Pablo Claver, psicólogo y fundador del Museo de la Felicidad: “La sonrisa se puede entrenar, no tenemos que conformarnos con el ‘yo soy así’”

Todos los años cada primer viernes de octubre se celebra el Día Mundial de la Sonrisa, con el fin de promover la amabilidad, la empatía y los actos solidarios.
En 1999 la fecha fue impulsada por Harvey Ball, el diseñador gráfico estadounidense que creó la icónica “carita sonriente” o smiley, el emoticón de color amarillo que todos reconocemos.
Bastaron dos puntos, una mueca en forma de arcoíris invertido y un círculo que lo contenga para evocar la sonrisa humana. Esas líneas simples con piel amarilla se convirtieron primero en un pin y después en símbolo universal de alegría con miles de variantes.
La sonrisa contagiosa y la sonrisa forzada
Pablo Claver, el psicólogo y conferencista español con tres décadas de experiencia, es el fundador y director del Museo de la Felicidad de Madrid (MÜF).
Inaugurado en septiembre de 2023, se trata del primer museo experiencial sobre la felicidad en el mundo, que en tan solo tres años recibió a más de 200.000 visitantes.
La propuesta consiste en 20 experiencias inmersivas que incluyen risoterapia, abrazos gigantes, realidad virtual, magia, aromaterapia, espejos, una “discoteca feliz”, tobogán con pileta de pelotas y salas sensoriales pensadas para el bienestar humano.
El tobogán del Museo de la Felicidad en Madrid. Foto: Facebook/MÜR-Museo de la Felicidad“Todos conocemos a alguna de esas personas que tienen una sonrisa bonita, contagiosa, casi permanente, pero no son tantas”, indicó Claver en una entrevista con el diario español ABC.
“Como psicólogo me gusta pensar que independientemente de que haya a quienes les salga de manera más natural, la sonrisa también se puede entrenar. Y eso es una buena noticia: no tenemos que conformarnos con el típico ‘yo soy así'”, manifestó.
El fugaz gesto de la sonrisa tiene además un gran simbolismo social, con efectos positivos respaldados por la ciencia en la salud emocional de quien lo practica y también del que lo recibe.
Al sonreír el cerebro libera endorfinas, serotonina y dopamina, una combinación de las “hormonas de la felicidad”, que ayudan a reducir los efectos negativos del gran enemigo universal y global: el estrés.
“Aún sonreímos poco“, asegura Claver. “Reconocerlo es fundamental, darse cuenta de que uno mismo sonríe poco; durante una época yo usaba post-its con una sonrisa en mi mesa de trabajo para acordarme de sonreír. Parece una tontería, pero poco a poco deja de hacerte falta el recordatorio”, agregó.
El mural de los motivos felices en el Museo de la Felicidad. Foto: FacebookA algunos les sale de manera más espontánea y a otros les cuesta más. Uno de los motivos es que asociamos la sonrisa a “estar bien”, entonces practicamos poco el gesto cuando vivimos situaciones que creemos no compatibles con la sonrisa.
“Lo que no entendemos es que la relación también puede funcionar en sentido contrario”, sostuvo el psicólogo. “La investigación sobre el ‘feedback facial‘ demuestra que adoptar una expresión sonriente puede influir en nuestro estado emocional, aunque no debemos convertirlo en una fórmula mágica”, aclaró.
“No debemos obligarnos a aparentar que estamos felices cuando no lo estamos. Eso sería otra cosa, pero practicar una sonrisa conscientemente no me parece malo”, argumentó sobre la “sonrisa forzada”.
“Puede ayudar, aunque no sustituye otras herramientas cuando existe un problema de ansiedad o estrés importante”, enfatizó. “Si existe algo concreto que te está haciendo sufrir hay que atenderlo, vivir esa emoción y, cuando sea posible, intentar solucionarlo o pedir ayuda”, recomendó.
Pablo Claver: “Sonreímos porque estamos bien, pero también podemos sonreír para estar un poquito mejor”
“Sonreímos porque estamos bien, pero también podemos sonreír para estar un poquito mejor. La clave está en no utilizar la sonrisa para esconder nuestras emociones, sino como una pequeña herramienta más para influir positivamente en nuestro estado de ánimo”, expresó.
Pablo Claver es fundador y director del “Museo de la Felicidad” en la capital española. Foto: FacebookPropuso introducir de manera consciente una sonrisa en los saludos diarios, tanto en el trabajo como al llegar a casa. “También podemos utilizar técnicas de risoterapia”, señaló.
“En mi casa tenemos un cartel que dice: ‘Sonreír al entrar y al salir’. Lo pondría en los ascensores, en las oficinas, en los colegios, no porque tengamos que estar felices permanentemente, sino porque una sonrisa es un gesto muy pequeño que puede cambiar la manera en la que entramos en contacto con otra persona“, aseguró.
En el Museo de la Felicidad hay un “Risódromo“, un espacio donde las rondas de risa son una invitación abierta. “Hay una técnica que enseñamos en el museo que se llama el pingüino: talones juntos y las puntas de los pies separadas, cuerpo recto, cabeza hacia arriba, boca bien abierta… y a reír”, detalló.
La sonrisa se considera una gran herramienta de conexión social que interpela la empatía. “Somos seres sociales y nuestra conducta cambia naturalmente cuando interactuamos con los demás, y contrario a lo que se piensa, sonreír más con otras personas no nos convierte en falsos”, aseguró.
“No podemos ser felices los 365 días del año. Tenemos que vivir todas nuestras emociones. Si algo nos sale mal, podemos estar tristes. Si tenemos un familiar enfermo, es normal estar preocupados. La tristeza, el miedo o la preocupación forman parte de nuestra vida y tienen su función”, remarcó.
“El problema es que también hay muchos días en los que no nos ocurre nada especialmente malo y, sin embargo, dejamos pasar el día sin disfrutarlo”, reflexionó.
“Ahí sí podemos hacer algo: utilizar pequeños hábitos, nuestras relaciones, la sonrisa, la risa, para intentar tener más momentos buenos y, como me gusta decir, más días memorables a lo largo del año”, aconsejó.
Sobre el final del reportaje con el medio español Claver propuso revisar a nivel personal los pequeños momentos en los que sí podríamos permitirnos una sonrisa. “Sonriamos cuando nos levantamos, al encontrarnos con las personas que queremos”, expresó.
Fuente: www.clarin.com



