Se reunió con Di Carlo y lo respaldó Francescoli: ¿hasta cuándo aguanta un apuntado Coudet? :: Olé

“Si Chacho sigue? Sí, sí. Por qué no? ”. Aunque podría haber un sinfín de respuestas para esa pregunta, al pasar por la antesala del vestuario Enzo Francescoli intentó apagar la llama para evitar que el fuego se expandiera.
Y la voz del secretario técnico, que se escuchó casi al mismo tiempo que adentro del camarín Di Carlo mantenía una reunión con Coudet, hizo mucho más ruido en un contexto de absoluto silencio de los protagonistas que estuvieron en el calentísimo campo de juego del Monumental.
Porque con el argumento de trabajar en silencio desde el club se intentó justificar que, consumado el quinto cachetazo a nivel doméstico, ninguno pronunciara palabra. No hizo falta.
Entrenador y jugadores, habían hablado en la cancha. Los que hablaron afuera (más bien bramaron) fueron los hinchas. Que aunque con su bronca rozaron a “la Comisión”, apuntaron su furia a un entrenador otra vez silbado, cuestionado y cada vez más apuntado.
Acaso develar hasta qué sector del precipicio van a acompañar el presidente y los suyos al DT que eligieron para suceder al Muñeco Gallardo sea la cuestión primordial para la tribuna, quienes manejan el poder en Núñez tiene decidido no soltarle la mano autocovenciéndose de que devolver a la cascoteada Ferrari a la pista todavía es posible.
En las altas esferas tienen la decisión tomada de sostener a Coudet a pesar de todo. Porque con los recuerdos aún frescos de los episodios Demichelis y MG, no quieren entran en una espiral de entrenadores devorados por una historia que en los últimos años no ha sido hermosísima. Más bien, todo lo contrario.
Cero puntos en la tabla, cayéndose del mapa en la tabla anual, eliminado de la Copa Argentina y con una hipotética semifinal contra Boca en la Sudamericana como su salvación o su condena, la esperanza de quienes apostaron por el ex conductor del Alavés español es que -anabolizado por la billetera- este River que deambula a la deriva vuelva a dar la talla (o, más no sea, a ganar un partido).
Ni tiempo ni margen. En su última conferencia, aquella en la que luego de pedir tres o cuatro refuerzos más invitó a los que mandan a sacarle el micrófono para que no siga cosechando derrotas también en el discurso, el propio Coudet admitió que sin triunfos -y un fútbol más o menos decente- en River no hay mañana.
¿Qué va a pasar con él si no alcanza solo con esconderlo? Es la pregunta del millon(ario). Una pregunta que inquieta tanto como pensar en el hipotético escenario que depararía en el caso de que a Coudet, que anoche se quedó charlando con su cuerpo técnico hasta cerca de las 23.30 y se hizo ver sonriente a la salida, se le ocurriera dar las hurras sin que se lo pidieran.
Porque con Pablo Aimar totalmente consustanciado con su amigo Lionel Scaloni en la Selección Nacional, Eduardo Domínguez desarrollando su proyecto en Atlético Mineiro, Hernán Crespo comenzando su camino en el Atlas, Ramón Díaz (pedido en el hall por el grupo de hinchas que descargó su furia contra Di Carlo) tachado de la lista y ningún potencial candidato a la silla eléctrica con absoluto consenso, conseguir un sucesor sería una tarea incluso más compleja que lograr que este River vuelva a ganar un partido.
Así se retiró el Chacho Coudet
ASÍ SE RETIRÓ EL CHACHO COUDET
▶️ River perdió 1-0 como local ante Rosario Central y acumula 5 derrotas consecutivas por torneos locales
🗣️❌ Tanto él como los jugadores se retiraron del Monumental sin dar declaraciones en la zona mixta
🎥 @camicorrales10 – @GastonPestarino pic.twitter.com/BcwCVJlGQG
— Diario Olé (@DiarioOle) August 3, 2026
Fuente: www.ole.com.ar









