Nuevos estudios demuestran que los Tyrannosaurus rex, el “rey de los dinosaurios”, vivieron más de lo que se pensaba

Desde hace décadas los paleontólogos intentan reconstruir la vida del Tyrannosaurus rex, considerado “el rey de los dinosaurios por su imponente tamaño y capacidad depredadora, mediante el estudio de los anillos de crecimiento en sus huesos -que son similares a los de los árboles-, y hasta ahora se creía que estos gigantes carnívoros alcanzaban su tamaño adulto alrededor de los 25 años.

Pero un nuevo y amplio estudio, publicado en la revista académica PeerJ, sugiere que el T. rex crecía en realidad de una forma más lenta y constante hasta alcanzar un peso máximo de ocho toneladas, medir hasta 13 metros de largo y 4 metros de altura.

La investigación fue liderada por Holly Woodward, profesora de Anatomía y Paleontología de la Universidad Estatal de Oklahoma, quien analizó 17 especímenes de esta especie de dinosaurio, desde juveniles tempranos hasta adultos de gran tamaño.

Los restos del Tyrannosaurus rex más grande del mundo fueron presentados en Canadá en 2019. (Foto: Amanda Kelley/Universidad de Alberta)Los restos del Tyrannosaurus rex más grande del mundo fueron presentados en Canadá en 2019. (Foto: Amanda Kelley/Universidad de Alberta)

“Este es el conjunto de datos más grande jamás recopilado sobre el Tyrannosaurus rex”, aseguró Woodward, convencida de que el enfoque que utilizaron permitirá reconstruir la historia de una forma inédita.

Mediante cortes de hueso examinados bajo luz especial y algoritmos estadísticos avanzados, el equipo logró identificar anillos de crecimiento ocultos que no habían sido contabilizados en estudios anteriores.

El análisis reveló que en lugar de alcanzar la adultez rápidamente, como se pensaba, esta especie crecía de manera lenta y constante. El coautor del estudio, Jack Horner, de la Universidad Chapman en California, argumentó: “Una fase de crecimiento de cuatro décadas puede haber permitido a los tiranosaurios más jóvenes cumplir una variedad de roles ecológicos dentro de sus entornos”.

Los anillos de crecimiento del Tyrannosaurus rex y la nueva estimación de su ciclo de vida. (Foto: Holly Woodward)Los anillos de crecimiento del Tyrannosaurus rex y la nueva estimación de su ciclo de vida. (Foto: Holly Woodward)

Horner sugirió que este lento camino hacia la madurez probablemente permitió a los T. Rex más jóvenes cazar presas más pequeñas. Esa diferencia podría explicar su éxito como depredadores al final del Cretácico, el tercer y último período de la Era Mesozoica, que se extiende desde hace unos 145 millones de años hasta hace 66 millones de años.

Los resultados que obtuvieron indican que en realidad tardaban hasta 40 años en completar su desarrollo, lo que extendería unos 15 años la fase de crecimiento que se estimaba hasta ahora.

El ciclo de vida de los dinosaurios: los datos inéditos del Tyrannosaurus rex

La investigación también ofrece nuevas perspectivas sobre la variabilidad de tamaño entre los especímenes y plantea la posibilidad de que algunos ejemplares previamente clasificados como Tyrannosaurus rex pertenezcan en realidad a otras especies o subespecies, como el Nanotyrannus.

Los huesos provenían de muestras de tiranosaurio recolectadas de museos de Montana y Dakota del Norte, incluyendo a algunos dinosaurios conocidos a nivel mundial, como los apodados “Jane” y “Petey”, que mostraban patrones de crecimiento inusuales.

Un visitante observa el esqueleto de un Tyrannosaurus Rex en una muestra en Singapur. (Foto: EFE)Un visitante observa el esqueleto de un Tyrannosaurus Rex en una muestra en Singapur. (Foto: EFE)

Sus curvas de crecimiento resultaron estadísticamente diferentes de las de otros individuos, y aunque los registros óseos no permiten afirmar con certeza si pertenecen a otra especie, la evidencia plantea esta posibilidad.

Nathan Myhrvold, matemático del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad Estatal de Oklahoma, coincidió con los hallazgos: “Interpretar múltiples marcas de crecimiento muy próximas entre sí es complicado“.

“Hay evidencia sólida de que los protocolos que se utilizan habitualmente en los estudios de crecimiento necesitan ser revisados“, proyectó Myhrvold.

Este tipo de análisis subraya cómo la combinación de técnicas de muestreo ampliadas, estadísticas innovadoras y luz polarizada puede ayudar a detectar un nuevo tipo de anillo de crecimiento. Si la muestra ampliada en otros especímenes revela los mismos resultados, implicaría la necesidad de reevaluar la historia de crecimiento de otros dinosaurios, más allá del Tyrannosaurus rex.

El cráneo de un Tyrannosaurus rex joven, expuesto en el Museo de las Rocosas en Bozeman, Mont. Foto: Millard H. Sharp/Science SourceEl cráneo de un Tyrannosaurus rex joven, expuesto en el Museo de las Rocosas en Bozeman, Mont. Foto: Millard H. Sharp/Science Source

Los anillos de crecimiento de los huesos de dinosaurio son muy difíciles o imposibles de ver con la luz de un microscopio normal, pero con los filtros especiales crearon colores brillantes y contrastes nítidos que revelaron cada anillo con asombrosos detalles.

Al contar cada marca en los fósiles, incluidas las líneas extremadamente cercanas que se cree que fueron causadas por el estrés, el equipo de expertos construyó cuatro métodos de conteo diferentes y utilizó modelos de computadora para probar cuál daba la imagen más consistente del ciclo de vida de los dinosaurios.

El método más confiable mostró que el T. rex tardaba entre 35 y 40 años en alcanzar su tamaño máximo, en lugar de madurar a los 20 años. Los científicos creen que durante su período de crecimiento más rápido, entre los 14 y los 29 años, estos depredadores podían aumentar entre 360 y 550 kilos por año.

Según un análisis anterior publicado por la reviste Science, se estima que 2.500 millones de esta especie de dinosaurios terópodos carnívoros vivieron en la Tierra hace 66 millones de años.

Después de más de un siglo de investigaciones, el Tyrannosaurus rex sigue sorprendiendo a los científicos. Este nuevo estudio podría ofrecer por primera vez una imagen completa de la vida de aquellos gigantes que inspiraron la exitosa saga de películas de Jurassic Park: desde los juveniles que crecían lentamente hasta los gigantes de ocho toneladas que dominaron los ecosistemas del Cretácico tardío.

Con información de la agencia de noticias EFE.

Fuente: www.clarin.com

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