¿Qué pasaría con la Antártida si la temperatura terrestre aumenta 2°C? Un hallazgo alerta sobre las consecuencias del calentamiento global

Desde hace algunos años, un consorcio científico internacional se propuso estudiar en profundidad el comportamiento del hielo antártico.
Ahora, luego de meses de trabajo, los expertos lograron perforar, en escalas inéditas, una masa específica de hielo y la base terrestre que se encuentra debajo de ella.
Tras ello, obtuvo más de 200 metros de sedimentos, que, según los primeros indicios, podrían revelar el comportamiento pasado y -eventualmente- futuro de la gran masa continental frente a una suba de la temperatura de la Tierra.
Perforación récord: un núcleo de sedimentos de 228 metros
Desde 2021, un grupo de científicos de distintos países busca responder una pregunta clave: ¿Qué le pasaría a la capa de hielo de la Antártida occidental si el planeta se calienta 2 °C?
El número de grados elegidos no es al azar: es el límite que tanto aterra al Acuerdo de París, pues superarlo podría activar procesos irreversibles en el hielo antártico.
El equipo de SWAIS2C, al finalizar el trabajo. Foto: SWAIS2CCon el propósito de encontrar una respuesta, universidades, laboratorios y otros tipos de organismos crearon el proyecto Sensibilidad de la Capa de Hielo de la Antártida Occidental a 2 °C (SWAIS2C, por su sigla en inglés).
Desde fines de 2025, durante dos meses y con dicho fin, 29 científicos, perforadores e ingenieros de este equipo trabajaron en turnos continuos en uno de los puntos más remotos de la Antártida occidental: Crary Ice Rise.
Una “Ice Rise” es la parte de un hielo flotante que tiene tierra firme debajo de ella (una especie de “montañita” submarina).
Crary, en particular, se encuentra a unos 700 kilómetros de la estación científica más cercana, por lo que el equipo tuvo que montar un campamento específico para trabajar en ella.
El objetivo era ambicioso: perforar más de medio kilómetro para alcanzar la base del hielo, y luego agujerar esta para descubrir lo que había debajo, que intuían que eran sedimentos.
De acuerdo con lo informado en la página oficial de SWAIS2C, tras algunos días de labor, el grupo de perforación fabricó agua a partir de nieve y la calentó a un nivel de temperatura que le permitió agujerear 523 metros de hielo.
Luego, a lo largo de varias semanas, los investigadores perforaron la capa de sedimentos y extrajeron un núcleo de 228 metros de longitud, compuesto por capas alternas de lodos, arenas y fragmentos rocosos, entre otras cosas.
Video
El proceso de perforación en Crary Ice Rise, Antártida
Según el comunicado del equipo, se trata del núcleo más largo jamás perforado bajo una capa de hielo. Este fue logrado con varias partes de hasta tres metros de extensión cada una, y así los científicos pudieron superar su objetivo inicial, que era conformar uno de 200 metros.
Derretimiento de los hielos: qué podría pasarle a la Antártida según el estudio
Más allá del récord, el núcleo extraído resulta sumamente importante pues las observaciones iniciales indican que incluye períodos de cambio ambiental en esta zona durante períodos de calentamiento global pasados.
Los primeros indicios apuntan a que el registro podría abarcar hasta 23 millones de años de antigüedad, basándose en la identificación preliminar de microfósiles marinos presentes en algunas capas. Ese dato, por sí solo, convierte el núcleo en un archivo geológico excepcional.
La cifra “200”, marcada en el núcleo de sedimentos. Foto: SWAIS2CA medida que avanzaban en la extracción, el equipo observó una notable variabilidad en los tipos de sedimento. Algunas capas muestran características típicas de depósitos formados bajo una masa de hielo asentada sobre tierra firme, similares a las condiciones actuales. Pero otras cuentan una historia distinta.
En determinados niveles, aparecieron fragmentos de conchas y restos de organismos marinos que requieren luz para sobrevivir. Tal y como ha revelado el equipo en el comunicado por el que dio a conocer la noticia, estos hallazgos sugieren que en el pasado esa región no estuvo siempre cubierta por cientos de metros de hielo.
En algún momento, entonces, hubo condiciones de océano abierto o de plataforma flotante.
La hipótesis de que la región experimentó retrocesos importantes de hielo no es nueva. Sin embargo, hasta ahora los datos procedían principalmente de sedimentos marinos cercanos, de plataformas flotantes o de registros oceánicos en el mar de Ross y el océano Austral. Este núcleo ofrece por primera vez un registro directo desde el margen interno de la propia capa de hielo.
Lo relevante del núcleo recuperado es que, según las estimaciones preliminares, incluye periodos en los que la temperatura media global superó el umbral de 2 grados.
Ahora comienza el análisis más complejo: datar con precisión cada capa, reconstruir las condiciones oceánicas y atmosféricas asociadas y determinar en qué momentos el hielo retrocedió y hasta qué punto.
Si se confirma que durante episodios de calentamiento parecidos al que se podría alcanzar si la temperatura aumenta 2 °C la capa de hielo experimentó retrocesos sustanciales, el mensaje para el presente sería claro, porque significaría que el continente ya ha mostrado vulnerabilidad bajo niveles térmicos similares a los que el planeta podría alcanzar en este siglo.
Lo anterior es el verdadero alcance del hallazgo, pues ayudará al mundo a pronosticar y prepararse para el futuro aumento del nivel del mar.
No se trata solo de haber recuperado el núcleo sedimentario más largo bajo una capa de hielo. Se trata de disponer, por primera vez, de un archivo directo que puede revelar cómo respondió la Antártida occidental cuando nuestro planeta se calentó más allá del umbral mencionado, del que actualmente aún está lejos, pero que, desde la época industrial, se está acercando.
Fuente: www.clarin.com



