Murió Toshifumi Suzuki: la historia del empresario que popularizó los “konbini” y cambió para siempre los 7-Eleven


En las últimas horas, Seven & i Holdings, la compañía responsable de los 7-Eleven de Japón, anunció la muerte de su máxima figura en el país, el asesor honorario Toshifumi Suzuki. Tenía 93 años.
La compañía lo anunció mediante una nota en la que agradece a quienes estuvieron cerca de él “con tanta generosidad durante su vida”.
Nacido en 1932 en la prefectura de Nagano, Suzuki ingresó a la cadena de supermercados Ito-Yokado en 1963, después de una experiencia en la distribución editorial.
Fue un recorrido nada predestinado hacia la gloria del comercio minorista y, sin embargo, diez años más tarde sería él quien emprendería el viaje que cambiaría el rostro del Japón contemporáneo.
En 1973, Suzuki viajó a Estados Unidos para negociar una licencia con la antecesora de 7-Eleven, anticipando los cambios sociales que transformarían el Japón urbano: el aumento de las familias con doble ingreso, la expansión de la vida nocturna y la creciente demanda de servicios disponibles a toda hora.
Al año siguiente abrió en Toyosu, en el corazón de Tokio, la primera tienda de conveniencia de la historia japonesa, el “konbini”, como se la conoce cariñosamente.
Y fue el propio Suzuki, según contó al diario Asahi, quien ideó personalmente la venta de onigiri (los triángulos de arroz envueltos en alga nori) en los locales de 7-Eleven. Una intuición que hoy genera más de dos mil millones de unidades al año solo en las sucursales japonesas.
Convertido en presidente de Seven-Eleven Japan en 1978, Suzuki introdujo un método de gestión de pedidos diarios basado en el monitoreo preciso de ventas y existencias por producto, una práctica que luego también sería adoptada por la casa matriz estadounidense, adquirida en los años noventa.
Bajo su liderazgo, las tiendas de conveniencia ampliaron progresivamente sus servicios, convirtiéndose en puntos de referencia para el pago de facturas, el retiro de paquetes, la extracción de efectivo y la impresión de documentos, además de la venta de alimentos preparados.
En septiembre de 2005, Suzuki fundó Seven & i Holdings, integrando bajo un mismo grupo a 7-Eleven Japan, Ito-Yokado y Denny’s Japan, formando así el conglomerado que pasó a dirigir la franquicia más grande del mundo.
También creó Seven Bank, cuyos cajeros automáticos se transformaron en infraestructura urbana hoy considerada indispensable por millones de clientes. El servicio comenzó a ser rentable en apenas tres años.
Su salida del grupo, en 2016, estuvo marcada por tensiones internas dentro del directorio, que rechazó una propuesta suya sobre la sucesión al frente de Seven-Eleven Japan, criticada además por el inversor estadounidense Daniel Loeb, quien lo acusó de nepotismo.
Suzuki dio un paso al costado, pero nunca dejó de hablar sobre las tiendas de proximidad. En una entrevista de hace algunos años con la agencia Kyodo, cuando le preguntaron si el sector estaba saturado, respondió con el tono desafiante de un visionario: “Podemos vender no solo platos preparados, sino incluso aviones”.
Fuente: www.clarin.com



