Matías, ascensorista y padre de dos hijas: “Compré dos contenedores para construir mi casa; no quiero hipotecarme de por vida”


Con la vivienda propia como un horizonte cada vez más lejano, algunas familias ya optan por caminos alternativos como las motorhomes y las casas prefabricadas. Ocurre que el contexto es más que desafiante: los precios de los alquileres no dejan de subir y los créditos hipotecarios implican una cuantiosa cuota a abonar durante décadas.
Por esta razón, Matías, un técnico de ascensores de la provincia de Toledo, apeló a una altenativa aún más llamativa: construir su casa con contenedores marítimos, para así evitar endeudarse durante una numerosa cantidad de años.
Junto a su esposa Eva, cajera de supermercado, y sus dos hijas, la situación económica los acorraló al punto de tener que volver a la casa de los padres de la mujer. Actualmente viven en el hogar de Miguel -el abuelo de la familia- ubicado en el municipio Cabañas de la Sagra, España.
La futura vivienda está formada por cuatro contenedores marítimos distribuidos en dos plantas. Su ubicación es nada menos que la parte trasera de donde viven los padres de Eva.
Dos módulos se encuentran ubicados en la parte inferior y otros dos encima, conformando una superficie total de unos 120 metros cuadrados.
La decisión generó dudas entre familiares y conocidos, que no siempre creyeron posible completar una vivienda de estas características. Sin embargo, él mantiene la convicción con la que inició el proyecto hace más de un año.
“No cambio los contenedores por nada”, aseguró al referirse a la iniciativa iniciada en diciembre 2024. Además del ahorro económico, la misma le permite diseñar una casa completamente adaptada a las necesidades de su familia.
Según explicó Matías, el proyecto cuenta con el respaldo de un arquitecto y dispone de la correspondiente licencia municipal.
Cada fin de semana, la pareja dedica horas al avance de la obra. Entre las fases más importantes se encuentra el aislamiento de los contenedores metálicos para proteger el interior de las altas temperaturas del verano y del frío durante el invierno.
“Esto bajo el sol de Toledo debe ser un auténtico horno”, comentó un periodista de Antena3, en una entrevista realizada por el reportero Raúl García. “Un infierno”, replicó Matías. Por ello es que una de las tareas elementales a las que se abocó el ascensorista es aislar las paredes exteriores.
Cuando Miguel fue consultado por su opinión, apareció una grieta. “No lo veo como una casa… Yo soy albañil de los de ladrillo, esto no lo creo. Hasta que no lo vea…”, indicó.
La diferencia económica fue uno de los factores decisivos en la decisión de la familia toledana.
Una vivienda en su localidad ronda los 180.000 euros (casi 210.000 dólares), según datos recopilados por la mencionada cadena de noticias.
Matías calcula que su proyecto terminado –para el que utiliza materiales de gama media- costará entre 70.000 y 80.000 euros (81.000 y 93.000 dólares).
La inversión comenzó con la compra de los dos primeros contenedores –cada uno de aproximadamente 30 metros cuadrados-. Según detalló, pagó alrededor de 4.500 euros por ambos módulos, una cifra que incluía transporte, grúa e impuestos.
Para él, el mercado inmobiliario actual hace cada vez más complicado acceder a una vivienda tradicional. “Necesitas 30.000 o 40.000 euros solo para empezar, y una hipoteca para toda la vida de 700 u 800 euros”, explicó al canal de YouTube “Diego Revuelta” a comienzos de 2025.
Aunque es técnico de ascensores y no pertenece al sector de la construcción, decidió asumir gran parte del proyecto por su cuenta. Para hacerlo recurrió a tutoriales, vídeos y contenidos especializados disponibles en Internet.
Matías continúa dedicando fines de semana y tiempo libre a la obra que avanza paso a paso, y que muestra desde su Instagram.
Fuente: www.clarin.com



