Problemas de gestión y diferencias internas: el Gobierno cambió ocho funcionarios clave en una semana


Más de una renuncia por día hábil. El Gobierno sigue descartando funcionarios en áreas sensibles de la administración. Ocho funcionarios dejaron sus cargos en los últimos días. Este jueves, antes de que el presidente Javier Milei retornara de Davos, se oficializó la salida del interventor del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), Carlos Casares.
La salida del técnico, que había llegado a su cargo de la mano del ex secretario de Energía Eduardo Chirillo, se da poco antes de la anunciada unificación del Enargas y el ENRE, bajo el paraguas del Ente Nacional Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE)
Casares era uno de los nombres que sonaban para ocupar el nuevo organismo, pero finalmente esa responsabilidad recaería en el titular del ENRE, Marcelo Lamboglia.
El funcionario saliente no disimuló su malestar a la hora de dimitir. “No he satisfecho vuestras expectativas y/o no cuento ya con vuestra confianza para continuar colaborando. Es por ello que, en estas circunstancias, no cabe otra decisión que presentar mi renuncia indeclinable al cargo de Interventor del ENARGAS”, escribió Casares en su carta de renuncia después de enumerar los supuestos logros de su gestión.
Bajo su gestión se sancionó la Revisión Quinquenal Tarifaria para el período 2025-2030 y se pactaron los ajustes mensuales en las tarifas de transporte y distribución de gas.
Desde Suiza adonde viajó para acompañar al Presidente y para reunirse con la titular del FMI Kristalina Georgieva, el ministro de Economía Luis Caputo ordenó el martes la salida del secretario de Transporte Luis Pierrini, después de que La Nación revelara denuncias de corrupción por el reparto de subsidios. En su lugar, el ministro de Economía eligió al arquitecto Fernando Herrman.
Con Pierrini se fueron también los responsables de Trenes Argentinos Gerardo Boschin (Operaciones) y Leonardo Comperatore (Infraestructura). Fueron reemplazados por Sebastián Giorgetti y Fabián González respectivamente.
Pierrini, que había reemplazado al cordobés Franco Mogetta, había llegado a su cargo con el aval del ex titular de la ARCA Juan Pazo, ex mano derecha de Luis Caputo. El sobrino del ministro, Santiago Caputo, también tiene influencia en el área.
El lunes, el virtual jefe de la Aduana de Ezeiza, Gustavo Mariezcurrena, presentó su renuncia apenas dos semanas después de haber sido ascendido. El funcionario que acusó motivos de salud, reportaba directamente al jefe de la ARCA Andrés Vázquez, que se cuenta entre los espacios de poder que concentra el consultor preferido del Presidente.
Como adelantó Clarín, su reemplazo es Diego Liberatore, quien hasta ahora se desempeñaba como consejero técnico de fiscalización y operativa aduanera y había estado además en tiempos de Ricardo Echegaray a cargo de la Brigada de Fondeo, que debe controlar depósitos fiscales y los movimientos de contenedores.
La renuncia más sonora fue la de Paulo “Paul” Starc, el jefe de la Unidad de Información Financiera (UIF), que también respondía a los espacios de gestión que dirige en las sombras el joven asesor. Con larga trayectoria en el ministerio público fiscal, Starc tampoco estaba en la gestión desde el inicio. Había reemplazado a Ignacio Yacobucci, primer titular del organismo anti-lavado de la era Milei.
Fuentes oficiales argumentan que Starc, que ahora ocuparía un lugar en el directorio del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) no estaba dispuesto a que la UIF no declarara sospechosas las operaciones que ahora avalan la flamante ley de inocencia fiscal, porque podría tener consecuencias penales y en el plano internacional por la actuación del GAFI y por compromisos firmados con la OCDE.
Al igual que lo que había ocurrido con la SIDE en diciembre, cuando se oficializó la salida de Sergio Neiffert y la unción de Cristian Auguadra, Santiago Caputo mantuvo el control de la UIF y nombró al reemplazante de Starc: Ernesto Gaspari.
Ninguno de los cambios incluyó modificaciones en las terminales de poder ni se revitalizó la interna solapada entre los Menem y Caputo, aunque sí hubo críticas de los alfiles de Karina de Milei. “Es curioso porque denuncian por corrupción a los mismos funcionarios que nombraron”, señalan.
La ironía apunta a los cambios en Transporte, pero también en el directorio de Nucleoeléctrica. La empresa a cargo de las centrales atómicas suspendió a dos altos funcionarios que responden al titular de la empresa estatal Demian Reidel, estrechísimo colaborador de Milei.
Se trata del gerente general, Marcelo Famá y del jefe de coordinación administrativa, Hernán Pantuso Los funcionarios fueron objetados por posibles sobreprecios en una licitación por el servicio de limpieza de las Atucha y Embalse. Entre los miembros del directorio que levantaron la mano para objetar la licitación se cuenta Diego Chaher, titular de la Agencia de Transformación de Empresas Públicas, el organismo que debe avanzar con las privatizaciones y responde en los papeles del ministerio de Economía, pero políticamente de Santiago Caputo.
Fuente: www.clarin.com



