Octubre, el mes decisivo, y el desafío a los intendentes

PASO a PASO
“Fue la mesa política más política que tuvimos”, coincidieron tres fuentes que participaron de la reunión del nucleamiento político del Gobierno nacional que se junta los días martes al mediodía en la Casa Rosada, con Karina Elizabeth Milei a la cabeza.
La reunión encontró a una Patricia Bullrich apaciguada, sin el tono confrontativo que exhibió en sus últimas apariciones públicas, y no hubo desencuentros ni reproches entre los diferentes participantes de la Mesa Política, en la que esta vez sí estuvo el asesor presidencial Santiago Caputo, ausente en la de la semana pasada. “Ella no se levanta por la mañana y piensa en pelear. Pato se desmarca cuando hacen estupideces”, dice un colaborador de la intensa senadora, quien este jueves hablará en el Coloquio empresario de IDEA, en Mar del Plata.
En esta cita de la mesa de los martes se habló del Presupuesto, del proyecto de Soberanía (Malvinas) y Reforma Electoral, que es la suspensión de las PASO, las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias. El jefe de Gabinete, Diego César Santilli, y los primos Martín y Lule Menem contaron cómo están los números para lograr que no haya Primarias el año próximo en la categoría nacional. Ese proyecto, que comienza el debate por el Senado, permite esperanzar a la administración de Javier Gerardo Milei con la suspensión, en lo que sería un golpe para la resolución de la interna del peronismo, el principal rival de los libertarios.
Santilli dio un panorama alentador sobre el apoyo de varios gobernadores, muchos de ellos viajeros esta semana en la inolvidable París, con motivo de la “Argentina Week” donde se verán con el Presidente de la Nación, el ministro de Economía Luis “Toto” Caputo y con el jefe de Gabinete nacional, el encargado de contar los porotos para la votación en el Congreso, junto a los Menem.
Bullrich no se quejó -esta vez- por no formar parte de la negociación por las PASO pero tendrá su momento cuando finalicen las comisiones de la Cámara Alta y llegue el momento de ir al recinto a votar. Todo esto sucederá en octubre, el mes decisivo para el Gobierno en su intención de dejar de lado las Primarias -y su costo que le encaja en su discurso de achicar los gastos de la política- pero fundamentalmente, en propinarle un zarandeo al peronismo, que deberá resolver la pelea presidencial entre los hoy lanzados, que son Axel Kicillof, Sergio Tomás Massa y la propia Cristina Elisabet Kirchner, según los dichos de su hijo Máximo, quien sostiene que ella podrá competir en 2027, a pesar de que la Justicia ya dictaminó su inhabilitación para cargos públicos y para quitarla del padrón electoral. Un pasito para el frente, un pasito para atrás: Ilari, ilari, ilariê, oh-oh-oh…
La Mesa Política del Gobierno nacional en Casa RosadaInterna a puro bombo
Por su parte, Axel Kicillof volvió de Nueva York -donde se reunió con el alcalde neoyorquino Zohran Mamdani además de con empresarios e inversores- en la intención de que no es “el anticristo” (como postula el ministro de Economía mileista) y de mostrarse como buen pagador de deudas y respetuoso de los mercados, al asistir a la meca financiera. En su regreso a tierras bonaerenses, aprovechó para una reunión con importantes empresarios con los que discutió de economía (“mostró que no es un cuco”, según los dichos de uno de sus seguidores allí presente) y luego, citó a su mesa chica para contarles sobre el viaje y para repasar el estado de situación de la pelea peronista.
Allí estuvieron sus ministros Gabriel Katopodis, Augusto Costa y Agustina Vila más el jefe de Gabinete, Carlos Bianco, más la vicegobernadora Verónica Magario y el enlace kicillofista con Diputados, Mariano Cascallares, quien contó del despliegue que se está dando en su distrito -Almirante Brown- con la futura visita del Papa León XIV al Cottolengo Don Orione, que esperan que haga llegar a Claypole a una enorme cantidad de asistentes.
La discusión interna de la principal fuerza opositora a Milei está atada a si se suspenden las PASO o si se mantienen las PAS (esto es, Primarias sin obligación de asistir) que permitiría ordenar incluso aún mejor al peronismo que si todas las demás fuerzas participen de unas Primarias. En el kicillofismo va creciendo la idea de que “hay que ganarle unas Primarias al candidato de Cristina” para que el hoy gobernador bonaerense quede legitimado delante de todo el peronismo, pues sin eso, no lograrían encolumnar a toda esa fuerza detrás de su postulación.
Claro que faltan saber las próximas jugadas de Sergio Massa o del santiagueño Gerardo Zamora, también anotados en la pelea por el 2027. Quien también se auto postula es el gobernador Ricardo Quintela, quien esta semana realizó una feria de Turismo de La Rioja con una cámara donde volaban “Chachos”, la cuasi moneda quintelista, en la que los que ingresaban podían llevarse alguno de los billetes de colores que imprime el mandatario riojano. Espejitos de colores…
Máximo Kirchner, Axe Kicillof y Sergio MassaMáxima apuesta
En esa pelea presidencial también se anota el sanjuanino Sergio Uñac, quien esta semana recibirá a Máximo Carlos Kirchner en su provincia. La decisión no fue del propio Uñac sino del joven Máximo, quien ya estuvo en La Rioja, ahora va a San Juan y luego visitará Chaco. Esa idea “federal” del jefe de La Cámpora pretende mostrar a un Máximo no encerrado en su oficina del Congreso o en la casa de su madre en San José 1111, sino en el territorio. El kicillofismo cree que es solo una intención de molestarlo al gobernador bonaerense. “Todos los días nos van a hacer una nueva”, en referencia a las últimas críticas de la xeneize Mayra Mendoza o las del propio Máximo, que volvió a fustigar a Kicillof por no visitar a su madre.
¿Habrán festejado cerca del gobernador el altercado de tránsito-judicial que tuvo el hijo de Cristina este miércoles cuando lo demoraron por circular en una camioneta con pedido de secuestro en la causa Hotesur?
En San Juan, Máximo Kirchner hará una recorrida por una fábrica, tendrá un almuerzo de trabajo, una reunión con autoridades partidarias y una cena en un hotel local como cierre, junto a Uñac. Luego de eso, vendrá la discusión interna sobre qué hará cada sector el 17 de octubre, Día de la Lealtad. El cristinismo hará foco en la calle San José y Kicillof cranea algo por su lado, junto a las fuerzas que lo acompañan en su Movimiento Derecho al Futuro y a dirigentes sindicales y sociales. Por los principios sociales…
Máximo Kirchner y Mayra Mendoza. Foto Guillermo Rodriguez AdamiA la Provincia
En los desafíos que se verán el año próximo, uno que sucederá es de quienes aspiran a terminar con intendentes que mandan en sus comarcas desde hace tiempo. Un ejemplo es el de Ituzaingó, donde el apellido Descalzo manda desde el año 1995. Hoy allí gobierna Pablo pero su padre Alberto es el inoxidable mandamás de ese distrito del oeste bonaerense.
Una de esas peleas políticas que se vendrán la va a comandar el gremialista activo en la vida política peronista como es Víctor Santa María, titular del gremio de los encargados de edificios y empresario de medios. Santa María suele visitar a la ex Presidenta en su departamento del barrio de Constitución (donde cumple condena por la causa “Vialidad”) pero también recibe a otros dirigentes como Sergio Massa (titular del Frente Renovador) y al máximo referente del Movimiento Evita, Emilio Pérsico, quien desapareció de lo público pero se muestra activo en lo partidario. Dentro del temario de esos encuentros, Santa María avisó que no solo jugará políticamente en su distrito (Ciudad de Buenos Aires) sino que ya apuntó los cañones al partido bonaerense de Ituzaingó. En su construcción bonaerense -de la que también participa el diputado y ex ministro Nicolás Trotta, Santa María jugará con su “Peronismo por la Provincia” en Ituzaingó a la ex diputada Gisela Marziotta. La periodista ya activó su trabajo territorial en el oeste del Gran Buenos Aires y pretende desafiar al dominio histórico de los Descalzo, en un hecho que ya preocupa a varios caciques peronistas que ven posible un desafío a tantos años de mandato sin oposición real. Hagan juego, señoras y señores…
Gisella Marziotta en el Congreso. Foto Guillermo Rodriguez AdamiFuente: www.clarin.com



