Roberto Bolaño sobre Pablo Neruda: “Nunca me gustó Neruda, me producía escozores desde pequeño”


Roberto Bolaño nunca ocultó sus diferencias con Pablo Neruda. En una de las entrevistas recopiladas en Notas para una autobiografía. Entrevistas (1975-2003), el escritor chileno fue contundente al referirse al autor de Veinte poemas de amor y una canción desesperada: “Nunca me gustó Neruda, me producía escozores desde pequeño”.
La frase forma parte de una conversación que Bolaño mantuvo cuando ya era un escritor reconocido y que fue recuperada por La Tercera a partir del volumen publicado por Alfaguara. En esa misma respuesta, el autor de Los detectives salvajes profundizó su posición y marcó distancia tanto con la obra literaria como con la trayectoria política de Neruda.
“Fue un hombre respetable en muchos momentos de su vida, pero como poeta no me gustó nunca y como político tampoco”, afirmó Bolaño. La declaración refleja la mirada crítica que mantuvo durante años hacia distintas figuras del ámbito literario chileno, incluso aquellas instaladas como referencias fundamentales de la cultura del país.
La opinión sobre Neruda aparece dentro de una serie de entrevistas en las que Bolaño habló con particular franqueza sobre la literatura de su país. En noviembre de 1998, durante una conversación con La Tercera, se refirió a varios escritores de la nueva narrativa chilena y destacó a Alejandra Costamagna y Lina Meruane.
También explicó que se sentía cercano a autores como Enrique Vila-Matas, Javier Marías, Rodrigo Rey Rosa, César Aira, Alan Pauls y Juan Forn. Sobre la denominada “nueva narrativa chilena”, cuestionó incluso la utilización de esa expresión porque, según su mirada, no había suficientes escritores jóvenes para hablar de una nueva generación consolidada.
Bolaño había nacido en Santiago de Chile el 28 de abril de 1953 y nunca ingresó a la universidad. Su primera entrevista como escritor fue en marzo de 1975, cuando tenía 22 años y vivía en México. Por entonces ya había publicado en revistas y periódicos, preparaba un libro de poesía y trabajaba en distintos oficios para sobrevivir.
A lo largo de su carrera concedió numerosas entrevistas, muchas de ellas durante la década de 1990, cuando su nombre ya había adquirido mayor reconocimiento. En ellas habló sobre literatura, política, su relación con Chile, su vida familiar y también sobre los trabajos que había realizado antes de poder vivir de sus libros.
En una entrevista recordó que había sido descargador de barcos en Francia, un trabajo que describió como muy duro y monótono. También contó que llevaba una vida humilde y que sus principales gastos eran comprar libros, juguetes para su hijo y regalos para su esposa.
Su forma de entender la literatura también quedó reflejada en otra conversación, en la que sostuvo que el condicionante político importaba poco frente a la calidad de una obra. Para Bolaño, por encima de las posiciones ideológicas estaba la literatura que consideraba buena.
Esa independencia también apareció cuando habló de Neruda. Aunque reconoció que había sido “un hombre respetable en muchos momentos de su vida”, mantuvo intacta su valoración negativa de su obra y de su actuación política.
“Nunca me gustó Neruda, me producía escozores desde pequeño”, había dicho Bolaño. Una frase que quedó registrada como una muestra de la particular relación que el escritor mantuvo con el canon literario chileno y con una de sus figuras más reconocidas.
Fuente: www.clarin.com



