Nuevo descubrimiento en el cometa 3I/ATLAS: científicos afirman que produjo “erupciones de hielo”


Desde que fue reportado el 1 de julio de 2025, el ATLAS concentra la atención de la comunidad científica, que aguarda con ansias su paso cercano por el planeta Tierra.

El ATLAS es el tercer cometa interestelar conocido, aunque presenta algunas características que lo vuelven único y que dieron lugar a una teoría que afirma que, en realidad, el objeto es un aparato alienígena.

Sin embargo, los expertos más respetados descartan, con pruebas, la posibilidad. En este sentido, a fines de noviembre, un grupo de especialistas realizó un nuevo hallazgo relacionado con el fenómeno, que refuerza aún más el hecho de que se trata de un cometa.

Los científicos Josep M. Trigo-Rodríguez, María Gritsevich y Jürgen Blum, con la ayuda del Telescopio Joan Oró del Observatorio del Montsec, ubicado en Cataluña, España, estudiaron el cometa 3I/ATLAS durante su perihelio (paso más cercano al Sol), sucedido el 29 de octubre.

En este período, los cometas se calientan, lo que provoca que el hielo de su superficie se sublime en gas, que los investigadores pueden detectar y analizar.

Al fotografiar el objeto, los expertos capturaron claros chorros de gas y partículas de polvo que emanaban del cometa, lo que interpretaron como evidentes indicios de criovulcanismo.

Este fenómeno ocurre cuando el calor interno de los cuerpos derrite el hielo y produce los criovolcanes (erupciones), que liberan el material en forma de gas, vapor y polvo al espacio.

En el caso del cometa 3I/ATLAS, los científicos creen que el criovulcanismo se debe a la corrosión del material prístino encerrado en su interior.

Al ser calentado por el Sol, su dióxido de carbono sólido (hielo seco) se sublimó en gas y abrió grietas, lo que hizo que un líquido oxidante fluyera hacia el material primitivo, y que este respondiera con granos metálicos reactivos de hierro, níquel y sulfuros.

Los hallazgos del estudio, que fueron recogidos por el sitio web de noticias científicas Live Science, aún no han sido revisados ​​por otros expertos, pero sugieren que el cometa 3I/ATLAS es similar a los objetos transneptunianos helados, debido a que el criovulcanismo es un comportamiento típico de estos.

Lo anterior significaría que, a pesar de provenir de otro sistema solar y tener una trayectoria hiperbólica, el 3I/ATLAS comparte muchos puntos en común con objetos de nuestro propio vecindario cósmico, lo que volvería improbable la teoría que le adjudica naturaleza alienígena.

“Todos quedamos sorprendidos”, declaró a Live Science el autor principal del estudio, Josep Trigo-Rodríguez. “Al tratarse de un cometa formado en un sistema planetario remoto, es notable que la mezcla de materiales que forma su superficie se asemeje a la de los objetos transneptunianos, cuerpos formados a gran distancia del Sol, pero pertenecientes a nuestro sistema planetario”, agregó.

Para probar sus teorías sobre la composición del cometa, los autores de la investigación realizaron una comparación con meteoritos rocosos primitivos y prístinos llamados condritas carbonáceas, que la NASA recogió en la Antártida.

Se cree que las condritas carbonáceas desempeñaron un papel en los orígenes de la vida en la Tierra, al aportar materiales volátiles que ayudaron a establecer nuestra atmósfera y otras condiciones necesarias para la vida, según el Museo de Historia Natural de Londres.

Una de estas muestras antárticas contenía lo que los investigadores creen que es un fragmento de un objeto transneptuniano.

Video

¿Qué está pasando con el 3I/ATLAS? La NASA activó su protocolo de defensa planetaria contra el cometa

Al cotejar estos restos antiguos con el hallazgo en el ATLAS, los científicos determinaron que eran muy similares. Es decir, concluyeron que el fenómeno que mantiene asombrado a la ciencia es un objeto más común de lo que algunos creen, ya que se parece a otros cuerpos celestes y es tan antiguo como el propio sistema solar.

Fuente: www.clarin.com

Artículos Relacionados

Volver al botón superior