Nick Reiner se declara no culpable del asesinato de sus padres, el director Rob Reiner y Michele Singer


Nick Reiner se declaró este lunes no culpable del presunto asesinato de sus padres, el director Rob Reiner y su esposa, Michele Singer, en un tribunal de Los Ángeles.
Reiner, de 32 años, enfrenta dos cargos de asesinato en primer grado por la muerte de sus padres el pasado 14 de diciembre.
El caso incluye “circunstancias especiales”, lo que lo hace elegible para la cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
El domingo 14 de diciembre a las 15.40 de la tarde, la policía de Los Ángeles encontró los cuerpos sin vida del director de cine Rob Reiner y su esposa Michele Singer en su mansión de Brentwood.
Fue su hija Romy quien halló los cuerpos con heridas de arma blanca. De inmediato, las muertes fueron investigadas como homicidios y a las pocas horas Nick fue arrestado. Su hermana lo señaló como posible perpetrador al describirlo como una persona “peligrosa”.
Nick, que en su pasado luchó contra las drogas y vivió en la indigencia, había discutido con sus padres la noche anterior en una fiesta de Navidad porque Rob y Michele insistían con que se someta nuevamente a tratamiento.
Rob Reiner se hizo conocido como actor y director de varias películas de renombre en Hollywood. Dirigió, entre otras, Cuando Harry conoció a Sally, Misery, La princesa prometida y Cuenta conmigo.
Nick Reiner es el segundo hijo de Rob y Michele. La pareja se conoció mientras Rob estaba filmando Cuando Harry conoció a Sally, se casaron en 1989 y tuvieron tres hijos.
Nick, uno de sus hijos, es escritor y, entre otras cosas, participó como coautor (junto a Matt Elisofon) de Being Charlie, una película de 2015 dirigida por su padre, El film relata la historia de un joven adicto, hijo de un aspirante a gobernador, que decide recorrer el camino de la rehabilitación y lucha por recuperarse.
Algo que resuena demasiado personal si tenemos en cuenta que en una entrevista con la revista People, en 2016, Nick se refirió a su larga lucha contra las adicciones, que comenzó en su adolescencia y finalmente lo dejó viviendo en la calle.
En ese mismo reportaje, reveló que entró y salió de rehabilitación en varios momentos desde que tenía 15 años, pero a medida que su adicción se intensificaba, se alejaba cada vez más de su familia de manera tanto física como emocional.
“He estado en casa durante mucho tiempo y me volví a acostumbrar a estar en Los Ángeles y a estar con mi familia”, le dijo a People en aquel momento.
Por su parte, Rob siempre habló abiertamente sobre apoyar a su hijo en su recuperación, y reflexionó sobre los desafíos emocionales que la adicción le imponía a la familia.
Fuente: www.clarin.com



