Muere tras una caída Maurice Tempelsman, la enigmática última pareja de Jackie Kennedy


Murió Maurice Tempelsman, la última pareja de Jackie Kennedy, a los 95 años. Su hijo confirmó que fue por complicaciones tras una caída.
Tempelsman falleció el sábado en Manhattan, informó el New York Times. Se encontraba internado en el NewYork-Presbyterian/Weill Cornell Medical Center.
El empresario fue quien estuvo junto a la exprimera dama de los Estados Unidos durante su enfermedad y posterior funeral, en 1994. Aunque nunca se casaron, Maurice y Jackie estuvieron juntos más de una década.
Maurice Tempelsman era un empresario y vendedor de diamantes belga cuyo perfil mediático creció cuando se puso de novio con Jacqueline Lee Bouvier (conocida popularmente primero como Jackie Kennedy y luego como Jackie Onassis).
Huyó de Amberes en 1940 durante la Segunda Guerra Mundial y se instaló en Nueva York, donde conoció a su esposa y madre de sus tres hijos, Lilly Burkos (de la cual nunca se divorció).
Fue recaudador de fondos para el Partido Demócrata, lo que lo llevó a vincularse con los Kennedy. Él y Jackie se conocieron en 1950, cuando John F. Kennedy , el primer esposo de la mujer, inició negocios con representantes de la industria sudafricana del diamante.
Pero no fue hasta la muerte del segundo marido de Jackie, Aristóteles Onassis -en 1975-, cuando se juntaron. Él, 23 años mayor que ella, primero se convirtió en su asesor financiero y poco después, en su pareja.
Antes de oficializar su relación sentimental eran vistos en cenas privadas, eventos consulares y espectáculos artísticos. Cuando oficializaron se supo que él había dejado a su esposa para -aún casado- irse a vivir con Jackie.
Tempelsman desarrolló sus mayores negocios en África por fuera de la esfera mediática. El Times señala que cultivó silenciosamente a líderes “africanos de todo el espectro político, desde tiranos a activistas de la liberación”.
El mismo medio lo describe como “cortés e intensamente reservado”.
Tempelsman estuvo al lado de Jackie en los últimos días de su vida. Vivían en un departamento de la Quinta Avenida, en Nueva York, y en 1994 asistió su funeral y entierro.
Fuente: www.clarin.com



