Tristeza en un zoológico: murieron dos cachorros de panda rojo nacidos por primera vez en 33 años


Un zoológico estadounidense vivió semanas de incertidumbre y dolor tras el nacimiento de dos cachorros de panda rojo el 2 de julio de 2026, los primeros en nacer en esa institución desde 1993. Pese a la expectativa que generó el acontecimiento, ambos ejemplares murieron antes de cumplir un mes de vida, en una especie donde la mortalidad infantil ronda el 40 por ciento.

Los cachorros nacieron de Ruby y Raj, una pareja de pandas rojos. Ruby era madre primeriza, lo que según los especialistas incrementa los desafíos durante las primeras semanas, indicó el Zoológico de Santa Bárbara, en California, en un comunicado.

Desde el inicio, el equipo de cuidadores le proporcionó tres cajas de anidación en el espacio interior, anticipando los movimientos instintivos que suelen mostrar las hembras de la especie.

A los pocos días del nacimiento, Ruby trasladó a sus crías de una caja a otra, un comportamiento que los cuidadores reconocieron como completamente normal. Durante las primeras dos semanas, la madre fue observada amamantando, acicalando y durmiendo sobre los cachorros, señales todas de un vínculo materno saludable.

El 20 de julio, durante el examen veterinario semanal, el equipo médico detectó que uno de los cachorros había dejado de mamar, presentaba letargo y mostraba signos de deterioro. La decisión fue trasladarlo a una incubadora con temperatura controlada, donde recibió antibióticos, fluidos suplementarios y alimentación las 24 horas.

Al día siguiente, el golpe fue más duro. El 21 de julio, durante un control de rutina, el segundo cachorro fue encontrado sin vida en la caja de anidación, junto a Ruby. La causa de muerte no se conocía aún y se anunció la realización de una autopsia.

“Es una pérdida devastadora para todos: para quienes cuidamos a Ruby y sus cachorros, para todo el equipo del zoológico, para nuestra comunidad y para los esfuerzos de conservación de estos pandas rojos en peligro de extinción”, expresó la doctora Julie Barnes, vicepresidenta de Cuidado y Salud Animal.

“Sabemos que la mortalidad infantil es muy alta en esta especie, especialmente en madres primerizas”, añadió. Con uno de los cachorros ya fallecido, el zoológico concentró todos sus esfuerzos en el sobreviviente.

El equipo trabajó en estrecha colaboración con el Programa de Supervivencia de Especies de Panda Rojo de la Asociación de Zoológicos y Acuarios (AZA), consultando con expertos de otros zoológicos acreditados de América del Norte. El 23 de julio, Barnes informó que el cachorro permanecía estable en la incubadora y comenzaba a aceptar el biberón.

Ese mismo día, Ruby y Raj fueron reintroducidos. Habían estado separados desde el parto por la seguridad de las crías y de ellos mismos. El supervisor de cuidado animal Joe relató que los dos pandas fueron observados comiendo fruta uno al lado del otro, explorando los espacios interiores y descansando juntos, sin incidentes.

Sin embargo, el alivio fue breve. El 27 de julio, el zoológico comunicó la muerte del segundo cachorro, ocurrida durante el fin de semana. Hasta el último momento había permanecido en estado crítico en la incubadora, recibiendo alimentación por sonda y biberón, antibióticos y monitoreo veterinario continuo. La causa de muerte continuaba bajo investigación.

Ruby se encuentra bien y fue reintegrada a su hábitat junto a Raj. Dado que los pandas rojos tienen una temporada de reproducción estacional, el zoológico no esperaba una nueva oportunidad de cría hasta el año siguiente. La especie está clasificada como en peligro de extinción, con menos de 10.000 individuos maduros estimados en estado salvaje.

Fuente: www.clarin.com

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