Sara, española que vive en Suiza, sobre el calor del verano: “El problema es que no es como en España, que te metes a cualquier sitio y hay aire acondicionado”


La ola de calor que afecta a gran parte de Europa también se siente en Suiza. Aunque el país suele asociarse con un clima fresco, las altas temperaturas dejaron en evidencia una realidad que sorprendió a muchos: en Suiza no es común encontrar aire acondicionado en los espacios cerrados.
En ese contexto, Sara Gálvez, una española que vive allí contó a través de sus redes sociales cómo atraviesa los días de calor.
“En este país estamos ahora mismo atravesando una de las olas de calor más largas en años. El problema es que esto no es como en España, que te metes a cualquier sitio y hay aire acondicionado“, explicó.
La joven contó en un video de TikTok que en la empresa donde trabaja logran mantenerse frescos gracias a un sistema de refrigeración sostenible.
“Tengo la suerte de que en mi oficina se refrigera gracias al agua del lago de Zúrich, así que aunque no tengamos aire acondicionado, gracias al agua del lago nos mantenemos fresquitos”, relató.
En varias zonas de Zúrich, algunos edificios utilizan el agua del lago para mantener los ambientes cerrados frescos. El sistema toma agua de las zonas más profundas, donde la temperatura se mantiene estable durante todo el año, y la hace circular por una red que enfría oficinas, viviendas y otros edificios.
Sin embargo, Sara explicó que esa comodidad termina cuando sale del trabajo. “Una vez que ya sales a la calle no se puede estar, así que hay dos opciones: o te vas a casa o te vas al río o al lago, dependiendo de lo que te apetezca ese día”, contó.
Lejos de ser una excepción, refrescarse en el agua forma parte de la rutina de miles de personas durante el verano.
En Zúrich, uno de los lugares más elegidos es el río Limmat, donde es habitual ver a vecinos y turistas bañándose para escapar del calor.
La española contó que una de las actividades más populares consiste en dejarse llevar por la corriente y, una vez finalizado el recorrido, regresar en trasporte público al punto de partida.
“Lo que la gente suele hacer, sobre todo los fines de semana, es montarse en una colchoneta e ir río abajo y luego volver con el tren”, explicó.
A diferencia de los países del sur de Europa, donde los veranos calurosos son habituales, en Suiza las temperaturas extremas eran poco frecuentes hasta hace algunos años.
Además, el país tiene normas muy estrictas que limitan la instalación de aires acondicionados.
Fuente: www.clarin.com



