Ni el cáncer ni el aislamiento extremo detienen a “Mameluco” Villalba y sus herederos


Miguel Ángel “Mameluco” Villalba (63) está preso, aislado al máximo y tan enfermo- padece cáncer de próstata- que pasó Año Nuevo internado en el Hospital Fiorito, de Avellaneda. Sus hijos, Iván (alias “Salvaje”) y Dylan están también en el Modulo VI de Alto Riesgo del Complejo Penitenciario I de Ezeiza.
Ante este panorama se podría pensar que la organización del viejo narco, que alguna vez quiso ser intendente de San Martin, estaría diezmada, acabada. Pero no, parece que no.
Siguiendo la pista de un hombre de confianza de Mameluco, a fines de noviembre, la jueza federal N° 2 de San Martin, Alicia Vence, realizó una serie de allanamientos en los barrios Puerta 8, Curita y Villa 18 de Septiembre.
En todos lados encontraron drogas y armas. Pero en la Villa 18 hallaron algo más interesante: dos escondites (caletas) llenos de drogas armas y celulares dentro de un sistema de falsos caños de desagüe. Se dieron cuenta porque por ellos no corría agua.
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Caleta encontrada en la Villa 18 de septiembre, en Billinghurst
Los tres barrios son polos territoriales del Clan Villalba. Y lo que se encontró llevo a la jueza Vence a procesar el pasado 10 de diciembre a 8 personas entre ellas un hombre de extrema confianza del capo.
Daniel Darío Contigiani (58) ya había demostrado su lealtad a Miguel Ángel Villalba en 2023 cuando el jefe narco estaba detenido en la Unidad 6 del Servicio Penitenciario Federal, en Rawson Chubut.
Según pudieron determinar la jueza y su secretario, Hernán Roncaglia, Contigiani le mandó dinero a un penitenciario para que le pasara ilegalmente a “Mameluco” celulares, chips, gaseosas , cervezas, pastillas y cigarrillos. Lo hizo vía transferencia bancaria, por eso pudieron rastrearlo.
Esto motivó que el 8 de abril de 2024 Vence formara un legajo de investigación secreto y le encomendara las tareas a la Dirección General de Operaciones Antidrogas Hidrovía del Paraná, de la Policía Federal Argentina. Esta es una división que suele ser elegida par investigaciones complejas.
Entonces empezaron los seguimientos, las escuchas telefónicas y hasta el uso del un dron que sobrevoló y filmo la zona de Villa 18 de Septiembre, el barrio Curita y Puerta 8 para determinar donde vivían exactamente algunos de los investigados.
Lo que determinó la Policía es que la estructura de narcomenudeo de Villalba seguía funcionando, esta vez con Contagiani como uno de los responsables del trafico y sobre todo de la recaudación y recuento del dinero recaudado.
Tras ser detenido, Contigiani aseguró en su indagatoria que era inocente. Sostuvo que él solo se encargaba del movimiento de dinero de una cadena de maxi quioscos 24 horas de la Ciudad de Buenos Aires. Pero la jueza no le creyó y lo proceso a él y a otras siete personas por “trafico de estupefacientes agravado y tenencia ilegal de arma de guerra”.
En su fallo de 78 páginas, al que accedió Clarín, dejó en claro la conexión de la causa con Villalba en dos textuales:
“El gran caudal de elementos probatorios recolectados y el resultado que arrojaron los registros domiciliarios ordenados, me permiten corroborar la hipótesis de trabajo inicial, en tanto que Daniel Darío Contigiani se encuentra vinculado con las actividades desplegadas por la empresa criminal conocida como el ´Clan Villalba´, pues en este caso concreto se determinó que haría la contabilidad del dinero y rendición de cuentas, producto de la comercialización de estupefacientes dentro de los barrios denominados 18, Curita, Puerta 8.”
“Quedó comprobado el rol que desarrollaba cada uno de los imputados, incluso que las maniobras se realizaban de manera organizada y conjunta, orientada a la adquisición, acopio, traslado, fraccionamiento y comercialización de estupefacientes e incluso, al movimiento del dinero adquirido por ello. Es más, se advierte a simple vista que las dosis habidas en los lugares de guarda -listas para su venta- poseen similares características, ya sea por su embalaje y colores, lo que prueba -aún más- que todos los imputados trabajaban bajo un denominador común, es decir bajo directivas que emanaban de una misma y única organización criminal.”
Tan inquietante como que “Mameluco” siga siendo dueño de su histórico territorio es el panorama futuro de la zona: lo que pueda sobrevenir ante su muerte, ya que está gravemente enfermo. Una guerra parece inminente. Tal vez, el tiroteo en un búnker de la Villa 18 de este lunes (con un policía muerto) sea una muestra de la violencia que se avecina.
Fuente: www.clarin.com



