Oscar Schmidt y Diego Maradona: la historia de admiración mutua entre un brasileño y un argentino :: Olé

18/04/2026 10:05hs.
La triste noticia del fallecimiento de Oscar Schmidt, la máxima leyenda brasileña del básquet, que se conoció el viernes, conmovió a todo el mundo de la naranja. Y entre los múltiples homenajes y recuerdos que salieron a la luz del antiguo alero, quien perdió la vida a sus 68 años, se viralizó una imagen con Diego Armando Maradona, con quien coincidió en Nápoles.
Se trata de una foto tomada alrededor de 1988 en el Palamaggiò (el estadio de Caserta, Italia ), sin un contexto claro pero muy probablemente después de un partido de la Juvecaserta, club en el que jugaba Schmidt y a donde Diego fue a verlo en varios partidos. A la inversa, Schmidt asistía al Stadio San Paolo para ver al Napoli del Pelusa.
Construyeron una gran relación, de admiración mutua, a punto tal que compartían cenas y charlas, donde destacaba el orgullo de ambos por representar a sus países sudamericanos en el Viejo Continente. Oscar lo resumía así: “Éramos dos locos por nuestras banderas”.
Oscar siempre habló con mucho cariño de Maradona. “Diego era una persona tremenda de buena. No recuerdo ni una vez haber visto a Maradona negar un autógrafo o una foto a nadie. Muy buena persona, y yo tengo el orgullo de haber estado ahí con él”, dijo en un documental de Movistar+ en 2024.
Y Diego lo admiraba. “Aparte de un amigo, soy un admirador suyo, porque creo que es el mejor jugador del mundo. Lo conozco como persona y estoy enamorado de su forma de ser, porque es sencillo y como me gusta que sea la gente”, decía el Pelusa en esos años a la TV italiana, en uno de los tantos partidos que fue a ver a Oscar en esa década del 80′.
La muerte de Oscar Schmidt
La noticia tuvo un tremendo impacto en Brasil y en el mundo del básquet, ya que se trató de un referente de varias generaciones, que dejó un legado con una marca tremenda: anotó 49.737 puntos a lo largo de su extensa carrera (1974-2003) entre la selección brasileña y sus clubes. Este registro recién fue superado el estadounidense LeBron James en 2024.
La Confederación Brasileña de Baloncesto (CBB) y sus familiares confirmaron el fallecimiento de Oscar, tras 15 años de lucha contra un tumor cerebral.
“El mejor jugador en la historia del básquet brasileño se despide como un ícono absoluto del deporte, dejando tras de sí un legado que redefinió los límites de lo posible en la cancha”, publicó la CBB en un comunicado.
Nunca llegó a jugar en la NBA, aunque fue seleccionado por los New Jersey Nets en la década de 1980. A los 13 años, se unió a su primer club: Unidade da Vizinhança, en Brasilia. Tres años después, se trasladó a San Pablo, para jugar en las inferiores del Palmeiras. Rápido fue convocado a la selección nacional juvenil luego a la mayor. En 1978, ganó sus primeros títulos con Brasil: el Campeonato Sudamericano y el tercer lugar en el Campeonato Mundial en Filipinas.
El desempeño de Oscar lo llevó a fichar por el Sírio paulista en 1979, equipo con el que ganó la Copa William Jones, la Copa Intercontinental de Básquet. Al año siguiente, participó en sus primeros cinco Juegos Olímpicos, Moscú 1980, donde anotó 169 puntos y terminó quinto con la selección brasileña.
En 1982 dejó al Sirio para unirse al América de Río de Janeiro, pero meses después recibió una oferta para jugar con el Juvecaserta de Italia. En ese país, jugó 11 temporadas: ocho con el Juvecaserta y tres con el Pavía. Además de títulos, Oscar también batió récords, como anotar un total de 13.957 puntos y convertirse en el primer basquetbolista en superar la marca de los 10.000 puntos en el Campeonato Italiano.
En 1993 pasó del Forum de Valladolid, de España. En 1995 fue contratado por Corinthians. Luego, Banco Bandeirantes, Mackenzie y, de 1999 a 2003, Flamengo, donde tuvo plena sintonía con la mayor hinchada del país. Fue bicampeón estadual y subcampeón nacional. Allí superó a a Karen Abdul-Jabbar como el máximo anotador de la historia del básquet, con 46.725 puntos.
En 2004, Oscar fundó un club, el Telemar/Río de Janeiro. En la cancha, el equipo cosechó éxitos, ganando el Campeonato Carioca en 2004 y el Campeonato Brasileño en 2005. Pero su sueño como entrenador terminó en 2006 cuando la compañía telefónica retiró su patrocinio.
Su amor por la selección quedó simbolizado en una decisión: rechazó jugar en la NBA, llamado por el New Jersey Nets, porque imponía la cláusula de no aceptar convocatorias.
En 2017, los Brooklyn Nets decidieron homenajear al brasileño, quien recibió una camiseta personalizada enmarcada, con el número 14, en el Barclays Center de Nueva York, y participó en el Partido de las Estrellas de la NBA.
Los estadounidenses ya habían homenajeado a Oscar en 2013 al elegirlo para el Salón de la Fama del Baloncesto en Springfield, Massachusetts. En una ceremonia en el majestuoso Symphony Hall, recibió el honor de manos de uno de los mejores jugadores de básquet de todos los tiempos: Larry Bird, ex estrella de los Boston Celtics.
Incluso Kobe Bryant, quien falleció en enero de 2020, no ocultó su admiración por Oscar. El estadounidense comenzó a admirarlo cuando el brasileño jugaba en Italia y se enfrentó varias veces al equipo del padre del ídolo de Los Angeles Lakers.
“Lo primero que me preguntó fue cómo estaba (debido al cáncer cerebral). Le mostré la cicatriz (de la cirugía). Parecía muy preocupado por mi enfermedad. Estoy muy feliz con este momento. Vine aquí por él, sé la admiración que siente por mí. Me vio jugar en Italia y me vio vencer a su padre todos los días (ríe). Es un gran placer ver a Kobe, y cada vez que lo veo siento lo mismo”, dijo Oscar durante un encuentro con Bryant, quien visitó Brasil en junio de 2013.
Con la selección nacional, Oscar participó en cinco Juegos Olímpicos. Anotó 7693 puntos en 326 partidos vistiendo la camiseta verde y amarilla, un promedio de 23,5 puntos por match.
La victoria sobre Estados Unidos en la final de los Juegos Panamericanos de 1987, por 120 a 115, no solo consagró a Oscar, sino que también transformó la forma de jugar al baloncesto. En ese partido, además de ser el máximo anotador con 46 puntos, la estrella brasileña encestó siete triples en una época en la que este tipo de tiro era poco común, ya que se había introducido en el baloncesto internacional apenas tres años antes.
Fuente: www.ole.com.ar









