Quedó parapléjico tras un accidente y ahora prueba el chip cerebral de Elon Musk: “Se siente mágico”


“Se siente mágico”. Con estas palabras, Sebastian Gómez-Peña, un estudiante de medicina británico, describió su experiencia tras usar un chip cerebral de Neuralink. El joven integra el primer ensayo clínico del Reino Unido para este dispositivo desarrollado por la empresa de Elon Musk.
Poco después de completar su primer ciclo en la facultad de medicina, Gómez-Peña sufrió un accidente que le provocó una parálisis total desde el cuello hacia abajo. Ahora, él es uno de los siete voluntarios en territorio británico que participan en las pruebas de seguridad y confiabilidad del sistema.
La intervención quirúrgica para la colocación del implante, que se llevó a cabo en el Hospital de la Universidad de Londres, duró cinco horas. Durante el procedimiento, el robot R1 de Neuralink insertó los electrodos con precisión microscópica en el tejido cerebral del paciente.
El dispositivo se enlaza con 1.024 electrodos que el equipo médico ubicó en la región del cerebro responsable del movimiento de las manos. Estos filamentos poseen un grosor diez veces menor que el de un cabello humano y transmiten impulsos nerviosos hacia el chip.
El sistema envía los datos de forma inalámbrica a una computadora equipada con un software de inteligencia artificial. Esta tecnología interpreta las señales eléctricas para que la intención de movimiento se traduzca en acciones concretas en la pantalla.
“Este tipo de tecnología te da una nueva esperanza”, señaló Gómez-Peña en diálogo con el medio Sky News, tras lograr el control del cursor de su computadora con la misma rapidez que un usuario que utiliza un mouse o un panel táctil.
“Uno simplemente lo piensa y el sistema lo hace”, explicó el voluntario tras observar el movimiento en su laptop. Para el joven, resulta asombroso que ocurra una acción real en el mundo físico a partir de un pensamiento sobre mover su mano.
“Todos en mi posición intentan mover parte del cuerpo para ver si hay alguna forma de recuperación, pero ahora que pienso en mover la mano, es genial ver que de verdad pasa algo“, sostuvo.
El neurocirujano Harith Akram, líder de la investigación, sostuvo que el nivel de control alcanzado por Gómez-Peña es “impresionante”. “Esta tecnología va a ser un cambio radical para los pacientes con discapacidad neurológica severa”, remarcó.
Neuralink sostiene que su misión principal es “restaurar la autonomía a quienes tienen necesidades médicas no cubiertas y desbloquear nuevas dimensiones del potencial humano”. En la actualidad, 21 personas en el mundo ya poseen este implante en países como Estados Unidos, Canadá y los Emiratos Árabes Unidos.
Elon Musk, fundador de la empresa, planteó en un evento reciente la posibilidad de que los usuarios habiten cuerpos de robots Optimus en el futuro. El empresario imagina un sistema donde el chip permita el control total de sensores y extremidades robóticas externas.
La empresa también proyecta futuros estudios para revertir la ceguera y recuperar el habla en personas con lesiones cerebrales. Sin embargo, el éxito comercial de la herramienta requiere de ensayos clínicos más extensos que garanticen la privacidad y la seguridad de los usuarios.
Fuente: www.clarin.com



