Los senadores viajan al exterior un 90% menos que hace 10 años: quiénes salieron del país en 2025 y a dónde fueron


Los senadores viajan al exterior un 90 % menos que hace diez años. En 2015 se registraron 108 misiones oficiales fuera del país en la Cámara Alta, con más de US$ 88.000 destinados a viáticos, mientras que en 2025 sólo 10 viajaron fuera del país, aunque el monto de los costos no figura en el registro público.

Los legisladores suelen ser invitados a viajar como veedores de elecciones o para participar en congresos y conferencias de todo tipo. Cuando presentan la invitación ante Cámara que integran se convierten en viajes oficiales: el Parlamento suele otorgarles pasajes y viáticos para que vayan en representación. Aunque en los casos en que la invitación cubre todo no hay costo para el Congreso.

Lo cierto es que la cantidad de viajes que hacen tanto los diputados como senadores viene en constante baja en los últimos diez años. Hay varios factores: en 2018, gestión de Cambiemos, hubo restricciones planteadas por las autoridades de ambas cámaras, pero tras la pandemia -época en la que los legisladores discutían la donación de sus dietas- el número cayó aún más drásticamente. La “austeridad” terminó de consolidarse en el gobierno de Javier Milei, en el que prácticamente no cubrieron ninguno de los gastos de pasajes al exterior.

“Cada gestión fija su criterio en cuanto a los pasajes. No es un derecho adquirido. En esta gestión se restringió mucho por un tema de costos” aseguró una fuente de la Cámara Alta. “Estos dos años prácticamente no se han cubierto gastos de pasajes al exterior. Históricamente se cubrían”, coincidió una voz experimentada en el tema.

Los propios legisladores se autolimitaron“, apunta un asesor. “La batalla cultural”, se mofó un legislador. Lo cierto es que aunque se otorguen viáticos para moverse, el principal costo es el pasaje y si eso no está cubierto es otra la ecuación para el senador.

En la Cámara de Diputados todavía no están cargados en la web de Transparencia los viajes del segundo semestre de 2025. Pero en el Senado los viajes internacionales acumulados a lo largo del año registraron una caída del 90% en la última década. Mientras que en 2015 se contabilizaron 108 desplazamientos, con más de US$ 88.000 destinados a viáticos, en 2025 el número se redujo a apenas 10 viajes.

Viajaron siete senadores: el peronista Guillermo Andrada, el misionero Martín Goerling y la pampeana Victoria Huala -ambos del PRO- dos veces cada uno. También los peronistas Eduardo “Wado” de Pedro y Oscar Parrilli; el radical Pablo Blanco y la neuquina de bancada federal Lucila Crexell.

El viaje más corto es de un día, como el de Huala a Uruguay, mientras que los demás tienen una extensión máxima de cuatro días como el de Parrilli y Goerling a la 151° Asamblea de la Unión Interparlamentaria y reuniones conexas.

La excepción es la neuquina Crexell que viajó 11 días a Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y Suiza. Participó primero del London Metal Exchange (LME) Week 2025 y empalmó con la 151° Asamblea de la Unión Interparlamentaria de Suiza.

En 2024 Crexell quedó en medio de un escándalo cuando se supo que el Gobierno le había ofrecido la embajada en la UNESCO (París) y el peronismo denunció que fue a cambio de su voto en la Ley Bases. Tras la discusión pública, su designación quedó en la nada.

De todas maneras es una de las senadoras más viajeras. En 2024 hubo ocho viajes internacionales y la mitad los hizo ella: a Marruecos, Alemania y dos veces a Suiza. Los otros cuatro fueron a destinos americanos: Paraguay, Brasil y Uruguay.

En 2023, último año de la gestión de Alberto Fernández, el número era más alto: fueron 33 los viajes realizados, en algunos casos en grupo. Por ejemplo, en mayo de ese año siete senadores participaron del Congreso Parlamentario Latino Caribeño. En 2022 fueron 40 viajes.

Lo cierto es que en algunos no es un derecho, depende el criterio de cada gestión.

En 2018, la resolución 276 firmada por Gabriela Michetti en el Senado, estableció que “los pasajes que se emitan solo podrán efectuarse en Economy Plus o similar” y que solo “los viajes con duración superior a ocho (8) horas de vuelo se podrán autorizar en clase Business”. A su vez, fijó en “3 (tres) días el límite máximo a autorizarse para la percepción de viáticos” y redujo “en un treinta por ciento (30 %) el valor del viático diario a abonarse senadores, autoridades y/o personal del Senado por viajes realizados al interior y al exterior del país”.

Ese año terminó con 81 viajes, una veintena menos que los 104 registrados en 2017.

2017: 104, 2018: 81; 2019: 68; 2020: 6; 2021: 8, 2022:40, 2023: 44, 2024, 2025: 10

Sin embargo, la caída más drástica se dio por la pandemia. Mientras que en 2019 hubo 68 viajes, en 2020 el número cayó a seis y en 2021 fue de ocho viajes. Lo cierto es que levantadas las restricciones sociales y para trasladarse, la cantidad de viajes realizados nunca volvió a alcanzar los números pre-pandemia.

“Hay distintos factores: el ‘efecto escrache’ es uno de ellos. Aunque son viajes que sirven porque se cruza información y enriquecen el trabajo tienen mala prensa“, asegura una ex legisladora.

La realidad mundial explica también que muchas invitaciones las costean Fundaciones o Congresos que también vieron reducidos sus presupuestos y ya no invitan con servicios cubiertos.

El hecho de que la Cámara no costee los pasajes también incide en el costo que el legislador debe decidir asumir.

Fuente: www.clarin.com

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