Martín Bossi: “Soy un pésimo actor”

El popular actor, cantante e imitador Martín Bossi tiene motivos para festejar. Después de sus incursiones cinematográficas en “Viudas” (2011) y “Un amor en tiempos de selfies” (2014) nuevamente irrumpe en las series con “Amores inesperados”, una comedia dramática, escrita y dirigida por Marcos Carnevale, que reúne seis historias independientes en las que interpreta un personaje diferente en cada episodio. Estrenada por Disney+, plantea distintas formas de encuentros amorosos, siempre a partir de situaciones inesperadas, dominadas por lo obsesivo, lo imposible, lo sorprendente, lo no correspondido o lo temido. Desde un ladrón que se enamora de la mujer a la que roba, el enfermero que se relaciona con la hija del paciente terminal, un mozo que entabla vínculo con una mujer aristocrática, el empleado de una cabina de peaje que se interesa por la clienta habitual, un vanidoso profesor de tenis que se enamora de su alumna con cuerpo no hegemónico hasta dos amantes atrapados durante la Navidad.
Más reconocido por sus celebradas caracterizaciones humorísticas en teatro, aquí el desafío consiste en construir verosímiles criaturas con gestos y voces propias y disímiles que atraviesan estos conflictos casi de orden existencial. Está rodeado de un sólido elenco que reúne a Betiana Blum, Osvaldo Santoro, Patricia Palmer, Eleonora Wexler, Jorgelina Aruzzi, Julieta Cardinali, Lula Rosenthal y Karina Hernández.
Noticias: Al ver la serie recordé aquellas grandes películas italianas de los años cincuenta. Me refiero a esa atmósfera tan hogareña, también humorística, algo irónica, melancólica. Eso tan latino. En tal caso, si es así, ¿fue buscado?
Martín Bossi: No sé si es su intención, pero me está haciendo un lindo piropo, de los más lindos que me han hecho. Es muy positivo para mí. Marcos Carnevale, el director, suele recorrer esos lugares puros e infantiles. Infantiles en el buen sentido. Esa cosa que tiene la pureza de la imagen. No sé si está planeado. Pero a la hora de interpretar y hablar de seis metáforas del amor con diferentes personajes, eso es lo que soy yo. Esa es mi opinión del amor desde el lugar que me tocó contarlo, desde un camillero, desde un chorro, desde un chico con problemas de maduración, desde un profesor de tenis inmaduro o desde un mozo.
Noticias: ¿El proyecto ya estaba diseñado o pudo agregar algún personaje?
Bossi: Con el Chato Prada, Fede Hope y Ezequiel Corbo, mis productores, se lo alcanzamos a Disney. Con Marcos Carnevale, y en conjunto con Disney Plus, se planteó que, dado que soy una persona con ciertas facilidades para mutar, podíamos hacer seis capítulos diferentes. Con Marcos trabajamos en “Viudas”, la película que hicimos con Graciela Borges, y nos conocemos. Empezamos a construir los personajes. Yo armo personajes que son mundos, y ese mundo también puede disparar otras cosas. Pero está planeado así. Se filmó hace cuatro años. Cuando ahora lo volví a ver, a mí, que suelo ser muy crítico de lo que hago, me gustó. Es raro que a mí me guste algo y no me dé pudor verme. Dije: “Bueno, después de 30 años de estudio, me creo, está bien”. Tiene más que ver conmigo esto que todo un montón de cosas que he hecho.
Noticias: Aparecen personajes no solo caracterizados por una faceta humorística, sino también con aspectos más complejos e incluso más oscuros. ¿Fue parte de la búsqueda mostrarse en esas facetas?
Bossi: Sí. Desde que empecé imitando a Fito Páez, aterrado, sentía que me querían porque hacía reír. Pero tengo un instrumento interpretativo con otras posibilidades también. Este es un país donde te encasillan y es muy difícil salir. Un día dejé la máscara. Es muy difícil salir de algo en lo que uno era de los mejores para pasar a algo que no se sabe. Graciela Borges me enseñó: “Enano, no tenés que estar cómodo, un actor que está cómodo más de dos veces seguidas me preocupa”. No quería estar condicionado solo a la imitación, que es un género divino. Encontré directores que buscaban en mí la posibilidad de poder contar historias que no fueran únicamente graciosas. Fue muy revelador poder hacerlo.
Noticias: Los personajes se diferencian por su psicología, ¿cómo logró esto? ¿Pudo filmar cada episodio en secuencia?
Bossi: Fue personaje por personaje. Yo soy un disociado. Es medio loco lo que voy a decir, soy un pésimo actor. Soy muy mal actor porque no sé actuar. Yo “soy” esos personajes. Soy un loco, yo estoy mal. A veces mis profesores de teatro me decían: “No es necesario estar tan a fondo, Martín”. Pero no sé hacerlo de otra manera. Cuando hago el chico con problemas de maduración en el peaje, directamente tenía una psicología, una posición corporal y hasta una voz propia. Me creo. No estoy actuando, no puedo.
Noticias: ¿Hay alguno que prefiera más que otro o al que tenga, digamos, más cariño? No necesariamente porque le resulte más fácil, quizás porque le resultó difícil.
Bossi: No. Filmé primero el del encierro, el del departamento. Le dije a Marco: “Sacame esto de encima porque es heavy”. Tuve que estar cargado emocionalmente durante un mes, yo me cargo antes. Los tres de comedia que hice, el de chorro, el del chico del hip-hop y el del profesor de tenis, en cambio, eran alivios porque la comedia es algo que me queda más cómodo. Los que tienen historias más duras, fue difícil transitarlos. Pero bueno, el desafío era ese. Era pasar por todos los estados, disociándome, sin demasiados cambios, sin cambios internos muy claros de psicología. En realidad, es lo que hice toda la vida. Tal vez no fui un gran impostor de voces. Fui más un convencedor de que lo que estoy haciendo se parece.
Noticias: ¿Por qué cree que el tema del amor sigue tan vigente?
Bossi: Es como un respiro en la serie que el tema unívoco sea el amor. A veces, en algunas plataformas veo mucha violencia. Las personas solas y angustiadas son fáciles de manipular. Todo es zombie, extraterrestre, narco, catástrofe. Está todo bien, también las miro. Pareciera que la idea es que te vayas a dormir con angustia para que vuelvas a consumir. El amor no es un negocio. Entonces, es hermosa esta apuesta de Disney+ por lo único que nos interesa, lo más grande, lo que nos falta. Hay dos tarados mentales en el mundo que están amagando a apretar dos botones para que todo vuele por los aires. Lo que necesitamos es amor, lo dijo Lennon. Acá estamos hablando de amor. Y mi próximo espectáculo de teatro va a hablar de amor. Creo que las personas jóvenes que manejan las plataformas ven que es el mejor de los negocios.
Noticias: ¿Qué clásico universal le gustaría hacer en teatro?
Bossi: Segismundo en “La vida es sueño” de Calderón de La Barca. De chico era muy mentiroso, tenía una novia en Lomas de Zamora, y una amante acá, en la calle Leopoldo Marechal. Jugaba al tenis de manera profesional, pero ya me estaba abandonando, y vi el anuncio de una escuela de formación actoral, la de Víctor Laplace y Néstor Romero, mi querido Néstor, que fue mi coach en esta serie. Ese día cerraba la inscripción, entré para que me tomaran la prueba, y me dan un papel con un texto que hice pelota. Los hice como Charly García, como Fito Páez, y el texto decía así: “Sólo quisiera saber, para apurar mis desvelos (dejando a una parte, cielos, el delito de nacer), qué más os pude ofender, para castigarme más. ¿No nacieron los demás? Pues si los demás nacieron, ¿qué privilegios tuvieron que yo no gocé jamás? En llegando a esta pasión un volcán, un Etna hecho, quisiera sacar del pecho pedazos del corazón. ¿Qué ley, justicia o razón negar al hombre sabe? Privilegio tan suave, exención tan principal que Dios le dio un pez a un bruto o a un ave. ¿Qué ley, justicia o razón negar a los hombres sabe privilegio tan suave, excepción tan principal, que Dios le ha dado a un cristal, a un pez, a un bruto y a un ave?”. Fue tan fuerte ese momento.
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Fuente: noticias.perfil.com


