Treinta años mirando hacia adelante


Los festivales de cine suelen medirse por sus estrenos, sus invitados o las películas que consiguen traer antes que nadie. Pero, cuando un festival cumple treinta años, esas variables dejan de ser las más importantes. Lo que realmente importa es otra cosa: haber construido una comunidad alrededor del cine. Haber conseguido que, año tras año, exista un público dispuesto a encontrarse frente a una pantalla para descubrir películas, discutirlas y volver al día siguiente. La Semana del Cine en Salta llega a su edición número treinta con esa tranquilidad. Ya no necesita demostrar que existe. Forma parte de la identidad cultural de la provincia y, probablemente, sea el acontecimiento cinematográfico más importante del NOA. No es un dato menor. En un país donde sostener cualquier proyecto cultural durante tres décadas parece una proeza, un festival de cine que sigue creciendo dice mucho sobre el compromiso de quienes lo organizan, pero también sobre el interés de un público que lo hizo propio.
Hay una decisión de programación que me parece especialmente inteligente. La Semana del Cine no se limita a proyectar películas. Hay talleres, laboratorios, charlas, formación profesional, experiencias participativas, un set de filmación abierto al público, música en vivo para acompañar cine mudo y actividades que dialogan con públicos muy distintos. El festival entiende que el cine no empieza cuando se apagan las luces ni termina cuando aparecen los créditos. También se construye en las conversaciones posteriores, en la transmisión de experiencias y en la posibilidad de acercar nuevos espectadores a un lenguaje que cambia permanentemente.
También hay un gesto de memoria que merece destacarse. La decisión de volver a proyectar Modelo 73, de Rodrigo Moscoso, veinticinco años después de su paso por la quinta edición del festival, funciona como un recordatorio de que los festivales también construyen historia. No se trata únicamente de descubrir películas nuevas, sino de volver sobre aquellas que marcaron un momento y preguntarse qué lugar ocupan hoy. Las cinematografías regionales necesitan esos ejercicios de memoria para entender su propio recorrido. En esa misma línea se inscribe la sección Mirada Salteña, que sigue apostando por las producciones locales y por los realizadores que encontraron en el festival una plataforma para mostrar su trabajo. Que convivan esos títulos con invitados como Martín Rejtman, Valeria Bertuccelli, Sergio Prina o Feli Colina habla de una programación que evita las jerarquías artificiales. No hay un cine central y otro periférico. Hay películas que dialogan entre sí y un festival que entiende que la conversación también forma parte de la experiencia.
Esto no les gusta a los autoritarios
El ejercicio del periodismo profesional y crítico es un pilar fundamental de la democracia. Por eso molesta a quienes creen ser los dueños de la verdad.
Vivimos un momento extraño para el cine. Uno complicado. Uno con un odio sin sentido, brutal y bruto, traducido en políticas de Estado Nacional que fingen lo obvio: nunca un Gobierno hizo tan poco por el cine desde el regreso de la democracia. Frente a esa lógica, un festival sigue proponiendo algo radicalmente distinto: confiar en la programación de otro, sentarse junto a desconocidos, dejarse sorprender y aceptar que una película puede cambiar de sentido cuando se ve en una sala. Propone comunidad, no odio online. Propone experiencia, no gestos vacíos.
Quizás ahí resida el verdadero valor de estos treinta años. No solamente en la continuidad de un evento, sino en haber sostenido una forma de ver cine que parecía destinada a desaparecer. La Semana del Cine de Salta demuestra que los festivales siguen siendo mucho más que una sucesión de funciones. Son lugares donde las películas encuentran a su público y donde el público, muchas veces sin saberlo, termina encontrándose consigo mismo. Treinta años después, esa sigue siendo una noticia para celebrar. Y, sobre todo, una razón para mirar, más que nunca, hacia adelante.
*Parte del equipo de programación de Semana de Cine en Salta
Fuente: www.perfil.com



