Tenía domiciliaria por el robo a un banco en Uruguay, rompió la tobillera y cruzó a esconderse en Argentina: lo detuvieron en Avellaneda


Lo requerían en dos países, pero aunque huyó no estaba escondido tan lejos. Alberto Javier Casanova (30) es argentino, pero dio los dos golpes más importantes en Uruguay. Primero, con el robo a un banco. Luego, con la rotura de la tobillera electrónica. Cruzó el Río de la Plata. Buscó refugio en la Argentina. Pero cayó: lo encontraron en Sarandí y se espera su extradición a Uruguay.
Luego de la detención, Casanova quedó en prisión preventiva. Era buscado por Interpol. La división uruguaya de ese cuerpo lo requería por su participación, en el asalto a una sucursal del banco Scotiabank de Colón, del otro lado del charco.
Ese robo, ocurrido el 11 de agosto, ya fue tratado por la justicia de Uruguay: la investigación decantó en distintos allanamientos, secuestro de armas y detenidos. Uno de ellos fue Casanova, a quien finalmente se benefició con prisión domiciliaria.
Pero él rompió su tobillera electrónica y desde ese momento no había rastro de él. Por eso era buscado por Interpol, que emitió un alerta roja tanto para territorio uruguayo (en el que se perpetró el robo) como el argentino (de donde proviene Casanova).
Tras semanas de trabajo conjunto con las autoridades del país oriental, la Dirección General de Cooperación Internacional de la Policía Federal (PFA) logró dar con el paradero del fugado.
Casanova estaba en una casa de Villegas al 3.700, Sarandí, partido de Avellaneda, donde fue encontrado y detenido el 15 de enero pasado por el mediodía. El operativo tuvo la autorización del Juzgado Federal de Primera Instancia de Quilmes, a cargo Luis Armella y la intervención de la Secretaría Penal N° 1, a cargo de Fernando Arturi.
En concreto, la justicia de Uruguay considera que Casanova pertenecía a una organización delictiva, así como su participación en tanto cómplice en un hurto agravado y en el tráfico de armas de fuego. También estableció que usó armas durante el asalto al banco en agosto de 2025.
Fue en una sucursal del banco Scotiabank de la avenida Eugenio Garzón, en el barrio Colón de Montevideo. Dos delincuentes en moto y otros tres a bordo de un auto irrumpieron en la sucursal con bombas de humo y miguelitos como repertorio inicial, luego de lo cual ingresaron en el edificio con fusiles de asalto y revólveres. Uno de los ladrones apuntó al encargado y lo obligó a tirarse al suelo apuntándolo siempre en la cabeza. Otro fue hacia la zona de la caja fuerte, para lo que debió tirar abajo una puerta de vidrio.
A los investigadores del caso les llamó la atención que los pasos de los delincuentes parecían estudiados, dado que sabían con precisión adónde ir. Sospechaban de un guardia cómplice.
Al momento del robo, se logró cerrar la caja fuerte, lo que frustró los objetivos de la banda. Apenas se llevaron 20.000 pesos uruguayos (equivalente a unos 500 dólares) y 400 dólares que tenía el encargado del banco.
Pero no por eso la justicia uruguaya dio por cerrada la causa y había dispuesto sobre Casanova una restricción para salir del país y monitoreo electrónico, aunque luego dictó prisión preventiva por pedido de la fiscalía.
Luego de que fuera detenido, Casanova quedó en prisión preventiva en Argentina aunque las autoridades uruguayas elevaron un pedido de extradición, el cual debe tratar la justicia argentina.
Fuente: www.clarin.com



