perla de Temperley, ni de José Mármol, en Almirante Brown.
Las mujeres permanecieron prófugas hasta que un abogado se presentó en la fiscalía con un escrito en nombre de María Silvia Mitrovich pidiendo la eximición de prisión. La jueza le rechazó la solicitud, pero la Cámara de Apelaciones se lo concedió. Es por eso que -de momento- puede permanecer en libertad mientras se realiza la investigación.
Merlín Díaz Silva, con su pareja.Una de sus cómplices, Nancy Marina Yovanovich, solicitó el mismo beneficio, pero la jueza todavía no resolvió sobre el pedido, aunque podría presumirse que se resolverá en el mismo sentido.
En tanto, Marta Mitrovich, alias “La Paraka”, que tiene condenas con penas de prisión en suspenso por el mismo delito, permanece prófuga de la Justicia.
Torrigino se expresó en contra del pedido y argumentó: “En particular, debe tenerse en cuenta que las imputadas actuaron en grupo; que aprovecharon la condición de vulnerabilidad de la víctima; que se valieron de la confianza entablada con ésta; que visitaron el comercio al menos en tres oportunidades y días diferentes en pos de cumplir con el propósito defraudatorio planificado; que se contactaron desde un teléfono móvil con titularidad falsa y de difícil trazabilidad”.
También detalló el fiscal que las mujeres “intentaron visitar el domicilio de la damnificada; que la alentaron a que ocultara el proceso de ‘limpieza’ a su pareja para no frustrar el desenlace del engaño; y, fundamentalmente, que no desistieron de su plan y omitieron auxiliarla a pesar de que ésta les hizo saber que se quitaría la vida”.
Lo cierto es que, de acuerdo a lo que establece el Código Penal, las imputadas no podrán ser acusadas por el fallecimiento de Merlín, aunque -para su familia y de acuerdo a los mensajes y videos- el desenlace fatal se produjo como consecuencia directa de la estafa.
Qué pena podrían recibir las acusadas
Es por eso que -aunque sean consideradas culpables- la pena que podrían recibir sería apenas de entre 1 a 6 años. En muchos casos, este tipo de delitos se resuelven en juicios abreviados con penas de prisión en suspenso que no las llevarían a la cárcel.
Alexander sabe que no podrán condenar a las acusadas por la muerte de su hermana, por eso pidió: “Yo quizá no consiga justicia por mi hermana, pero quiero que esto cambie. Que las personas que causan tanto dolor tengan una condena grave, ellas la engañaron a mi hermana. Le quitaron lo que con tanto esfuerzo consiguió. Lo que quiero es que nunca más haya otra Merlín”.
El drama de los suicidios
En Argentina, según el Ministerio de Salud, hubo más de 31.000 muertes por suicidio entre 2010 y 2019. Además, se registran casi 24 intentos de suicidio por día. El 5% termina en muerte.
En el mundo, cada año, más de 700 mil personas se quitan la vida.
Dónde pedir ayuda
Centro de Asistencia al Suicida (CAS): ante una situación de riesgo, recurrir personalmente o en nombre de otra persona al centro de salud más cercano o comunicarse a los siguientes números: 135 (línea gratuita) / (011) 5275-1135 / (0800) 345-1435 desde todo el país.
Si usted, un familiar o allegado está atravesando una crisis emocional profunda, tiene ideas sobre el suicidio o teme producirse algún daño o producirlo a terceros, concurra a uno de los siguientes hospitales con servicio de salud mental en la Ciudad o el Gran Buenos Aires (click aquí).
Fuente: www.clarin.com



