Teatro y música que suman para incentivar la lectura
Leer no es aburrido. En la tarde de ayer las guardianas de los libros Colibrisa, Cocó y Petardita lo reafirmaron a los niños y sus familias que disfrutaron de la obra “Las Cirquehadas y los libros de la buena memoria” abriendo los espectáculos dominicales en la 22º Feria del Libro Jujuy que se realiza en el Cabildo. Las artistas Luisina Estrada, Lihue Arce y Constanza Guevara encontraron la motivación exacta para que por un momento todos volvieran a la infancia.
Quienes transitan efectivamente por esa etapa de la vida y quienes la llevan en el recuerdo participaron en esta historia tejida por textos de grandes clásicos como Alicia en el País de las Maravillas, El Principito, La Caperucita Roja, entre otros que fueron disparadores que dejaron profundos mensajes para la vida. La estética de los zancos, los malabares, la acrobacia y el trapecio sumaron para que la atención se centrara en lo importante de abrirse a nuevas oportunidades y aprendizajes tan solo con abrir un libro, “te hacen pensar mejor”, fue otra reflexión que dejaron los diálogos. Las respuestas espontáneas, la participación bailando y los escritos sobre qué es lo que hay que recordar demostraron que la tarea estaba cumplida.
GRAN CANTIDAD DE PÚBLICO
Como las protagonistas remarcaron al final -con la canción “Yo vengo a ofrecer mi corazón” de fondo- no hay que olvidar que las Malvinas son argentinas y que en ese mismo predio hubo detenidos desaparecidos durante la dictadura. Abogaron por la construcción de esta memoria colectiva.
En el escenario
Mientras la tarde avanzaba en esa dualidad del agosto jujeño del frío que va acentuándose cuando el sol se empieza a esconder, el jujeño radicado en Córdoba Eze López ofreció su propuesta “De mi tierra, al mundo”. Esas historias musicales que trazan un puente entre esta provincia y la mediterránea llegan a las escuelas rurales cordobesas como se destacó cuando lo presentaron.
EZE LÓPEZ | COMPARTIÓ “DE MI TIERRA, AL MUNDO” CON UNA PROPUESTA INTIMISTA.
Y así con tono cercando y amigable introdujo en cada tema como la apreciación de la abuela Chabela de que “el que no sabe de flores, no sabe de amores” que interpretó en “Flor purmamarqueña” o en la picardía de los ritmos carnavaleros. El intérprete trajo a colación la realidad de que “nos quitaron la danza, los instrumentos, los hospitales, la educación y ahora van por las tierras pero estamos bien paraditos y resistiendo”.
LA PEQUEÑA JAZZ BAND | APORTÓ TODO EL SWING A LA VELADA DOMINICAL DE LA FERIA DEL LIBRO.
Su despedida fue con el vals “Así es Jujuy” de Jorge Hugo Chagra y una anécdota familiar respecto a cómo llegó a su repertorio. El swing se apropió después de la Plaza de la Memoria con el concierto de la Pequeña Jazz Band, bajo la dirección de Carlos Cruz, que arrancó con Pennsylvania 6-5000 y Adiós. Y mientras gran cantidad de público recorría los stands y diferentes actividades llegó el cierre con “La Vilca Band, historias con swing y gypsy jazz”.
Fuente: eltribunodejujuy.com



