Su amor de la infancia le escribió 10 años después y cambió su vida: hoy están casados y tienen dos hijos


Algunas historias de amor no se olvidan, quedan en pausa, como si el tiempo no las hubiera tocado. Eso es lo que le ocurrió a Amelie Malmfält, cuyo primer amor nació a los ocho años, en una escuela sueca de Londres, y quedó marcado para siempre.

Amelie conoció a Kris Brock en 1987, cuando él llegó a su clase con un suéter amarillo que decía “Sydney”. Eran apenas 10 chicos en el curso.

Con el paso del tiempo confirmaron su noviazgo y a primera cita fue al cine. Vieron una película de Herbie, el Volkswagen Escarabajo, y después fueron a McDonald’s. Sin embargo, duró poco: la familia de Kris se mudó de Londres a Suiza cuando él cumplió nueve años.

Su amor de la infancia le escribió 10 años después y cambió su vida: hoy están casados y tienen dos hijos

El primer reencuentro llegó en 1997. Amelie tenía 18 años y organizó con una amiga una reunión de exalumnos de la escuela. Consiguió el teléfono fijo de la familia Brock en Suecia, llamó y Kris atendió.

Viajó a Estocolmo para verla, y apenas entró al local donde ella trabajaba, se reconocieron enseguida. Esa noche fueron a cenar, se tomaron de la mano y después fueron al cine a ver “Scream”.

Volvieron a ponerse de novios. Kris dejó de lado un plan para irse a México y se instaló en Londres, donde Amelie empezaba la universidad. Él trabajó como chef en un pub de Earl’s Court y pasaban juntos todo el tiempo libre.

Pero al cabo de un año tuvo que regresar a Suiza para comenzar su carrera. Intentaron sostener la relación a distancia entre Londres y Suiza durante unos seis meses, hasta que ya no pudieron más.

La ruptura fue dura. No dejaron de quererse, pero la distancia y la edad pesaron más. Después de eso, cortaron el contacto durante casi 10 años. Cada uno siguió con su vida, tuvo otras relaciones y armó su propio camino.

El giro llegó en 2007. Kris se cruzó con los padres de Amelie en un aeropuerto y poco después le escribió por Facebook. Ella estaba en el trabajo cuando vio su nombre en la pantalla y sonrió de inmediato. Les contó a sus compañeros quién era y hasta dijo, sin pensarlo demasiado, que era el hombre con el que se iba a casar.

Los dos estaban en sus últimos veintes y acababan de quedar solteros. Empezaron a escribirse otra vez y Kris viajó a Londres para verla. El reencuentro salió bien y retomaron la relación. Durante más de un año viajaron entre Londres y Suiza hasta que el trabajo de Kris lo llevó a Estocolmo. Ahí tomaron la decisión fuerte: Amelie dejó la vida que tenía en Londres y se mudó a Suecia.

Después vino todo lo demás. Kris le propuso casamiento en Australia. Se casaron en Ibiza en 2011 y en la boda la madre de él les mostró la vieja sábana del cumpleaños de los nueve años, la misma que había guardado durante décadas. Más tarde tuvieron dos hijos y en 2016 se mudaron a Sídney.

Hoy siguen viviendo en Australia. En el medio también atravesaron un momento difícil, cuando a Kris le detectaron un tumor cerebral benigno en 2020.

Fuente: www.clarin.com

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