Massa se despega de la polémica con el Indec y de la salida de Marco Lavagna


Marco Lavagna fue diputado nacional por el Frente Renovador durante cuatro años y titular del Indec en el mandato entero de Alberto Fernández. Su nombre, además de la ascendencia natural de su padre Roberto, siempre estuvo asociado a Sergio Massa, ministro de Economía entre 2022 y 2023 y candidato por Unión por la Patria ese año en que Javier Milei llegó a la presidencia.
A casi una semana de la salida de Lavagna del gobierno libertario, luego de hacerse públicas diferencias por la forma de medir la inflación, sobrevuela todavía en Casa Rosada la teoría de que fue Massa quién orquestó la renuncia del dirigente a raíz del vínculo de amistad que forjaron a través de los años. En charlas con su círculo más íntimo, el ex ministro se despega y prácticamente se ríe de lo que considera son hipótesis de “fantasía”.
El teléfono de Massa no paró de sonar desde el lunes en el que renunció Lavagna. El tigrense no hizo declaraciones públicas sobre el tema, pero dejó bien en claro a través de interlocutores que lleva “un año, o más” sin hablar con Marco Lavagna, el candidato a diputado por el que apostó en 2015 para ser cabeza de lista por la ciudad de Buenos Aires.
“Creen que Sergio tiene un joystick y de ahí le maneja los hilos a Marco. No es así, vio todo desde afuera”, dicen en el massismo sobre una relación que se debilitó con los años. “Todo bien con Marco, pero nosotros estábamos en un lugar, y él en otro”, agregan sobre cómo aquella decisión de Lavagna hijo de continuar en el Indec con Milei marcó una distancia entre ambos.
Ya con la gestión libertaria hubo “un quiebre”, cuentan en el Frente Renovador. Fue cuando en junio, al conocerse el índice de inflación de mayo en 1,5%, el más bajo de toda la gestión Milei, el economista se jactó del dato y pidió que dejaran de cuestionarlo sus excompañeros peronistas.
Fue allí donde le bajaron el mensaje que transmitió el propio Massa: “Vos estás en un lugar, yo en otro”. Ellos, mano a mano, no obstante, hace más de un año que no hablan, al menos según comenta el excandidato a presidente.
Massa tampoco se adjudica haber llevado a Lavagna al gobierno de Alberto Fernández. “Eso se gestó a partir de un acuerdo entre Roberto, su padre, y Alberto, pos elecciones 2019. Sergio no tuvo nada que ver”, sostienen en su entorno.
El devenir de la economía durante el último gobierno kirchnerista hizo que volvieran a coincidir en 2022, cuando Massa se convirtió en ministro y Lavagna se mantuvo como jefe del Indec. No obstante, Massa sigue manteniendo la relación con Roberto Lavagna: hace poco intercambiaron saludos de fin de año.
En las charlas que mantiene con su gente, Massa trata de quitarle dramatismo al intento de los libertarios de vincularlo con la salida de Lavagna del Gobierno. “Es lógico, es parte del juego, pero no fue así. Marco no quiso quedar pegado evidentemente“, insiste en el diálogo frecuente con sus asesores.
Puertas adentro, Massa cree que fue una salida lógica frente a una noticia que sacudió la modorra veraniega. “Se dieron un golpe con los bonos y las acciones en los días siguientes, es el costo natural de una transición. Tenían que salir con un relato para evitar reconocer que se mandaron una cagada con el nuevo índice“, suele repetir ante su mesa chica.
Mientras disfruta de la goleada del puntero Tigre frente a River (“Nos salió todo y a ellos, nada”, dice), el dirigente tigrense elige mirar de afuera también la discusión peronista en la provincia de Buenos Aires, que a partir de ahora liderará Axel Kicillof, en reemplazo de Máximo Kirchner.
“Nosotros somos el Frente Renovador”, se despegan en el massismo, aunque admiten que, como parte de la alianza con el kirchnerismo, “Sergio trató de hacer un puente en su momento porque parecía que se rompía todo” y “a nadie le servía la interna”.
Fuente: www.clarin.com



