“Simular un suicidio”: piden procesar a la ex fiscal Fein por encubrimiento agravado en el caso Nisman


El fiscal Eduardo Taiano pidió procesar a la ex fiscal Viviana Fein por el desastre en la escena del crimen cuando hallaron muerto al fiscal Alberto Nisman. Fein fue la jefa de la investigación en el departamento de Puerto Madero por donde luego se supo que caminaron 88 personas -muchas de ellas, fuera de control- mientras la escena debía ser preservada celosamente para resguardar cualquier prueba que pudiera rescatarse sobre el hecho que acababa de conmocionar a la Argentina.

Nisman fue hallado muerto en el baño de su departamento durante la noche del domingo 18 de enero de 2015. Cuatro días antes había denunciado a la presidenta Cristina Kirchner y a parte de su gobierno de hacer un pacto con Irán para tratar de encubrir a los terroristas que volaron la AMIA (1994, 85 muertos).

Nisman tenía un balazo en la cabeza. De acuerdo a la investigación judicial, fue asesinado.

Como partícipe necesario del crimen está procesado el empleado informático que trabajaba con Nisman, Diego Lagomarsino, dueño del arma hallada debajo del cuerpo del fiscal.

En un dictamen de 45 páginas que entró este miércoles 1° de abril al despacho del juez federal Julián Ercolini, el fiscal Taiano sostiene que Fein debe ser procesada por el delito de “encubrimiento agravado” en base a ocho acciones principales que, según el fiscal, Fein no consiguió justificar cuando fue indagada, en febrero pasado.

Esos puntos son circunscribir la escena sólo al departamento de Nisman; tardar una hora y media en llegar; no identificar ni controlar a las personas que estaban allí cuando ella llegó; entrar sin la vestimenta adecuada para esos casos; permitir la libre circulación de gente donde no se sabía quién era quién; permitir que entraran otras personas sin la vestimenta adecuada; haber permitido la manipulación de posibles pruebas y no haber advertido otros indicios esenciales para la investigación.

Según la acusación de Taiano, la desidia de Fein fue tal que los investigadores encontraron una tercera puerta del departamento de Nisman que comunicaba con el departamento vecino -y por el que pudieron haber entrado o salido los asesinos- recién dos días más tarde de que comenzaran las pericias.

La saga de desaciertos de Fein en aquellas primeras horas de la investigación fue, para el fiscal, la razón por la que ahora, once años después del crimen, aún hay cuestiones que no pueden aclararse sobre el asesinato.

A Fein le imputan conductas que permitieron alterar la escena el hecho y afectar desde entonces todo el desarrollo de la investigación hasta hoy.

Taiano argumenta que “más allá de haberse probado que se trató de un homicidio y que el plan consistió en simular un suicidio, al día de hoy continúan siendo investigadas sus particularidades, muchas de las cuales resultan extremadamente difíciles de conocer como consecuencia del accionar de Fein en la escena del crimen”.

Y contrasta la declaración de la fiscal que dijo que ella no quiso encuadrar el caso en un suicidio: “Su trabajo en la escena del crimen indica lo contrario. Jamás se preocupó por determinar por dónde pudieron haber entrado y salido los autores del hecho, medidas básicas a tomar frente a un posible homicidio”.

Taiano también menciona que la fiscal Fein dijo que se enteró “días después” de que Nisman tenía custodia.

“Es inverosímil creer eso, teniendo en cuenta el cargo que revestía y cuando los custodios permanecieron en el complejo durante el procedimiento e incluso estuvieron cuando se abrió la puerta del departamento”.

El fiscal también se refiere a la presencia del ex secretario de Seguridad Sergio Berni en el departamento de Nisman.

“¿A Fein no le pareció irregular que estuviera en la escena del hecho? ¿Qué hacía allí?”, se pregunta. Y dice que las explicaciones de Fein resultan “inaceptables”.

Berni está imputado en la causa del desastre en la escena del hecho.

El decano de los forenses argentinos, Osvaldo Raffo, hizo en su momento una ingeniosa analogía para describir lo sucedido: dijo que parecía que por el departamento de Nisman había pasado una manada de búfalos.

Durante aquellos primeros días de la investigación, Fein declaró que “lamentablemente” la pericia para buscar restos de pólvora en las manos de Nisman había dado “negativo” y que no había elementos para probar un suicidio.

Una pericia multidisciplinaria de Gendarmería probó meses después que Nisman había sido asesinado.

Los asesinos pudieron salir o bien por la puerta que comunicaba con el departamento vecino a través de un conducto de aire acondicionado, o bien por la puerta de servicio que, al contrario de lo que buscó instalar el Gobierno de Cristina Kirchner desde el primer momento, no estaba cerrada del lado de adentro.

El dictamen en el que se pedía la indagatoria de Fein se basaba en una minuciosa enumeración de 149 pruebas que incluía documentos, pericias de todo tipo y declaraciones testimoniales.

Entre ellas, la del cabo segundo de la Prefectura Artemio Ramos, quien contó que mientras estaba de vigilancia en el dormitorio de Nisman -el cuerpo estaba en el baño en suite de esa habitación-, entraron allí libremente los jefes máximos de la Prefectura y de la Policía Federal junto con Sergio Berni, y que cuando llegó Fein se mostraba “insegura, no tomaba decisiones y les preguntaba qué hacer a los jefes de la Prefectura”.

Estos respondían operativamente a Berni, quien -como reveló Clarín– a su vez se comunicaba con la presidenta Cristina Kirchner directamente desde la escena del crimen.

Mientras, el equipo de Taiano -encabezado por el fiscal auxiliar Hernán Kleiman- avanza con las declaraciones de más de 200 integrantes del área de Inteligencia del Ejército en la época en que ocurrió el crimen de Nisman -y que respondían al general César Milani- para intentar llegar a los autores materiales o intelectuales del homicidio.

Fuente: www.clarin.com

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