Trece años después detienen a 16 policías por la desaparición de un joven en Misiones: “No te preocupes, sin cuerpo no hay nada”


La Justicia Federal de Misiones ordenó la detención de 17 integrantes de la Policía de Misiones -cinco de ellos en servicio activo- por la desaparición forzada de Mario Fabián Golemba, un chacarero que tenía 27 años en marzo de 2008, cuando fue visto por última vez. El joven habría sido asesinado a golpes en la Comisaría de Dos de Mayo pero hasta el momento no se pudieron encontrar sus restos.
El caso es investigado desde 2021 por la fiscal federal Silvina Gutiérrez, quien el viernes de la semana pasada solicitó a la jueza María Victoria Skanata la detención de los policías que al momento del hecho prestaban servicios en Dos de Mayo.
Este lunes, Gendarmería realizó los procedimientos en Posadas, Oberá, Dos de Mayo y San Vicente, donde se logró ubicar a Evaldo Katz (comisario general retirado), Edgardo Andrés Arce, Liliana Margarita Saft, Carmelo Alberto Cerdán Cruz, José Roberto Pereyra Da Silva, Alejandro Alfonso González Samudio, Williams Gabriel Lunge, Mario Francisco Villar, Juan Ramón Ferreyra, Ramón Aníbal Cardozo, Cristian Andrés Silva, Maximiliano Gabriel Gutiérrez, Diego Armando Amarilla, Baldemar Parra, Ofelia Gladys Ziller, Eduardo Pellizer, y Alfredo Lorenzo Ortiz. Sólo Ortiz no fue detenido porque hace dos meses está en Brasil, según registros migratorios.
Fuentes judiciales dijeron que el de Golemba es el primer caso de desaparición forzada que se investiga en Misiones desde el retorno de la democracia, en 1983.
El expediente fue tramitado durante trece años por el Juzgado de Instrucción 1 de Oberá, que ordenó una serie de allanamientos y excavaciones en busca de Golemba. El juez no avanzó con la imputación de los policías pese a que al menos tres detenidos aseguraron haber visto al joven esposado en la comisaría y luego pedidos de auxilio.
De acuerdo con la reconstrucción judicial que se realizó, en la mañana del 27 de marzo de 2008, Golemba salió de la casa familiar, en Picada Indumar, cerca de Dos de Mayo, para consultar a una nutricionista en la ciudad de Oberá. El joven, de extrema delgadez, quería ganar peso.
Tras cumplir con ese trámite le envió varios mensajes a su familia y a su novia, avisándoles que retornaría al anochecer. A partir de allí se pierde su rastro.
Fuentes judiciales admitieron que aún no se pudo establecer en qué lugar ni el horario en que Mario fue privado de su libertad por los policías. Pero los testimonios resultaron claves para ubicarlo esposado en la Comisaría de Dos de Mayo, ya en horas de la madrugada.
El caso fue girado a la Justicia Federal en 2021, a pedido de la querella encabezada por Rafael Pereyra Pigerl. La fiscal Gutiérrez reservó el expediente que le remitió la Justicia de Misiones e inició una nueva investigación. La primera persona en declarar fue la madre del joven, Irma Komka. Hasta hoy retumba en la Fiscalía el pedido de la mujer: “Sólo les pido un huesito (de Mario) para poder llevarle una flor”, les dijo, quebrada por el dolor de la incertidumbre.
La vida de Mario era la de cualquier joven chacarero del interior profundo de Misiones. Trabajaba en el campo junto a su padre -falleció en 2016 sin dejar de reclamar el esclarecimiento del hecho- y en la Cooperativa Yerbatera. A fines de 2008, Mario tenía previsto casarse y ya había conseguido una casa donde vivir con su pareja.
A mediados de 2022, la Justicia Federal ordenó una serie de allanamientos con la participación de personal de la Gendarmería, Policía Federal, Prefectura Naval Argentina (PNA) y del Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y Extraviadas (SIFEBU) del Ministerio de Seguridad de la Nación. También participaron especialistas del Equipo Argentino de Antropología Forense, pero sin los resultados esperados.
En forma simultánea se ordenó la intervención de los teléfonos de los policías que ya aparecían en el radar de la Justicia. Los allanamientos generaron preocupación entre los policías. Liliana Margarita Saft, que en 2008 era oficial de servicio en la comisaría de Dos de Mayo, buscó llevar algo de tranquilidad a otro de los acusados. “No te preocupes, sin cuerpo no hay nada”, le dijo. Eso dejó al descubierto la existencia de un pacto de silencio.
La fiscal Gutiérrez, que contó con el apoyo de la Procuraduría de Violencia Institucional (PROCUVIN) y la Dirección General de Acompañamiento, Orientación y Protección a las Víctimas (DOVIC) del Ministerio Público Fiscal de la Nación, incorporó 67 testimonios, entre ellos los de los tres detenidos que vieron a Golemba en la comisaría.
Las conclusiones fueron volcadas en un escrito de 150 páginas que la semana pasada fue remitida a la jueza Skanata. Dos días después se dispusieron las detenciones. En el requerimiento de la fiscal Gutiérrez están también los numerosos intentos de desviar la investigación a partir de llamadas anónimas que, entre otras cosas. ubicaban al joven viviendo en Brasil.
Fuente: www.clarin.com

